El nuevo reboot de Las brujas
Foto: Cortesía Warner Bros. Pictures

Reseña del remake de Las brujas

El remake de la versión de 1990 nos queda a deber y nos deja añorando el clásico protagonizado por Anjelica Huston

Por Stivi de Tivi
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⭑✩✩✩✩

El célebre autor Roald Dahl ha acompañado a varias generaciones gracias a sus novelas infantiles; como Charlie y la fabrica de chocolates, Matilda y El fantástico Señor Zorro, mismas que han llegado al cine con gran aceptación. Una vez, el escritor rebeló que la razón por la que los niños se identificaban con su trabajo era porque conocía los peores miedos de los pequeños, ya que tuvo una infancia difícil (su padre murió cuando tenía tres años, vivió pobreza y maltratos en la escuela por parte de sus maestros). Esto lo hizo presente en casi todas sus obras. Este fin de semana llega a la cartelera mexicana la nueva adaptación de Las brujas, protagonizada por las dos ganadoras del Oscar a Actriz de Reparto, Octavia Spencer y Anne Hathaway, y dirigida por Robert Zemeckis.

El pequeño Bruno (Codie-Lei Eastick) tiene que irse a vivir a Alabama con su abuela (Spencer) cuando sus padres mueren en un accidente. Cuando su vida empieza a tener sentido de nuevo, descubre que unas extrañas figuras lo están persiguiendo. Su abuela, asustada, decide que deben esconderse en un lujoso hotel, pero lo que no saben es que en ese mismo lugar la Gran Bruja (Anne Hathaway) ha reunido a sus colegas del país para presentarles su nuevo plan, con el cual podrán desaparecer a todos los niños del planeta.

Es difícil hacer una reseña de esta película sin tener en la mente la primera adaptación cinematográfica de Las brujas (1990), que dirigió Nicolas Roeg, y sobre todo del trabajo de Anjelica Huston como la Gran Bruja. Voy a tratar de despegarme de ésta para que el análisis de la nueva no se vea influenciado, aunque solo diré que extraño los efectos especiales clásicos en los que los realizadores se las ingeniaban para construir mundos con creatividad, porque el exceso del CGI al final dañan más al filme de lo que parece. 

Eso mismo es lo que ocurre en esta versión: no hay un momento que sientas orgánico; ni las locaciones, ni los aspectos visuales o los looks de los personajes, todo fue hecho por computadora y eso te saca del concepto fantástico constantemente. Las brujas de pies a cabeza tienen CGI, por lo que las encargadas de hacer realidad nuestras peores pesadillas son solo figuras atascadas de efectos digitales y no del todo perfectos.

Esta película parece que tiene la necesidad de explicarnos el pasado de Bruno, el protagonista, y se toma media hora para mostrarnos su vida y entorno, lo que hace que el arranque sea tedioso e innecesario. Existe una regla que dice: si puedes explicar todo con una imagen es porque estás haciendo cine. Cuando llegamos al hotel, el ritmo se acelera gracias a que empiezan a suceder cosas y claro, la llegada de las temibles brujas la levanta. Ahí podemos ver que Anne Hathaway la pasó bomba interpretando a la villana de la historia, lástima que nunca supo si lo que quería hacer era asustar o dar risa. Su personaje es una mezcla de excesos que hacen que caiga en lo ridículo o como dirían mis amigos en "Señora inventada”.  Y bueno, Octavia Spencer actúa de Octavia Spencer.

Mientras la veía no podía dejar de pensar en si en verdad esta película fue dirigida por Robert Zemeckis, porque no encontraba rastros de ese realizador que desafió el espacio y el tiempo con Volver al futuro (1985) o el que se atrevió a jugar con el live action y la animación para crear el clásico ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988). Aquí solo vemos un producto acartonado en el que la cámara muestra planos cerrados y planos abiertos. No propone, invita o dice algo. Él era experto en usar la tecnología a favor de la historia (esos momentos en Forrest Gump (1994) en los que logra unir a la ficción con hechos verídicos), pero lo único que demuestra en este filme es que tenía pereza en hacer su trabajo y pidió que los efectos por computadora hicieran todo. Parece que es obra alguien más y él únicamente firmó la obra final. ¿Cuaron y del Toro en la producción? No hay nada ahí. Creo que ni la han visto.

La película debería ser una pelea entre el bien y el mal, los niños contra las brujas. Pero carece de capa emocional para que en algún momento sientas miedo o tal vez pánico por lo que va a ocurrir. Si bien el filme se apega bastante a la obra de Dahl —cosa que los puristas van a aplaudir— su problema es que este traslado de papel a pantalla no tiene la magia que te hacía sentir al terminar una capítulo; esa emoción de creerte un ratón en un gigante hotel recorriendo hasta los últimos rincones y, sobre todo, el miedo que provocaba ser alguien pequeño en un mundo de gigantes.

Ahora es el turno de los niños actuales sean el jurado para decidir si Las brujas logra convertirse en una pieza de culto de su generación y —para nosotros— descubrir si ellos se identifican con los miedos y fantasías que despertó por tantos años Roald Dahl inspirado en su niñez.

Las brujas Dir. Robert Zemeckis. Estados Unidos, 2020. ConAnne Hathaway, Octavia Spencer, Stanley Tucci y Morgana Robinson. Estreno: Jueves 29 de octubre.

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