Karime Pindter es una figura que no puedes ignorar. Nació en el caos del reality Acapulco Shore y, desde ahí, entre fiesta, polémica y frases virales, convirtió el ruido en identidad. No llegó con el molde de la "actriz tradicional"; llegó con actitud, con excesos, con una energía que o te engancha o te incomoda. Y justo ahí radica su poder.
Su consolidación llegó al conectar con un público completamente distinto tras su paso por La Casa de los Famosos. Al entrar a la televisión abierta y adentrarse en la conducción, demostró una narrativa en construcción. Karime entendió algo clave: si no te abren la puerta, la produces tú. Así nace su documental La Verdadera Matryoshka, donde seguimos su día a día durante las últimas semanas de 2025 mientras se prepara para su debut como cantante.
Karime platicó con Time Out México sobre esa figura suya que sobrevivió al rechazo, la que incomoda, pero que también es profundamente honesta y personal. La Verdadera Matryoshka ya está en cines desde el 22 de abril, proyectándose en más de 65 salas de Cinemex Alternativo.
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¿Recuerdas ese momento en el que sentiste que la industria te dijo: “te creemos, apostamos por ti”?
Karime Pindter: Llevo 12 años en esta industria, la cual amo profundamente. Amo la respuesta del público y estoy muy agradecida con quienes me han dado oportunidades. Al final, hay gente con más años, más consolidada, con mejores contactos; por eso, esto se trata de no dejar de tocar puertas. Muchas veces te dicen que sí, muchas otras que no. Desde el principio me sentí muy cobijada por la comunidad LGBT+, ellos fueron mi fuerza cuando muchos me juzgaban. Con el tiempo, después de La Casa de los Famosos, la televisión abierta me permitió llegar a otro público, y sentí que la familia mexicana me adoptó, desde los más chicos hasta los más grandes. Pero, aun así, sigo tocando puertas. Este documental lo produje yo porque no quise esperar a que alguien más creyera en mí. Lo hago yo, lo invierto yo, y si no llegaba lejos, se quedaba en mis redes con todo el amor. Pero hoy está en cines.
Después de ese momento llega otra etapa: la conducción. ¿Cuándo sentiste que ya pertenecías, que ya eras parte de ese mundo?
Karime Pindter: La conducción siempre fue muy importante para mí. Me preparé, hice radio, insistí muchísimo: pedía conducir alfombras, inventar formatos, probar cosas. También lo experimenté con mi podcast. Hoy que soy parte de uno de los matutinos más importantes, es un verdadero sueño. Voltear y estar junto a Andrea Legarreta, Galilea Montijo y todo ese equipo, es algo que soñé durante mucho tiempo.
En el documental hay un momento clave donde recibes críticas como conductora. ¿Cuándo aprendiste a dominarlas y a usarlas a tu favor?
Karime Pindter: Fue muy fuerte. Al principio quería que quitaran ese momento de la edición, me daba muchísima pena. Pero no lo hicieron y terminó convirtiéndose en algo icónico. Ahí entendí que tenía que mejorar. Me pregunté: "¿En qué estoy fallando?". Busqué ayuda, me preparé más, practiqué, pedí apoyo. Lo transformé en una herramienta. Y aunque aún me falta mucho por aprender, ese día logramos sacar el evento adelante.
Has construido una carrera de 12 años, pero, ¿cuál es el lado solitario de ese éxito?
Karime Pindter: Han sido años increíbles. A mí sí me gusta la soledad; disfruto llegar a mi casa, estar en silencio con mi gato y desconectarme. Sin embargo, sí hay sacrificios: te pierdes momentos con la familia y con amigos, y también ha sido más difícil encontrar el amor.
Hoy, ¿qué prefieres: que te quieran o que te respeten?
Karime Pindter: Idealmente las dos, pero el respeto es más difícil de ganar. Y me interesa mucho eso.
Si pudieras hablar con la Karime que estaba a punto de entrar a Acapulco Shore, ¿qué le dirías?
Karime Pindter: Le diría: "Lo vas a lograr en grande". Pero también le advertiría que no es fácil, que es un proceso lento que requiere preparación y enfrentarse a muchos “no”. Le diría que crea en ella misma, que no se tome tan en serio las críticas y que disfrute el camino, porque sí lo logramos.

