Nicos

Restaurantes, Desayuno Clavería
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 (Alejandra Carbajal)
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Alejandra Carbajal
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El DF siempre sorprende con hallazgos en zonas inesperadas. Basta darle la oportunidad a otras colonias para que revelen sus secretos. Es el caso de Clavería, hogar del restaurante Nicos desde 1957.

La primera impresión es la de un lugar que goza de clientela fiel y que conserva su espíritu de restaurante de barrio. Con esta categoría me refiero al estilo del salón y al feelingde estancamiento en el tiempo que se respira. Se percibe un contraste entre el ambiente y el refinamiento de sus platillos, pero en la discrepancia está el secreto, pues se ocupan de lo importante: cocinar bien.

El chef Gerardo Vázquez Lugo ofrece una carta que incluye recetas del siglo XIX –como la sopa seca de natas, estrella de la casa–, y en las que el origen del producto es fundamental para la calidad y sabor de sus preparaciones, pues siguen los principios del movimiento slow food.

La trilogía de gorditas consta de una de requesón, una de quelites y otra inflada de frijol: dorada, delgada y sin relleno, pues el frijol está en la masa. Se acompañan con salsas de la casa: verde, roja y de chiles chilpotles; estos últimos tienen una ligera nota de canela y piloncillo. El resultado es una opción diferente a lo que se tiene acostumbrado por “gorditas”. 

Para el segundo tiempo recomiendo el caldo verde de camarón roca con nopales. Los nopales, en juliana, de color verde intenso, y los camarones roca tiernos se presentan en el tazón; luego el mesero sirve cucharones del caldito espeso. El camarón, el tomate y el chile verde están sazonados para obtener el grado ideal de picor que calienta la panza. El conjunto es reconfortante, se aprecia el toque casero y, sobre todo, la destreza en la ejecución.

Como plato fuerte opté por el mixiote de res wagyu y hongos de lluvia. Personalmente, me encanta la idea de un atadito que guarda ricos tesoros. Cuando el relleno cumple la expectativa, es una gran satisfacción. El adobo tiene una base de chile chilhuacle rojo y amarillo, y la carne –cuya denominación indica que es una de las más suaves del mundo– está que se deshace. 

Acompañan al mixiote, nopales baby y cebollitas cambray a la plancha, tortillas hechas a mano y frijoles de la olla. En verdad, Nicos dicta cátedra en la materia. 

También destacan sus desayunos: recomiendo el pan recién horneado y el atole, acompañados de los famosos huevos azcapotzalco (estrellados, con salsa roja y frijoles de la olla), o los revueltos en salsa de chile güero. De nuevo, los ingredientes hacen la diferencia: queso, nata, leche y huevos de rancho.

En Nicos, el gusto por la tradición los ha llevado por un largo camino: es la magia de lo elemental.

Por Natalia de la Rosa

Publicado

Nombre del lugar Nicos
Contacto
Dirección Cuitláhuac 3102
Clavería
México, DF
02080
Horas de apertura Lun-vie 7:30am-7pm, sáb 8am-7pm
Transporte Metro Cuitláhuac
Precio Consumo promedio por persona $350
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