Platicamos con Edisel Cruz, el ganador del Premio Nacional de Danza

El bailarín y coreógrafo nos habla de El espectador, la obra con la que ganó el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga 2017

Fotos: Alejandra Carbajal

Un hombre atragantado por los estímulos de la televisión debe resolver un conflicto interno, representado por los personajes de la pantalla que lo atormentan y someten a un sillón. Así es El espectador, una pieza de 20 minutos con un diseño de iluminación voraz y una puesta en escena meticulosa, con encuadres y cortes propios del cine que le dieron a Edisel Cruz el máximo galardón del Concurso de Creación Coreográfica Contemporánea INBA-UAM. La pieza es interpretada por él mismo al lado de Hugo Thompson, Gabriela Rosero, Etzalli Garcia, Valeria Gaona e Itza Chavira. El cubano nos cuenta qué retos enfrentó en el proceso creativo.

¿Cuál fue tu reacción al recibir el premio?
No lo esperaba porque sentía que había tomado un riesgo con respecto a la construcción de la obra, no sabía si encajaba dentro de los estándares, aunque intuía que la iluminación tenía posibilidades. Vino a mi cabeza el recuerdo de mi madre, pues estaba viviendo el duelo de su partida. Lo importante es lanzarse a hacer las cosas sin dependencias o apoyo de instituciones.

¿Qué riesgos tomaste para la coreografía?
Me siento influenciado por el cine, como bailarín, como público y a nivel coreográfico. Entonces, para El espectador se hizo un guion y un diseño de luz como si se tratara de una cámara: marcando los encuadres, tomas y cortes del lenguaje cinematográfico.

¿Cómo pasaste del ballet clásico a la danza contemporánea?
Empecé con artes marciales, pero eso de tirarme a golpes con las personas no era lo mío. Después estudié artes plásticas. Quería expresar algo con el cuerpo y decidí estudiar ballet en Cuba. Hasta 2008 fui primer bailarín en el Ballet Nacional de Ecuador. Estaba interpretando al príncipe de La Cenicienta con mayas blancas y zapatillas cuando me di cuenta que me sentía fuera de lugar y decidí comenzar mi carrera en el contemporáneo.

Lo mismo has bailado en Bellas Artes que en un teatro pequeño…
El Palacio de Bellas Artes es un lugar al que vas y respetas y te sientas orgulloso pero los lugares pequeños tienen una intimidad especial, me ha pasado que hago obras para cuatro o cinco personas de las que he salido lleno. Lo importante quizás es estar receptivo porque el arte escénico es mágico, sucede en ese momento y ya, es difícil prepararse para el espacio.

¿Qué hallaste profesionalmente en México que no hayas encontrado en otro país?
México me ha aportado mucho en lo teatral. Cuando llegué hace siete años al país, desde la segunda obra en la que participé tenía que actuar, a partir de entonces estuve haciendo danza-teatro. Aprendí la pausa y el tiempo correcto.

¿La danza es un negocio en México?
Con los presupuestos que se manejan es complejo competir con espectáculos como El rey león. A veces nos regodeamos de nuestro propio ego para construir vómitos personales y nos olvidamos del público:

"No sé si la danza es un lujo, pero tienes que hacerlo con comodidad, responsabilidad y coherencia”. 

¿Dirías que El espectador es eso que la gente quiere ver?
Sí, claro. Los cambios que estoy haciendo para Bellas Artes tienen que ver con la forma de lectura actual, con intervenir una escena para que el espacio no parezca el de un teatro convencional.

¿Qué proyectos tienes a futuro?
Voy hacer dos coreografías, una en Ecuador y otra en Estados Unidos, además de participar en un concurso en Cuba. Me voy a ir a un mes a cuba a hacer un corto cinematográfico relacionado con la danza; la vida es movimiento, cuando ves una cámara moviéndose eso es danza, todo es movimiento y hay un momento en que todas las artes confluyen. 

Gala del Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga Palacio de Bellas Artes. Juárez s/n, Centro. Metro Bellas Artes. Lun 11 8pm. $80-$250.

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