Buffet a la mesa para desayunar en Corazón de Maguey

Los desayunos mexicanos en Corazón de Maguey son a la carta, pero estilo buffet con todo lo que puedas comer
Huevos con machaca de corazón de maguey
Foto: Bernardo Robredo
Por Bernardo Robredo |
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Si te causa alguna molestia pararte nueve veces a resurtir una mezcolanza de comida en el mismo plato cuando visitas un buffet, tal vez el formato a la carta de Corazón de Maguey te interesa.

De entrada mi objeción fueron las porciones. Lo que me atrae de un buffet es que probaré muchos platillos, pero pidiendo a la carta tal vez no logre llegar al tercer tiempo (sí, tú…). Me lo resolvieron, las porciones son medianas o pueden ser tan pequeñas como las pidas, pero aún así se requiere de estrategia. Si vas en grupo, que cada quien pida un platillo diferente y todo va al centro, si dices que más vale solo que mal acompañado, entonces avísale al mesero que vas con todo para que te recorten la ración. Ve con la sapiencia de que pedirás y repetirás cuantas veces quieras y hay mucho que probar.

Son desayunos tradicionales mexicanos que elijes de un menú. Después de un surtido de fruta fresca ármate un plato con garnachas; las tetelas están buenísimas, pero las quesadillas (sí, con queso mi querido provinciano) de huitlacoche o quelites te abrirán el apetito infinito. Hay huevos para todos; probé los acachorrados de chorizo oaxaqueño y quesillo, y unos con machaca, ah, y unos frijoles charros, bueno también pedí los chilaquiles verdes con tasajo. El caso es que la sazón la respalda las cuatro estrellas Time Out que tiene Corazón de Maguey y sentí que estos platillos tenían más un aire de fonda tradicional que de restaurante, bien ahí.

Te decía, si hubiera ido solo tal vez en los chilaquiles hubiera terminado mi travesía (sí, tú…), pero por valiente sugerencia de mis acompañantes pedimos el tamal rojo de hongos y queso Cotija. Deliciosamente húmedo y tenuemente picante, ponle un poco de crema y sabrás de lo que hablo. La neta el de piña y coco lo sentí muy seco, pero el de chocolate sí o sí pídelo al final. Además, en cualquier momento que consideres prudente durante tu estancia prueba el chocolate caliente a base de agua.

La mejor mesa que puedas tener es afuera con vista al Jardín Centenario, así que reserva. La calidad de la comida e incluso el montaje de los platos por poco y dejan en ridículo a muchos de los mejores buffets de la CDMX. Te apuesto a que promete convertirse en tu favorito para desayunar en Coyoacán y eso que no te he dicho el precio.

Corazón de Maguey. Jardín Centenario 9, Villa Coyoacán. Mar-dom 9am-12:30pm. $195 adultos, $100 niños. 

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