Ghostbusters: Afterlife
Photograph: Kimberly French

Ghostbusters: El legado, el regreso de los cuatro jinetes del ectoplásma

Llena de sorpresas (pero nada sorprendente), este regreso levanta el espíritu ochentero y nos trae de vuelta a una de las franquicias más queridas de la cultura pop

Phil de Semlyen
Gil Camargo
Escrito por
Phil de Semlyen
Traducido por
Gil Camargo
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⭑⭑⭑✩✩

Esta es una película que sabe exactamente lo que quiere su audiencia y lo reparte en grandes cantidades ectoplásmicas, Ghostbusters: El legado se las arregla para estar llena de sorpresas y nada sorprendente al mismo tiempo. Un festín de regresos que se pegan a una trama útil, aunque familiar, entregado por el coguionista y director Jason Reitman, hijo del director de la primera entrega, Ivan Reitman, con suficiente corazón para elevarlo por encima del reboot medianon de una franquicia.

Sin duda, para consternación de los trolls que acosaron a Leslie Jones y compañía a raíz de los Cazafantasmas de 2016 de Paul Feig,Ghostbusters: El legado también late al ritmo de una protagonista femenina. La impresionante Mckenna Grace interpreta a Phoebe, la nerd de la ciencia, una neoyorquina arrastrada a un polvoriento y misterioso rincón en Oklahoma con su hermano Trevor (Finn Wolfhard, amplificando las obvias vibraciones de Stranger Things) por su luchadora madre soltera (Carrie Coon).

Su nuevo hogar se lo ha heredado su misterioso abuelo que acaba de morir, cuya identidad real es demasiado obvia para contar como plot twist. Phoebe encuentra parentesco con su exprofesor sismólogo (Paul Rudd) y se topa con todo un reino de actividad espectral que emana de una montaña fuera de la ciudad, mientras Trevor descubre el Ecto-1 en el granero. Bueno, todo lo que amas de esta franquicia siempre será adorable.

Paul Rudd es una adición inteligente a este mundo, que ofrece el encanto suelto de Dan Aykroyd y el desapego irónico de Bill Murray, pero es principalmente una actividad secundaria divertida en una trama que se centra en la dinámica familiar. Hay algo obviamente personal en este pase de antorcha de Reitman a Reitman, y se combina con el entorno rural para despertar débiles pero agradables recuerdos de los primeros clásicos de Spielberg.

Hay mucho CGI, por supuesto, pero también una agradable sensación analógica en lo que importa: las criaturas demoníacas se representan en parte con SFX de la vieja escuela, mientras que los edificios de casas embrujadas con citas bíblicas funestas conservan esa sensación de los Cazafantasmas del fin de los días .

Todo dura 20 minutos más que el original, lo que se traduce en una primera hora floja animada por el podcaster de 12 años interpretado por Logan Kim, que se roba las escenas. Felizmente, la segunda mitad es más ágil. Y si la cinta transportadora de guiños a la  tradición de los Cazafantasmas se basa principalmente en una palanca en lugar de estar elegantemente cosida en la historia, es una queja bastante menor. 

Ghostbusters: El legado Dir. Jason Reitman. Estados Unidos, 2021. Con Finn Wolfhard, Carrie Coon, Mckenna Grace, Sigourney Weaver, Paul Rudd, Celeste O'Connor y Logan Kim.

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