En 2022, Vértigo convirtió una idea sencilla en una situación aterradora: dos amigas atrapadas a miles de metros de altura en una torre abandonada. El público la empezó a recomendar y el boca a boca la terminó convirtiendo en un fenómeno. Su éxito trae consigo Vértigo 2: Punto muerto, donde los personajes enfrentan una nueva pesadilla en una montaña de Tailandia en una historia sobre duelo, culpa y confianza. Para vivir esta nueva caída, hablamos con Harriet Slater (Outlander: Blood of My Blood), quien interpreta a la protagonista, Jax; Arsema Thomas (Queen Charlotte); y Tom Brittney (Grantchester), quien además de actor es director y productor.
Time Out México platicó con los tres actores sobre las exigencias de la película, el reto de actuar cuando el cuerpo está al límite y esa montaña que todos seguimos tratando de subir.
Sus personajes llegan a la montaña cargando años de historia emocional. ¿Cómo te preparas para algo en lo que puedes entrenar tu cuerpo, pero no necesariamente tu corazón?
Arsema Thomas: Siento que, para muchas cosas en la actuación, realmente no puedes entrenar tu corazón y tu mente, porque mucho depende de lo que tu compañero de escena te va a dar. Prácticamente, todo lo que puedes hacer es entrenar tu cuerpo. Creo que para algo como esto tuvimos suerte: al menos para el personaje de Harriet y el mío, se supone que debíamos estar lo más incómodas posible, así que entre menos entrenamiento, mejor.
Tom Brittney: Sí, yo tuve un entrenamiento de escalada muy básico, pero espero que suficiente para que pareciera que sabía lo que estaba haciendo. Después, simplemente tuve que prepararme física y mentalmente para hacer estos stunts y trabajar en un set como este.
Harriet Slater: En realidad, ni siquiera tuvimos tanto tiempo para entrenar físicamente. Creo que fue una semana, quizá dos.
Tom Brittney: Estábamos apenas recuperándonos del jet lag y tratando de entender mentalmente dónde demonios estábamos.
Harriet Slater: Sí, fue entrar directamente a la acción. Pero, de alguna manera, creo que eso ayudó porque, como decían los chicos, no se suponía que estuviéramos preparadas para la experiencia que estos personajes estaban a punto de vivir. Ellos son arrojados directamente al abismo, y nosotras también lo fuimos. Fue aterrador y agotador, pero muy divertido.
Los directores los mantienen en el calor, bajo el sol y dentro de un ambiente físico muy extremo. Cuando tu cuerpo está realmente cansado, incómodo o asustado, ¿hace que actuar sea más fácil porque la emoción ya está ahí, o más difícil porque tienes que controlarla?
Harriet Slater: Creo que a veces realmente puede ayudar. Si se supone que debes actuar agotada y realmente lo estás, simplemente puedes apoyarte en eso. Pero otras veces lo dificulta, porque puedes sentir que no te queda nada en el tanque y, sin embargo, tienes que cumplir con una jornada de stunts increíbles. Así que te apoyas en las personas a tu alrededor. Eso es lo que suelo hacer en esas situaciones; tuve suerte de contar con un elenco estupendo y de que genuinamente nos lleváramos bien. Nos levantábamos los unos a los otros cuando alguien lo necesitaba.
Arsema, entrenaste tu mente como científica y tu cuerpo como actriz. En el mundo de la película, la gravedad, el equilibrio y el impulso pueden determinar si vives o mueres. ¿En qué confías más: en tu lógica o en tu instinto?
Arsema Thomas: Es muy interesante porque me hicieron esta pregunta en un junket de prensa y creo que no confío en mis instintos. Confío más en mi comprensión; eso viene de mi formación científica. Confío más en los números, en la analítica, en la evidencia y en las pruebas que en una corazonada, porque una sensación puede verse fácilmente sesgada por muchas cosas. Tiendo a confiar en lo que es blanco o negro, si eso tiene sentido.
Pero se ha vuelto difícil de mantener mientras sigo en la actuación, porque se supone que gran parte de ella debe ser instinto; debe ser cómo tu cuerpo reacciona naturalmente sin pensarlo demasiado. Retomando lo que dijo Harriet, cuando estás tan agotada (específicamente para mí) ayuda con la actuación porque no tengo que pensar de más. Por ejemplo, ¿cómo reaccionaría si estuviera deslizándome de un tablón a 4,000 pies de altura? Es tan imposible imaginarlo que puedes entrar en una espiral extraña tratando de darle sentido.
Jax sube a la montaña porque no puede dejar ir a su hermana. ¿La interpretaste como alguien que intenta sobrevivir, o como alguien que aún no decide si está lista para dejarla ir?
Harriet Slater: No creo que ella estuviera lista para dejar ir la vida. Creo que estaba buscando un cierre. Carga con muchísimo dolor y culpa, y hay una razón para ello que no quiero revelar para no hacer spoiler. Pero esa es una motivación enorme para que suba a la montaña. Creo que, junto con Luce y con todo lo que ocurre, encuentra finalmente una manera de dejar ir y de honrar a su hermana. No espera hallar la fuerza que termina encontrando, y eso es algo muy hermoso.
Toda carrera tiene su propia versión de una montaña, algo que parece imposible antes de empezar a escalarlo. ¿Cuál ha sido esa montaña para ustedes?
Arsema Thomas: Es como terapia. La actuación en sí es la montaña. Es un trabajo que tienes que hacer mirando hacia adelante, y todo el mundo ve cine y televisión. Cuando te das cuenta de que amas la actuación y de que muchas personas la amaron antes que tú y terminaron quemadas, empiezas a preguntarte: "¿Por qué yo?". Aparece el síndrome del impostor. Es aterrador entrar en esto. Es desalentador e implacable. Y aun cuando estás dentro, se sigue sintiendo como una montaña sin cima.
Harriet Slater: Estoy totalmente de acuerdo. El síndrome del impostor fue paralizante al principio de mi carrera. Creo que se vuelve más fácil con la experiencia; he aprendido a relajarme en el set y a confiar en mí misma y en mis capacidades. Pero sigue siendo una industria muy competitiva. Sigues pensando "¿Por qué yo?" y esperando ser lo suficientemente buena. Es una batalla constante. Pero quizá que no haya una cima sea algo bueno, porque te mantiene esforzándote. Si llegáramos arriba y pudiéramos relajarnos, sería bastante aburrido.
Tom Brittney: La cima sigue moviéndose. Das diez pasos hacia adelante y cien hacia atrás. Para mí, la parte más difícil es el rechazo. Que constantemente te digan: "No eres el indicado para esto". Tienes que decirte a ti mismo que va a funcionar, sin importar cuántos "no" recibas. Es algo extraño y difícil, pero es lo que hago.

