Las mujeres en la lucha libre de la CDMX

Aquí una breve recopilación de las luchadoras que abrieron camino en el deporte del pancracio. Pensarás dos veces antes de decir “pegas como niña”

Lucha libre de mujeres en la Arena México
Foto: Iván Macías
Por Gil Camargo |
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Si bien el deporte del pancracio
 es brusco, las mujeres nunca se han echado para atrás. No solo se han enfrentado entre ellas para mostrar quién es la mejor luchadora, también han tenido que hacerle una hurracarrana al pensamiento machista de los mexicanos.

Inspirada en la lucha grecorromana,
 se tiene registros del nacimiento de la lucha libre Mexicana desde 1863, pero a las mujeres se les abrió la puerta al ring hasta el 12 de julio de 1935 cuando la luchadora estadounidense Mildred Burke se presentó en México junto a un grupo de mujeres; una de ellas, Natalia Vázquez, reconocida como la primera mexicana luchadora.

A pesar de la creación de la liga femenil, el entonces gobernador del DF Ernesto P. Uruchurtu (1952-1966) prohibió las luchas femeniles en la ciudad, por lo que muchas se mudaron a otras urbes. Fue hasta 1986 que regresaron a luchar a la CDMX.

De las atletas que más resaltan se encuentra Irma González, mejor conocida como La novia del Santo, quien le pidió permiso al mismo luchador para usar su nombre para enfrentarse a la luchadora estadounidense Vicki Williams. También resalta Toña la Tapatía, que se convirtió en la primera mujer réferi.

Para los ochenta hubo un gran crecimiento de personalidades que actualmente son instituciones en la liga femenil como la Princesa Sugehit que aunque perdió la máscara se convirtió en una de las favoritas de los mexicanos; Lola González, la gran rival de Rosy Moreno, sin olvidar a Martha Villalobos — la diva del ring— que gracias a su padre, Francisco “Panchito” Villalobos, adquirió el gusto por este deporte, convirtiéndose en una de las rudas emblemáticas de la lucha libre en México.

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