Hay eventos que se sienten grandes y otros que directamente se sienten como otro universo. La CCXP México 2026 entra en la segunda categoría.
Del jueves (con su clásica Spoiler Night) al domingo, el Centro Banamex se convirtió en un caos bien organizado donde podías pasar de un panel de Hollywood a un stand de juguetes en cuestión de minutos. Literal: un multiverso en tiempo real.
Entre pasillos llenos de cosplay, coleccionables y activaciones imposibles de recorrer en un solo día, una de las paradas obligadas fue el espacio de Hasbro. No era el típico stand: era de dos pisos, completamente armado para que te quedaras ahí más tiempo del que planeabas, podías jugar con bayblades o el clásico Jenga, algo para disfrutarse en familia 100%.
Los demás stands estaban llenos de spots fotografiables, desde tu foto con Godzilla, hasta con Bob Esponja y Patricio vestidos de piratas, que decir de los cosplay y todo el empeño que ponía la gente para cautivar a todos los asistentes.
Pero si algo definió el fin de semana fue la cantidad de momentos que se sentían “esto no estaba en el guion”. El más claro: la aparición de Pedro Pascal en el panel de The Mandalorian, que cayó como sorpresa total el domingo.
El actor llegó para hablar de The Mandalorian and Grogu y terminó siendo uno de los momentos más comentados del evento, no solo por el anuncio, sino por la conexión inmediata con el público mexicano. Hubo ovación, emoción… y sí, hasta lágrimas.
Ese tipo de reacciones resumen bastante bien lo que pasa en CCXP: no es solo ver a alguien famoso, es el nivel de intensidad con el que el público vive cada aparición.
Y no fue lo único. Entre activaciones de estudios y marcas, también destacó la presencia de universos como Supergirl, que tuvo uno de los espacios más llamativos dentro del evento, confirmando que el terreno geek sigue expandiéndose en todas direcciones.
Al final, recorrer la CCXP es aceptar que no vas a ver todo. Siempre hay algo pasando en otro lado: un panel, un meet & greet, un anuncio o simplemente un stand donde te quedas más tiempo del que pensabas.
Y tal vez ahí está la clave. No se trata de cubrirla completa, sino de vivirla.
Porque si algo deja claro esta edición, es que la CCXP en México ya no es solo un evento: es un punto de encuentro donde la cultura pop se vuelve experiencia real y donde, en cualquier momento, puede pasar algo que valga toda la vuelta.

