Si eres fan de Game of Thrones, de seguro has escuchado sobre la Danza de los Dragones, la guerra Targaryen que cambió para siempre la historia de Westeros. House of the Dragon es la serie que nos ha llevado al origen de ese conflicto. Lo que comenzó como una disputa por la sucesión del Trono de Hierro, terminó convirtiéndose en una guerra familiar donde hijos, hermanos, amigos y dragones se ven obligados a elegir un bando.
Durante dos temporadas hemos visto cómo esa tensión creció poco a poco. Rhaenyra Targaryen (interpretada por Emma D'Arcy) pasó de ser la heredera elegida a una reina decidida a reclamar lo que considera suyo. Daemon Targaryen (Matt Smith) sigue siendo una de las figuras más impredecibles. Del lado de los Verdes, Olivia Cooke ha construido a una Alicent Hightower marcada por las pérdidas y las consecuencias de sus decisiones, mientras que Fabien Frankel ha mostrado la transformación de Criston Cole, uno de los personajes que más ha evolucionado desde el inicio de la serie.
La nueva temporada por fin nos lleva a este brutal momento: las piezas ya están colocadas, los bandos están definidos y la guerra finalmente ha comenzado. Time Out México conversó con Emma D'Arcy, Matt Smith, Olivia Cooke y Fabien Frankel sobre el poder, la familia y la ambición.
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Después de tantos años viviendo con estos personajes, ¿qué han descubierto sobre ellos que no entendían cuando comenzaron?
Emma D'Arcy: Hay algo muy interesante en observar a una persona que, durante mucho tiempo, estuvo llena de dudas sobre sí misma. Rhaenyra siempre fue alguien que se cuestionaba constantemente; poco a poco, eso ha empezado a desaparecer. Hay una lección positiva en aprender a confiar en tus propios instintos y respaldar tus decisiones. Para mí, la palabra sería "perseverancia".
Matt Smith: Lo curioso es que, dentro de la historia, en realidad no ha pasado tanto tiempo. Las circunstancias cambian, pero la esencia de las personas suele permanecer. Daemon sigue siendo alguien que se siente más vivo en el caos, en el conflicto y en la guerra. Siempre lo he visto como un agente del caos.
Olivia Cooke: Alicent está en un lugar completamente distinto. Ahora piensa en supervivencia. Está intentando cumplir ciertas promesas, pero también entiende que nada en este mundo sale como uno espera. Su prioridad es encontrar una salida y proteger a quienes ama.
Fabien Frankel: Lo interesante es que los personajes empiezan a cuestionar cosas que antes daban por sentadas. Eso le ocurre a Criston Cole; ya no tiene la misma certeza absoluta sobre las decisiones que ha tomado.
Una de las cosas más fascinantes de la serie es que nadie se considera el villano. ¿Qué sucede cuando el poder empieza a justificarlo todo?
Olivia Cooke: Creo que una de las ideas más interesantes de esta temporada es observar cómo el poder corroe y transforma a las personas. No solo a individuos, sino a grupos enteros. Estamos viendo las consecuencias de eso a una escala enorme.
Fabien Frankel: Eso es precisamente lo que hace interesante a la serie. Todos creen profundamente en lo que están haciendo. Si los personajes dudaran constantemente de sí mismos, no habría historia. Lo fascinante es ver en qué momento empiezan a cuestionar esas convicciones.
Emma D'Arcy: Rhaenyra está llegando a un punto donde tiene una enorme claridad. Cree que tiene una misión y un propósito, lo que reduce muchas de sus dudas. Pero eso también puede ser algo peligroso.
Matt Smith: Porque, al final, cuando alguien está completamente convencido de que tiene la razón, es cuando se vuelve más impredecible.
La nueva temporada promete la guerra que la serie ha estado construyendo durante años. ¿Cómo cambia esto a los personajes?
Matt Smith: Para Daemon, la guerra es el lugar donde mejor se mueve. Lleva mucho tiempo intentando construir un ejército y, finalmente, llega al momento que estaba esperando.
Emma D'Arcy: Para Rhaenyra es diferente. Durante mucho tiempo reaccionó a lo que ocurría a su alrededor. Ahora está en posición de actuar. Tiene más poder, más confianza y una estrategia mucho más clara.
Olivia Cooke: Lo interesante es que cada personaje empieza a mostrar quién es realmente cuando la presión aumenta. Ya no hay espacio para esconderse detrás de discursos o intenciones.
Fabien Frankel: Exacto. Todos empiezan a enfrentarse a las consecuencias de sus propias decisiones.
Después de tanto tiempo en este universo, ¿qué les sigue emocionando del proyecto?
Olivia Cooke: La llegada de nuevos actores. Nosotros llevamos cinco años viviendo en estos sets y ya forman parte de nuestra rutina. Ver a alguien llegar por primera vez y quedarse impresionado te hace recordar lo extraordinario que es todo esto.
Fabien Frankel: Nosotros ya estamos cansados y desgastados (risas).
Emma D'Arcy: A mí todavía me impresionan mucho las locaciones. Filmar en el norte de Gales, por ejemplo, fue espectacular. Entiendes perfectamente por qué la imagen del dragón está tan ligada a ese paisaje.
Matt Smith: Y siempre hay algo nuevo que aprender. Este año fue sobrevivir al Alto Valyrio.
Emma D'Arcy: Matt y yo tuvimos prácticamente un examen oral de Alto Valyrio esta temporada.
Matt Smith: Y ella es muchísimo mejor que yo.
Emma D'Arcy: Eso no es verdad.
Algunas de las escenas más importantes de la serie dependen de conversaciones y enfrentamientos íntimos. ¿Cómo se construye esa confianza entre los actores?
Emma D'Arcy: Me siento muy afortunada porque Matt es un compañero extraordinario. Siempre existe cierta presión porque ambos queremos alcanzar el nivel más alto posible, pero también hay mucha emoción. Nos exigimos mutuamente y eso hace que las escenas sean mejores.
Matt Smith: Yo camino mucho antes de grabar. Mucho.
Olivia Cooke: Después de tantos años trabajando juntos, también existe una confianza enorme. Puedes asumir riesgos porque sabes que la otra persona va a sostener la escena contigo.
Fabien Frankel: Y cada temporada aparecen actores nuevos que cambian completamente la dinámica. Eso obliga a todos a mantenerse despiertos creativamente.

