Los Premios Ariel regresaron a Ciudad de México la noche del sábado 3 de octubre para celebrar los 80 años de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC).
Ángeles Cruz no necesitó un discurso largo para hacer historia. A más de 20 años de haber comenzado su carrera, consiguió finalmente su primer Ariel como actriz por Las locuras (Netflix), de Rodrigo García. Cruz ya tenía premios por su trabajo como directora, pero el reconocimiento actoral tenía otro peso:
“Durante años he hablado de los estereotipos que enfrentan las mujeres morenas en el cine y de cómo ciertos personajes y profesiones parecen estar reservados para otros cuerpos y otros rostros. Esta vez interpreté a una mujer profesional y compleja, lejos de los papeles que me han ofrecido. Gracias Rodrigo García por escribir Las locuras y regalarme este extraordinario personaje”.
La sorpresa de la noche fue Autos, mota y rocanrol, de José Manuel Cravioto, que terminó con cinco premios y dominó el bloque técnico: Maquillaje, Vestuario, Diseño de Arte, Sonido y Efectos Visuales. La película recrea el Festival de Avándaro mezclando ficción con documental. Karina E. Monroy (Maquillaje) y Connie Martínez (Diseño de Arte) compartieron que el reto requirió un “gran trabajo de investigación previo para igualar fotografías y videos reales”. El concierto se recreó en foro y en La Marquesa, sumando material de la Filmoteca de la UNAM para fundir archivo y ficción. El filme está en Amazon Prime Video.
La ceremonia también miró hacia atrás al entregar el Ariel de Oro a Rosita Arenas. A sus 93 años, la actriz recibió el reconocimiento por una carrera que incluyó trabajos con Luis Buñuel, Pedro Infante, Pedro Armendáriz, Cantinflas y Arturo de Córdova.
El galardón a Mejor Largometraje Animado fue para Soy Frankelda (Netflix), de Arturo y Rodolfo Ambriz. Tras admitir que la cinta les “costó todo”, dedicaron su premio a Aria Covamonas, directora de La gran historia de la filosofía occidental, filme con el que competían. Covamonas falleció en 2025, a los 46 años. Los hermanos expresaron:
“Queremos hacer un reconocimiento superespecial a Aria Covamonas por impulsar la creatividad mexicana y llevarla a la perfección en una técnica experimental. Que en paz descanse”. Fue un momento emotivo para recordar a quien ya no estaba.
La gran protagonista de la gala fue En el camino (HBO MAX), de David Pablos. De sus 13 nominaciones, consiguió seis premios: Mejor Película, Dirección (empate con Pablo Pérez Lombardini por La reserva), Actor, Coactuación Masculina, Revelación Actoral y Fotografía. Osvaldo Sánchez recordó que el cine no se hace en solitario:
“Creo en el cine como una creación colectiva. Gracias a ella es posible todo esto”.
Inna Payán, productora de la cinta, confesó que entendió la dimensión de su trabajo al ver la reacción del público: “Empecé a darme cuenta de que habíamos hecho una peliculota; de repente no es normal que quede tan bien”. David Pablos agradeció a su equipo y destacó que Ciudad Juárez, escenario de la historia, los confrontó, pero le dio “esa vida que tiene” a la película. Además, agradeció a la comunidad LGBT por cobijar el proyecto y “mandarlo al cielo”.
Al final, los Ariel celebraron algo muy sencillo: hacer cine sigue valiendo la pena. En su 80 aniversario, la Academia reconoció a quienes hicieron historia y a quienes apenas comienzan a escribirla.

