Un vecino gruñón
Foto: Cortesía Sony Pictures

Mariana Treviño nos contó sobre cómo fue trabajar con Tom Hanks en Un Vecino Gruñón

La actriz mexicana hace su debut en el mercado estadounidense con esta adaptación de la novela sueca A Man Called Ove

Stivi de Tivi
Escrito por
Stivi de Tivi
Publicidad

Otto Anderson es un viudo y aislado hombre de 60 años que tiene rutinas estrictas y quien no las sigue la puede pasar muy mal. Él se encarga de vigilar su vecindario. Se siente solo y sin ganas de vivir hasta que una nueva familia llega al lado de su casa la cual le cambiará su manera de disfrutar la vida.

Esta es la segunda adaptación de la novela sueca de 2012, A Man Called Ove, que en 2015 fue llevada al cine y obtuvo dos nominaciones al Oscar, mejor filme extranjero y maquillaje. El galardonado actor Tom Hanks junto a su esposa Rita Wilson y Gary Goetzman compraron los derechos de la novela para hacer una versión para el mercado de Estados Unidos con Marc Foster (Finding Neverland) en la silla de director. La película Un Vecino Gruñón se estrenó en México antes que Estados Unidos porque la protagoniza la actriz mexicana Mariana Treviño. 

Time Out México platicó con la actriz de Club de Cuervos sobre su debut en el cine de Estados Unidos y su experiencia trabajando junto a Hanks. 

Cuando la película se presentó a la prensa americana las críticas fueron más que positivas, ¿qué opinas de esto?
Las reacciones fueron muy emocionantes, la gente estuvo receptiva a todos los contenidos de la película que oscilaron entre la risa a estar muy conmovidos, entonces pues ver eso y sentir que estás unido con todas las personas gracias a la película y acordarnos de esa lección de que tenemos que coexistir y que ahí estamos pegaditos, aunque seamos personas distintas estamos unidos.

También las reacciones a tu trabajo, compañeros periodistas que no conocen tu trabajo y dijeron ¿Quién es esta persona que se roba todas las escenas? Tom Hanks tampoco dejó de aplaudir tu trabajo. ¿Qué opinas al respecto?
Me sentía muy conmovida porque se expresaron con mucho cariño, Tom, Marc y Rita (Wilson), me dieron mucho cariño, ellos desde el primer momento fueron conmigo de esa manera. Me tocó tener a esos padrinos hermosos.

¿Qué saca tu lado Otto? ¿El lado gruñón?
No sé, esa es una buena pregunta, lo voy a reflexionar. Yo creo que cuando no soy congruente conmigo misma, de repente digo, ¿Esto de dónde salió? ¿Por qué lo hice? Entonces reviso y ahí es cuando me pongo más gruñona, más que con los demás conmigo misma.


Overboard, Perfectos Desconocidos y ahora esta película, ¿Qué hay sobre los reboots en tu carrera? ¿Te buscan o son casualidad?
Los reboots ahí están, exactamente y me encanta porque como la película habla de segundas oportunidades y un reboot siempre es una segunda oportunidad o hasta mil oportunidades porque las historias se pueden contar muchas veces. Las interpretaciones son infinitas entonces me encanta tener esa oportunidad de estar en una nueva vuelta de tuerca.

¿Qué te entrega Marisol qué no te habían dado tus otros personajes? ¿Qué colores o sabores?
El embarazo porque está panza es la más grande que he tenido y la use por muchos meses. Me gustó tanto que me la quería llevar.

Hablemos de Marc Foster porque para mí es un director que admiro, ¿Cómo fue trabajar con él?
Una maravilla porque es de una sensibilidad y de un corazón enorme, o sea, ¿Ves el tamaño de estatura que tiene? Tiene un corazón como de su tamaño. Es muy bueno y bondadoso, quiere contar historias que tengan relevancia en nuestra conciencia.

¿Entrar a este proyecto fue un proceso largo, de mucho casting o sencillo?
Hice solamente un casting y es raro porque generalmente son bastantes, pero en este caso fue solo uno. Mandé un video cuando me lo pidieron, fue muy caótico conseguir las herramientas necesarias para hacerlo, pero el anzuelo se lanzó y extrañamente, insólitamente ahí quedé. 

¿Has tenido que lidiar con vecinos incómodos?
Tuve una vecina hace mucho que fungió un papel muy similar al de Marisol con Otto, ella era salvadoreña, entonces el elemento salvadoreño del personaje fue un homenaje a ella.  Yo estaba viviendo en Coyoacán hace mucho, un día me dio un ataque de pánico, tenía mucho trabajo, me sentía mal. Sentía como que algo me iba a pasar, no sabía qué hacer y la vecina de la casa de enfrente donde vivía esta mujer salvadoreña, pues le toqué la puerta, ella salió, ¿Qué te pasa? Le dije me estoy sintiendo que me iba a morir y ella fue la que me dio contención, la que me dio cariño y la que me dijo respira, cálmate todo está bien. Me quedé un ratito con ella y me salvó ese día. Tengo muy presente ese acto benévolo porque me ayudó. Entonces Marisol es un regalo de agradecimiento para ella. 

Recomendado
    También te puede gustar
      Publicidad