Stranger Things 4
Foto: Cortesía Netflix

Lo bueno y lo extraño de la cuarta temporada de Stranger Things

Ya vimos la primera parte del regreso de la serie que puso de moda a los ochenta. Aquí lo que nos gustó y lo que no

Stivi de Tivi
Escrito por
Stivi de Tivi
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Advertencia: Esta nota contiene spoilers.

Después de casi tres años, el fin de semana regresamos a Hawkins, este pueblito típico americano en medio de la nada donde todo sucede. Stranger Things regresó más grande, larga y oscura que nunca, entregándonos las mejores horas de fantasía/ciencia ficción de este año. Los hermanos Duffer han demostrado que saben hacer su tarea y que las horas invertidas viendo cine de serie B, películas de terror, leyendo cómics y jugando Dungeons & Dragons valieron la pena.

Ya vimos la primera parte de la cuarta temporada (la segunda llegará el 1 de julio) por lo que nos pusimos a examinar lo mejor y peor que encontramos en esta nueva etapa protagonizada por Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Natalia Dyer, Joe Keery, Charlie Heaton, Gaten Matarazo y un enorme elenco más.

LO BUENO

Personajes

Desde el día uno, Stranger Things ha reunido un sin número de personajes repletos de los clichés más usados, los chicos nerds losers simpáticos, la chica popular que esconde su gran corazón, la misteriosa con poderes únicos, el raro atractivo y en esta temporada nos entregaron al hijo perdido de Spicoli (surfista californiano que todo el tiempo está pacheco), al metalero rudo, pero amigable y la lista sigue y sigue. Lo asombroso de la serie es que lograron presentarnos estas plastas de personajes de una manera encantadora, superando sus clichés, es imposible que no te caigan bien. Verlos en acción tratando de derrotar una amenaza terrorífica con inocencia y astucia nos recuerda a The Goonies y en esta entrega se las arreglaron para mezclarlos a todos al ponerlos en situaciones con otros personajes con los que no habían convivido como Nancy (Natalia Dyer) y Robin (Maya Hawke) haciendo sacar lo mejor de ellas. Por ellos es que volvemos cada temporada.

El Episodio 4
Foto: Cortesía Netflix

El Episodio 4

“Dear Billy” es el título que lleva el cuarto episodio ya considerado no solo como el mejor de la temporada (junto con el 7) sino de los mejores de la serie y todo en gran parte se debe al arco dramático de Max Mayfiled (Sadie Sink), este personaje que al inicio de la temporada estaba en una etapa de duelo que la tenía alejada de todo el gang, al ir investigando las misteriosas muertes ocurridas en Hawkins, ella también va aceptando el fuerte vacío en el que se encuentra, aprender a superar ese dolor gracias a la compañía de sus amigos. Sadie demuestra tener un rango actoral con el que le sabe sacar provecho a su historia. Este episodio es tétrico y la vez humano. Una fantasía sobre madurar y dejar ir. Punto extra fue que gracias a este episodio la cantante Kate Bush tuvo un segundo aire convirtiendo su canción “Running uo that Hill” de 1985 en el tema más sonado en las plataformas iTunes y Spotify a nivel mundial. Darles este regalo a las nuevas generaciones es algo de celebrar.

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Upside Down

Este universo que conocemos desde el inicio de la serie nunca había sido explorado como lo hicieron en esta temporada. Ya habían entrado personajes antes a este mundo al revés como Joyce, Hopper, Will y la propia Nancy que hasta ahora es la que más lo ha investigado (en la primera y cuarta temporada). Aquí tenemos una fantástica escena en la que Nancy junto con Robin, Steve y Eddie empiezan a manipular la luz para contactarse con Dustin, Lucas, Max y Erica, es fantástica y ayuda a crecer más este universo porque ahora ya conocemos sus elementos, sus reglas, su manera de funcionar convirtiéndolo en un mundo digno de conocer y no solo un lugarcito del que salen los villanos. Nos abrió el apetito para desear conocer más.

Los ochenta

Esta serie no niega la cruz de su parroquia y lo que nos entrega es nostalgia pura, aunque aprendieron a no repetir los errores de la segunda temporada donde todo eran referencias obvias. Ahora deciden hacerle homenaje a esta época usando películas, series, noticias, que solo los muy clavados captarán. El tono oscuro de la temporada es gracias a Nightmare on Elm Street (hasta tenemos al mismísimo Freddy Krueger, Robert Englund, teniendo una participación especial) con un poco de mezcla al universo de Hellraiser y la decoración muy propia de Amitville con lo del reloj que aparece tan constantemente. Tenemos un momento en el que sentimos estamos ante una joven Clarice Starling interrogando a Hannibal Lecter cuando Nancy y Robin están en el psiquiátrico para platicar con Victor Creel (Englund), Vecna, el villano es un hijo perdido de Pennywise por la manera en que aterroriza a los jóvenes. Las escenas de muerte son parecidas a las de FURY de Brian de Palma con Ringu. Me encanta que metieran lo de la sociedad de los ochenta castigando a todos los que escuchaban a AC/DC o Iron Maiden, ya que la consideraban música creada por seguidores del diablo, eso fue real, igual que el rechazo por las personas que jugaban Dungeons & Dragons por considerarlo un ritual para atraer demonios, en verdad que la época de Ronald Reagan era un gran chiste cargado de señoras asustadas por los jóvenes. Otro dato importante es que Max en el segundo episodio está viendo el programa Misfits of Science en el capítulo donde sale Courtney Cox, quien sufre por tener poderes muy parecidos a los de Eleven, todo siempre conectado, nada está aquí solo por estar.

LO EXTRAÑO

La duración

Cada episodio de esta temporada estaba arriba de los 70 minutos. Se nota que Netlix les dio todo el dinero posible a los hermanos Duffer en esta temporada (se barajea que cada episodio costó $30 millones de dólares) con la condición de que hicieran episodios largos para que en los números de visionados se incrementaran las horas en que una persona pasaba el tiempo consumiendo su producto logrando que sus estos se dispararan (en solo tres días ya tuvieron 287 millones de vistas) por lo que terminaron ganando, pero tristemente a nosotros nos llenaron de momentos pajas, historias flojas (Mike, Jonathan, Argyle y Will o la de Joyce llegando a Rusia) y momentos reiterativos. Cada episodio se pudo compactar sin problemas en 50 minutos, pero el jefe manda y se obedece.

Mike y Will

Dos de los personajes originales de la serie fueron los más estorbosos. Otros años el trabajo de Finn Wolfhard siempre brillaba dándole eso el peso para empezar una carrera cinematográfica bastante exitosa, pero en esta temporada Mike se convirtió en alguien chocante, egoísta y que al parecer sin Eleven no tiene arco dramático, se la quitas y se vuelve gris, pero el peor de los casos es ser el actor Noah Schnapp y ver que la serie no sabe qué hacer con tu personaje. Will no tiene camino que recorrer, no tiene sentido para existir en la serie. Los únicos momentos en los que aportó algo en la serie fue cuando desapareció y ya usaron este recurso en dos ocasiones. Ahora es tan ignorado que hasta los creadores de la serie olvidaron que el 22 de marzo es su cumpleaños y justo en el episodio donde Eleven es atacada en la pista de patinaje, en la fecha se puede ver 22 de marzo y nadie, pero absolutamente nadie se acordó. Su historia es la que menos fortaleza tiene en la temporada.

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Padres
Foto: Cortesía Netflix

Padres

Siempre se ha hablado de que los papás es Stranger Things no existen porque los niños pueden salir, pelear contra criaturas malignas, no llegar a casa en muchos días y hasta faltar a la escuela porque no hay nadie a su cuidado más que cuando le conviene al guion que salga una figura adulta. El único adulto responsable en este mundo era Joyce ya que había sufrido dos veces la desaparición de su hijo, pero este año traicionaron la psicología del personaje para meterle la idea de que tiene que ir a rescatar a Hopper quien tal vez no ha muerto, entonces ella que siempre se ha quejado de su mala economía va al banco a sacar 40 mil dólares y se sube a un avión dejando a sus hijos solos justo cuando el novio puberto de su hija está de visita, le vale que estos anden de calientes por toda la casa, se va y nunca se reporta tampoco les marca ni en algún momento se pregunta si tienen comida. La historia en Rusia es un pretexto para que todos estén alejados, pero es una mamá de tres chiquillos y pues mejor se va a la nada porque el amor. Absurdo.

Eleven

Hasta el final la historia de Eleven se compone, pero para llegar a eso tuvimos episodios que repetían y repetían lo mismo. Eleven era este misterioso personaje que nunca había estado fuera del laboratorio por lo que todo lo que le presentaban sus nuevos amigos le parecía maravilloso y su mirada de inocencia estaba siempre presente a pesar de tener un poder gigantesco. Ahora la tenemos lejos de sus amigos, cosa que ya sucedió en la segunda y por eso es la menos gustada. En esta ocasión no hay una gran razón para que esté aislada, solo un guion flojo que quiere mantenerlos a todos alejados para la esperada reunión que sucederá en el último episodio del volumen 2. ¿Cuántas veces le pueden hacer bullying a este personaje? Todo el tiempo usan este recurso y ya nos cansó, no hay una razón auténtica para que en la escuela o en el laboratorio la odien tanto, volvemos a guion flojo. Luego este misterioso personaje en el laboratorio (Jamie Campbell) que se le acerca todo el tiempo para de la nada hablarle del paciente 01 es tan obvio y cero pensado, al final cuando se revela su verdadera identidad dices: ok, ya lo sabíamos, ¿Por qué tardaron tanto en llegar ahí? Aunque admito que esos últimos momentos del capítulo 7 son emocionantes ya que los Duffer saben hacer su trabajo, pero para llegar ahí nos dieron paja y un arco que desperdició a Eleven.

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