Al entrar a la sala en el Foro Lucerna, encuentras una propuesta de decoración al estilo de cabaret: mesas redondas de manteles rojos con luces del mismo color y telones que cubren una parte del lugar; también, una cama que aporta a la intriga, así como una barra en la que, durante el pre-show, podrás adquirir algún trago.
Todos los elementos te preparan para una experiencia sensual o erótica cercana, pero puede que las expectativas no se cumplan. En su lugar, la obra te hará reflexionar, e incluso reír, sobre situaciones que ocurren en la vida de muchos homosexuales y que pueden llegar a sentirse cercanas: desde las relaciones abiertas que se salen de los acuerdos y la aceptación de la sexualidad, hasta los intereses económicos que existen a través de los encuentros.
Lo interesante de esta obra es que se desarrolla de manera que las diez escenas presentadas están conectadas por sus mismos personajes; al final, sin conocerse, los del principio se relacionan con los del cierre, creando un ciclo que en muchas ocasiones también sucede en la vida real.
En este sentido, deberás prestar atención, porque todos los papeles son interpretados únicamente por tres actores: Pablo Perroni, Axel Santos y Mariano Aguirre. Para diferenciar un personaje de otro, además de la corporalidad, la forma de hablar y los gestos, realizan cambios muy sutiles en su vestuario.
Pablo interpreta a un tutor aún enamorado de su ex, a un periodista que prefirió mantenerse en el clóset, a un esposo que excede los acuerdos de su relación abierta y a un dramaturgo parlanchín e incontinente.
Axel es un prostituto de personalidad firme, un veinteañero arrogante al que le gustan mayores y un onlyfansero amanerado que sueña con el verdadero amor. Por su parte, Mariano interpreta a un soldado curioso, a un hombre arrastrado a tener una relación abierta y a un actor que enfrenta un escándalo sobre su sexualidad.
Si esperas escenas de sexo explícito o desnudos totales, esta obra no es para ti, puesto que solo roza un poco el morbo de algunas escenas sexuales, pero no profundiza en ellas; se centra más en ser un melodrama con toques de comedia.
