Nosh

  • Restaurantes
  • Condesa
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
  1. interior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  2. interior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  3. reuben sandwich de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  4. exterior de nosh
    Alejandra_Carbajal
  5. interior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  6. bagel de salmon de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  7. interior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  8. babka de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  9. nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  10. exterior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  11. bagel de salmón de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  12. comida de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  13. exterior de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  14. babka de nosh
    Foto: Alejandra Carbajal
  15. daniel ovadía chef
    Foto: Alejandra Carbajal
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Time Out dice

4 de 5 estrellas

Una nueva apuesta en la Condesa de la vanguardia gastronómica del Medio Oriente del chef Daniel Ovadía

Un elemento más al plano restaurantero de Daniel Ovadía (Merkavá, Frenchie, Nudo Negro) que a pesar de las barreras surgidas este año, se asentó en la Condesa con identidad clara: exponer la gastronomía israelí. Nosh —palabra en hebreo que significa “snack”— es un nuevo punto y a parte en la cocina cosmopolita de Tel Aviv del que saldrás rodando y satisfecho.

El viaje a Medio Oriente arranca desde la fachada art déco del Edificio Tehuacán, construido en 1931 por el arquitecto Ernesto Ignacio Buenrostro; en el estrecho interior las tenues luces engalanan el toque sobrio y elegante de la pared con espejos y el cuero café de la butaca. El lugar es muy pequeño, pero eso atribuye mayor intimidad para disfrutar cada bocado.

Me adelanto con mención especial a las porciones: platillos sustanciosos que aunque no se hicieron específicamente para compartir, es esta la mejor forma de probar un poco de todo (¡de tamaño “snack” no hay mucha finta!). El falafel de zanahoria corona la sencillez cumplidora del hummus más el esponjoso pan pita hecho en casa, y como segunda entrada están las placenteras croquetas de pescado blanco con una adictiva salsa tártara.

De entre los fuertes tocó esmedregal como pesca del día; piel crocante por fuera y suave interior, ambos elementos entrelazados con un gelatinoso velouté de matza que delata las habilidades en cocina. Se corroboró con justicia el precio del reuben sandwich, pieza cuyo corned beef hecho en casa está muy lejos de sentirse seco y tiene un color entre rosado-rojizo quemado divino, y pan con alcaravea (una especia como comimo) más el queso derretido.

Para cerrar llegó un sticky bun de pan jalá que no me molestaría desayunarlo por el resto de mis días: por fuera es terso gracias al caramelo y por dentro es placenteramente blando, acompañado de un refrescante helado de tehina (un tipo de puré de sésame).

Hubo mucho bombo y platillo sobre la apertura de Nosh en tiempos de pandemia (se nota el equipo de comunicación), y aunque las primeras experiencias se vivieron en modo servicio a domicilio, presenciarlo en físico te reconforta con su estupendo servicio y la sabrosa franqueza que guarda esta cocina multicultural.

Escrito por
Regina Barberena

Detalles

Dirección
Av. México 188
Condesa
Ciudad de México
06100
Contacto
55 5286 8027
Precio
Consumo promedio por persona $600
Horas de apertura
Lun-dom 1-10pm
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