Umai

Restaurantes Roma
Recomendado
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Alejandra_CarbajalCocina japonesa tradicional en Umai

Time Out dice

4 de 5 estrellas

El nuevo restaurante de comida japonesa tradicional, mixología innovadora y ambiente relajado en la Roma.

Hay experiencias culinarias que empiezan desde que uno llega al lugar. Tal es el caso de Umai, ubicado en Casa Basalta, una casa de estilo porfiriano. Umai está al fondo del lugar, y resguarda una propuesta de un diseño esmerado que estuvo a cargo del interiorista Alexander Díaz Anderson. La primera parte del restaurante tiene una barra de sushi, donde puedes ver a los cocineros filetear pescados que vinieron desde Japón, España, Nueva Zelanda o Baja California. Después está la terraza; sobria, sencilla y totalmente abierta para que, te sientes donde te sientes, puedas ver la siguiente parte: el jardín. Éste estuvo a cargo de Planta Diseño Botánico.

La propuesta culinaria es de una cocina japonesa tradicional, pero en un ambiente informal. En Umai te dejarán la salsa ponzu y la soya en la mesa, y hasta te ofrecen tus chilitos toreados. Nosotros le dimos con todo: empezamos con la ensalada de algas que va aderezada con cítricos y ajonjolí, aparentemente muy sencilla pero, a la vez, puro alarde en la técnica: las algas, súper verdes, turgentes y cortadas con extremo cuidado, tenían muchísimo sabor. Seguimos con sashimis de totoaba y de salmón que vienen con un poquito de wasabi. El pescado, fresquísimo, llega todos los días a Umai, y esa frescura se siente en el plato. Le ayudan los cortes, que deben de ser súper precisos para que el sashimi tenga esa textura suave, que casi se deshace.

También probamos el rib-eye udon —fideos udon, rib eye y nada más—, que llegó a la mesa con un plato de chile en polvo que le queda de maravilla. Y como el rib eye es una joya, nos echamos también unas gyozas, que vienen con salsa de ajonjolí. La carne, tan suave, se deshace al morderla.

Teníamos que probar también los nigiris. En todos los casos, el pescado era fresquísimo y lleno de sí mismo; cada uno con su sabor particular. Te recomendamos probar los de atún, macarela y anguila. Por supuesto, el pescado es el protagonista, pero también hay que fijarse en el arroz: cocido a la perfección para lograr la textura glutinosa que sostiene a todo el bocado, y del tamaño perfecto —esto es prueba de fuego en el sushi: todo debe de ser del tamaño adecuado para comerse de un bocado—. Probar un nigiri en Umai es entender el concepto y el esfuerzo del restaurante; los productos son excelentes, fresquísimos, pero el mérito técnico también es sobresaliente.

La coctelería es súper propositiva: cocteles tradicionales con ingredientes mexicanos o japoneses, pero siempre cuidando el balance y la frescura. Nosotros probamos la margarita Umai con maracuyá y sal de alga nori, y el imprescindible umeshu spritz, con prosecco y licor de ciruela, fresco, equilibrado, y con una acidez riquísima que invita a comer más.

Ahora, aquí viene la súplica: deja espacio para el postre. Es una misión difícil, cuasi imposible, pero vale la pena probar el pastel de coco, esponjosito, caliente por dentro, ligero, feliz y libre de gluten.

Umai es un lugar presumido de sus ingredientes, sus técnicas y su diseño. Pero al mismo tiempo es cálido y cómodo. Puntos extra porque le dan al comensal la libertad de aderezar su comida como quiera. Definitivamente el nuevo imprescindible de la Roma.

Por Andrea Vázquez

Publicado

Detalles

Dirección Colima 159
Ciudad de México
06700
Transporte Metrobús Durango
Precio Consumo promedio por persona $900
Horas de apertura Lun-dom 1-10pm
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