Mónica Naranjo
Foto: Alejandra Carbajal

Mónica Naranjo celebra 25 años de carrera: "He hablado siempre el mismo idioma de la comunidad"

La cantante española regresa a México para celebrar 25 años de carrera con el disco Renaissance y una gira

Por Alberto Cervantes
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“Elévate como el humo azul, no sufras más amor”, tenía 11 años cuando escuché esta frase que no significó nada para mí, pero cuando vi el video “Sobreviviré”, lleno de cuerpos femeninos —tal vez solo libres— y dos hombres en un efímero beso, supe que algún día representaría algo en mi vida. Ese fue mi primer encuentro con un mundo sexodiverso, con una voz potente que cantaba para decirme “Tengo miedo, lo mismo que tú”; era Mónica Naranjo con su tercer disco Minage (2000). Antes, en el 94, ya había conquistado México con un primer álbum en cuya portada ostentaba una cabellera bicolor.

Han pasado 25 años desde sus inicios y la pantera en libertad, a simple vista, no pierde el piso y se muestra tranquila, pero despierta; en sintonía con el agradecimiento que debe surgir de dos décadas y media de ajetreo profesional y personal. La española sigue creando y celebrando con un disco recopilatorio de 49 éxitos, Renaissance, y una gira. 

¿Qué tienes que agradecer a México?
México ha sido mi casa, el pilar donde todo comenzó. Aquí aceptaron a una niña de 19 años con cero experiencia; en Siempre en Domingo estalló todo. Imagínate si hay cosas que agradecer, infinitas. No puedo estar un año sin oler México: necesito ir a la Basílica a darle tantas gracias a mi Guadalupe, a ver a los amigos, a abrazarlos… Claro, es que al final el corazón se divide, así que hay que seguirlo.

Foto: Alejandra Carbajal

25 años de éxitos, pero también de dificultades y supongo que de temores…
No, no hay que decretar cosas malas, dicen que lo malo ni para negarlo. Antes de entregar un material ya estoy pensando en cómo voy a hacer el próximo, pues no solamente me encierro en un estudio y veo qué programación vamos a utilizar, sino que todos los años renuevo mi técnica. Es como estar continuamente aprendiendo.

Hablando de este continuo aprendizaje, ahora estás metidísima en la TV…
Acabamos de finalizar Mónica y el sexo. Viajamos a muchísimos países y compartimos experiencias hermosas con gente que nos abrió las puertas de su casa y de su corazón para enseñarnos una cara diferente de la sexualidad, toda muy sana y accesible. Estamos rodando ahora mismo A dúo, un programa de entrevistas a artistas en el que queremos ensalzar a la persona que hay detrás y que eso sirva de inspiración: demostrar que vengamos de donde vengamos, sí se puede. 

Algunas de las tantas razones de tu conexión con México fueron las historias dramáticas de tus canciones, pero también tu tono de voz operístico muy cercano a nosotros. ¿Qué piensas de eso?
México y yo fue amor a primera vista. La conexión fue a los 19 años con "Sola" y "El amor coloca", la primera era un drama, la otra, no tanto. Después vino esa melena bicolor que ancló muchísimo: “¡Guau!, vimos a una chava con Raúl (Velasco) que cantó canciones súper chingonas, pero tiene el pelo de colores”. Siempre he dicho que si no hubiera tenido el pelo así, la historia hubiera sido completamente diferente.

Así, poco a poco se fue construyendo el personaje y una vez construido, te das cuenta que ya no hace falta, que cada vez adquieres más control sobre tu trabajo, tu vida, en el negocio, como mujer. Te vas quitando capas y empiezas a ver que esto que haces simplemente es un trabajo con el propósito de amenizar la vida ajena, para que la gente se identifique y sea más feliz.

Ya has dicho que Palabra de mujer no fue un disco hecho para la comunidad LGBT ni pensabas en el concepto de diva gay, pero lo cierto es que lo eres.
Cuando escuché eso de diva gay, dije “qué es eso”. Lo que está claro es que soy hija de la comunidad, he nacido dentro de ella, en aquellos momentos en los que no se podía decir "soy homosexual”. Los amigos de mis padres eran homosexuales. He hablado siempre el mismo idioma porque me crié ahí. Entonces coincidió el mensaje con todo lo que había visto y lo que había vivido, pero nunca se hizo un disco dedicado...

Sigo en casa y mucho mejor que hace 25 años. Se ha instaurado el derecho legítimo de libre amar.

Foto: Alejandra Carbajal

En 1997 cantabas “Yo vivo en libertad”… Libertad para amar a quien quisieras, para ser tú en el escenario, ¿siempre fue así?
Siempre he tenido clarísimo qué es lo que necesitaba hacer. La única vez que no he seguido al instinto me he dado una hostia que te cagas, pero como los errores están para aprender, después he dicho "no". La frase que más se me ha repetido es “te vas a dar una hostia”, la gente ya decretaba que te estabas equivocando. Toda la vida me la he dado cuando he hecho lo que ellos querían. Grabé un disco que no me gustó hacer, Chicas malas, cuando yo ya estaba preparada para Tarántula.

¿Y cómo es esa libertad ahora?
Siguen pensando lo mismo (entre carcajadas). Pero bueno, eso que ellos no saben coger, por ninguna de las partes, se coloca número uno semanas y semanas.

¿Qué significa la palabra renacer para ti?
Renacer es renovarse. Tenemos que ir siempre creciendo y evolucionando, no hay que acomodarse, ni de forma personal. Y tampoco hay que contentarse, este es el error de muchos: me contento con la vida que tengo y me aburro (da una palmada). ¡No, no te puedes aburrir, cámbialo! Que tu paso por la vida no te convierta en alguien invisible, que te recuerden, sobre todo por haber hecho todo aquello que tú querías.

Le comenté a mi mamá que te iba entrevistar y su reacción fue “pregúntale por qué canta tan bonito”.
¡Ay, qué bonito! Yo canto lo que siento. Me dejo llevar. Cierro los ojos y fluyo. Ese es el secreto, cuando hay verdad en las interpretaciones es cuando el corazón manda, no se puede interpretar con la mente, se interpreta con el corazón. 

Tour Renaissance Auditorio Nacional. Reforma 50, Polanco. Jueves 23 de enero 8:30pm. $250-$3,500.

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