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Cervantino 2014: Plan de culto

Te damos algunas recomendaciones para tu visita en Guanajuato dentro del marco del Festival Internacional Cervantino

COMIDA. El Gallo Pitagórico

COMIDA. El Gallo Pitagórico

Si la veleta de gallo de este restaurante hablara, sin duda recomendaría el plato de la casa: filetto claudio, un corte de res a la plancha bañado con una suculenta salsa de alcaparras y papitas al horno. Para maridar y si la cartera te lo permite pide una botella de Montexianic ($750). Este restaurante, homónimo a la obra satírica de Juan Bautista Morales, se distingue no sólo por sus ensaladas y pastas rellenas a la italiana o a la medite- rránea, sino por su vista panorámica de la ciudad. No olvides la selfie

SHOPPING. El Pinche Grabador

SHOPPING. El Pinche Grabador

Aunque nadie te dirá que el llaverito de momia que le trajiste de souvenir no le gustó, la realidad es que ¡es muy feo! Mejor ve a esta tienda que tiene verdaderas piezas de autor. Las realiza “el Pinche Grabador”, un artista egresado de la Universidad de Guanajuato que comenzó vendiendo en las calles y en las ferias de arte y que ahora tiene tres boutiques en la ciudad. Puedes comprar desde cuadros tamaño postal ($350) hasta playeras con sus diseños y carteles con motivos simbólicos sobre la naturaleza.

CENA. El Lechón Ilustrado

CENA. El Lechón Ilustrado

Un espacio para la literatura, el arte, el debate y el comercio justo, en el corazón de Guanajuato. Los libros que reposan so- bre sus anaqueles pueden llevarse a casa. Lo mejor es quedarte y acompañar tu lectura con un carajillo o una taza de poco amor (crisantemo, cardamomo, limón y fresa. Nota: es afrodisiaco). También hay mate, batido de aguacate y platillos vegetarianos elaborados con productos locales. De recuerdo, llévate su chocolate artesanal, su mermelada de xoconostle o sus clásicas galletas cochinitas.

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BAR. La Clave Azul

BAR. La Clave Azul

Parada obligada para los amantes de las tabernas, del cine y de las pláticas intelec- tuales. Llegar a esta joya guanajuatense es una travesía: al final de la Plazuela de San Fernando hay un estrecho callejón en curva que conecta con la fachada celeste de este bar, homónimo a la rola de Javier Solís. En esta máquina del tiempo, deco- rada con carteles de películas de Tin-Tan, Cantinflas y El Santo, puedes disfrutar desde cerveza artesanal hasta un mezcal de lima ($35). Por la tarde sirven botanas como papas al ajillo, lechón y totopos.

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