Entrevista LOL Buscando Talento
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"LOL": El casting extremo donde la autenticidad es el único pase de entrada

Comediantes se enfrentan al escenario para demostrar si poseen el temple necesario para habitar la casa de LOL

Stivi de Tivi
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LOL: Buscando Talento llega como el nuevo spin-off de la exitosa franquicia “LOL: Last One Laughing México”, funcionando como la antesala definitiva al reality. En esta nueva apuesta de Prime Video, comediantes de todo el país se enfrentan al escenario para demostrar si poseen el temple necesario para habitar la casa de LOL en su octava temporada.

La dinámica es implacable: presentaciones en vivo con los nervios al límite y comedia sin red de seguridad. El jurado no solo evalúa el remate de un chiste, sino la presencia, el riesgo, el timing y la capacidad de improvisación. No buscan simplemente humoristas; buscan personalidades auténticas.

Al frente del proyecto se encuentran tres referentes generacionales: Adal Ramones, pionero del late night en México; Michelle Rodríguez, cuya carrera se ha cimentado en la honestidad y la vulnerabilidad; y El Capi Pérez, el humorista con el ojo más afilado para detectar el ritmo escénico actual.

Time Out México platicó con los jueces sobre este estreno, disponible a partir del 16 de enero.

El origen del talento

El proyecto se llama “Buscando Talento LOL”. ¿Cuándo fue la primera vez que alguien vio potencial en ustedes antes de que ustedes mismos lo notaran?

El Capi Pérez: En mi caso fue en un casting en TV Azteca Aguascalientes; ahí me animé a ponerme frente a la cámara. Pero, pensándolo bien, los primeros fueron mis compañeros de escuela. Me decían: “El escenario es tuyo”, y por escenario se referían al frente del salón cuando me paraba a hacer reír.

Adal Ramones: A mí me pasaba algo similar. En la primaria, cuando me portaba mal, los maestros me daban a elegir: o me iba a la dirección, o hacía un sketch en las asambleas del Día de la Bandera o la Independencia. Siempre elegía el escenario. Era el típico niño que, si no llegaba el maestro, se paraba al frente a decir cualquier tontería. Ahí entendí que eso me apasionaba.

Michelle Rodríguez: Desde muy chiquita. Yo era la que cantaba para que nos perdonaran la clase o la que levantaba la mano para actuar en el festival del Día de las Madres. Es algo que uno trae desde bebé.

Sobre la autenticidad y el riesgo

Michelle, tu carrera se ha abierto paso a base de autenticidad. ¿Qué tan difícil es conservarla cuando el mundo ya espera algo específico de "Michelle la comediante"?

Michelle Rodríguez: Es complejo porque nos reinventamos diario. Tienes que entender que no le vas a caer bien a todo el mundo y que tu trabajo puede incomodar. Aceptar que no eres "monedita de oro" es lo que te permite no traicionarte. Cuando intentas quedar bien con todos, empiezas a posar y te vas diluyendo. La autenticidad se conserva siendo leal a quien eres, aunque cueste trabajo.

Adal, ¿qué riesgo tomó el Adal joven que hoy no te atreverías a tomar… y cuál te gustaría repetir?

Adal Ramones: Cuando empezó “Otro Rollo”, yo soñaba con abrir con un monólogo, algo que no se hacía entonces. Cuando por fin lo logramos, decidí decir cosas que sabía que incomodarían. Hablábamos de temas tabú en televisión abierta. Recibíamos llamadas de los jefes diciendo: “Te pasaste”. Yo pedía disculpas… y el lunes siguiente me volvía a arriesgar. Esa libertad marcó al programa.

La mirada del juez

Capi, tu humor parece un juego, pero parte de una observación profunda. ¿Qué te reveló este proceso sobre la gente que intenta ser graciosa bajo presión?

El Capi Pérez: La herramienta clave es observar quién confía y quién se arriesga. Mi trabajo fue desmenuzar cómo funcionarían en una temporada real de LOL. Estar presentes es vital; si no puedes resolver en el momento, no tiene sentido. Algunos se paralizaban por los nervios, otros fluían. Esa es la diferencia entre sobrevivir o morir en el escenario.

El talento a veces aparece en un gesto o en un error. ¿Cuál fue el hallazgo más inesperado de esta búsqueda?

Michelle Rodríguez: Me sorprendió la comedia física. Hoy el stand-up lo domina todo, pero no hay tantas plataformas para quienes trabajan con el cuerpo. Ver ese riesgo físico fue refrescante, al igual que los comediantes que mezclaron humor con virtuosismo musical.

Adal Ramones: Yo me quedo con los que se fueron al extremo. Los que dijeron: “Vengo a romperme la cara frente a ustedes”. Aunque algunos no pasaron a la siguiente ronda, ese nivel de riesgo se aplaude. De ese arrojo nacen las carreras que, con el tiempo, conquistan al público.

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