The Conjuring 3
Image: TimeOut/New Line Cinema/Warner Brothers

El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo

La saga de terror vuelve con una entrega que nos hizo cerrar los ojos, pero no por miedo

Por Stivi de Tivi
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⭑⭑✩✩✩

Ed y Lorraine Warren fueron los investigadores de fenómenos paranormales más famosos de Estados Unidos de los sesenta a los ochenta, gracias a los libros que escribieron y las numeras invitaciones que tuvieron a diversos programas de televisión. Cuando parecían estar en el completo olvido, James Wan (creador de la franquicia SAW) los regresó con El conjuro (2013) protagonizada por Vera Farmiga y Patrick Wilson, cinta que obtuvo excelentes críticas y se convirtió en el nacimiento del universo de la saga que tiene secuelas y spinoffs que a la fecha han recaudado más de mil millones de dólares. Esta semana se estrena en las salas de cine de todo el país la octava entrega, El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo, que espera continuar con el terrorífico legado que han creado.

La película nos lleva directamente con los Warren, quienes intentan exorcizar al más pequeño de la familia Glatzel, David (Julian Hilliard), un niño que es perseguido por un demonio difícil de controlar. Cuando parece que por fin el bien triunfó contra el mal, descubrimos que el demonio solo decidió pasarse al cuerpo del novio de la hermana de David, Arne Cheyene Johson (Ruairi O´Connor), para controlarlo y obligarlo a matar personas. Ahora los Warren deben de correr contra el tiempo para liberar a Arne del conjuro e impedir que siga asesinando.

Si les suena conocida la historia es porque está basada en uno de los casos más relevantes de la pareja y por el cual empezaron a perder seguidores, ya que el asesinato que realizó Arne hizo que se iniciara un juicio en el cual el culpable se declarara “inocente”, argumentando que estaba poseído por un demonio que lo obligó a hacerlo. Los Warren, con tal de no perder credibilidad, apoyaron la idea sabiendo que de declararlo inocente liberarían a un peligroso asesino. 

Si bien el caso empezó el declive de los reales Ed y Lorraine, en el filme ignoran dicha situación para continuar con la franquicia de la manera que Holllywood sabe hacerlo, música excesivamente fuerte, gatos que brincan de repente y criaturas que aparecen de la nada atrás de los protagonistas.

Aunque la química de Patrick Wilson y Vera Farmiga es innegable, parece que ambos ya se encuentran en su zona de confort y sus personajes entregan solo tres emociones: miedo, enojo y amor. Desde la primera entrega sabemos que Lorraine tiene una sensibilidad a los espíritus que la ayudan a realizar su trabajo, pero en esta secuela se aprovechan de sus habilidades de manera descarada, haciéndonos sentir que vemos a la Jean Grey de los espantos.

Uno de los puntos fuertes de El conjuro es que tenía una historia que sorprendía por sus giros y que era constante con su ritmo. Lamentablemente, en esta entrega el segundo acto se siente perdido, para alargarla recurren innecesariamente a otros casos que pretenden darle más credibilidad al principal, el cual se les olvida constantemente.

Por cierto, ¿y los momentos escalofriantes? No tienen ninguna que sorprenda, en realidad. Por tratarse de un caso de asesinato esperaba ver sangre, estoy consintiente de que la saga nunca ha sido gore, pero no se atreven a nada nuevo ni se arriesgan. Nadie me dijo que se trataba de una cursi historia de amor con tintes sobrenaturales.

En esta tercera parte se ve que se quieren despegar de todo lo que han hecho anteriormente, haciendo que destaque de los pésimos derivados que tiene la saga, pero queda muy lejos de lo que han sido las primeras dos entregas de El conjuro, que en su momento eran una bocanada de aire fresco para el horror tan prefabricado que se realizaba.

El conjuro 3: El diablo me obligó entretiene, pero no contiene momentos que te persigan al apagar la luz. Si este universo continúa de la misma manera, pronto los Warren desaparecerán de la cultura pop... de nuevo.

El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo Dir. Michael Chaves. Estados Unidos, 2021. Con Vera Farmiga, Patrick Wilson y Sterling Jerins. Estreno: Miércoles 2 de junio.

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