El australiano Jet Vesper llega por primera vez a México para presentarse en el Corona Capital, justo en el momento en que su proyecto —nacido en plena pandemia y armado casi por completo por él mismo— empieza a tomar fuerza en escenarios internacionales. Con Casual Viewing Experience (2025), su nuevo álbum, Vesper reflexiona sobre el hedonismo, la desconexión social y la búsqueda de claridad. Sobre esto y más, platicamos en entrevista:
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Esta será tu primera vez en México y vienes con un proyecto que nació en plena pandemia. ¿Cómo se siente llegar al Corona Capital 2025?
Como dijiste, este proyecto realmente empezó durante la pandemia, en un momento en el que ni siquiera pensaba en shows en vivo porque… bueno, no había shows en vivo. Así que tocar en un festival tan grande, con tantos artistas increíbles, se siente surreal. Es un sueño muy real.
¿Habías escuchado algo sobre el público mexicano?
A todo el mundo que le cuento me dice: “¡El público mexicano! ¡El público mexicano!”. Al parecer me espera un gran recibimiento, así que mis expectativas siguen subiendo.
¿Cómo te preparas para el show? ¿Habrá sorpresas? ¿Qué puede esperar la gente?
La banda es totalmente en vivo y hemos tocado mucho juntos este verano, así que ya tenemos una buena conexión. Tocaremos las canciones que la gente conoce, sumaremos algunas más enérgicas y dejaremos espacio para seguir la energía del público. No es improvisación total, pero sí lo suficiente para que cada show sea distinto. Esa es la magia para mí.
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Tu álbum Casual Viewing Experience explora temas como el hedonismo y la desconexión social. ¿Qué ideas están detrás?
Creo que es mi propia búsqueda personal. El nihilismo es difícil de enfrentar, así que el hedonismo se vuelve tentador… pero al final también se siente vacío. Todo eso está en el álbum. Y, últimamente, pienso mucho en cómo todo parece reducirse a blanco o negro. No hay tiempo para profundizar. De hecho, creo que ese será el tema de mi próximo disco: una especie de guerra contra el pensamiento binario.
Describes este álbum como una invitación a vivir con más presencia, pero también incluyes un tono más cinematográfico. ¿Cómo equilibraste esos dos mundos en el proceso?
No lo pensé de forma tan técnica. Cada día llegaba con ideas en la cabeza. Tenía una visión sonora clara, historias que quería contar y una estética definida. El problema es que me gustan muchos tipos de música y a veces eso es una batalla. Por eso me forcé a mantenerme fiel a una estética concreta durante todo el álbum.
¿Hay alguna canción que represente lo que estás creando ahora mismo?
Creo que “Sunny”. Tiene un toque retro que, sin planearlo, se está filtrando en las nuevas canciones que estoy componiendo. Parece que voy hacia ese lugar.
Tu sonido mezcla funk, disco, jazz y elementos más futuristas. ¿Cómo llegó esa mezcla a tu identidad musical?
En parte por la música que sonaba en mi casa. Y en parte por estudiar jazz. No era mi prioridad estudiar jazz, pero era lo que podía hacer donde vivía, así que lo intenté… y me encantó. No es mi primer amor, pero sí me influyó mucho. Mi primer amor fue la música soul y el funk.
A veces te comparan con Parcels, Tom Misch e incluso Jungle. ¿Sientes que perteneces a ese mismo espacio o buscas una línea distinta?
Amo a todos esos artistas. Son comparaciones muy generosas. Claro que quiero aportar algo único, pero también creo que la música es mejor cuando existe en comunidad. Si la gente me ve dentro de ese universo, me hace feliz. ¿Colaboraciones? Ojalá. Sería increíble.
Curva 4 Autódromo Hermanos Rodríguez Viaducto Piedad s/n, Ciudad Deportiva. Metro Ciudad Deportiva. Vie 14-dom 16, 2pm. $2,928-$37,500.

