El mexicano Esteban Martínez lleva más de una década con el Cirque du Soleil —recorriendo 28 países en cinco continentes— y hoy es el jefe de automatización en OVO, el espectáculo que ya arrancó temporada en el Palacio de los Deportes. Bajo su mando se mueven arneses, andamios y estructuras que hacen posible la historia de una colorida colonia de insectos que se sorprenden con la llegada de un misterioso huevo. Checa nuestra charla con Esteban:
Recomendado: Festival de Jazz de Polanco 2025
¿Qué crees que ha sido lo más desafiante de girar por cinco continentes?
La adaptación. No es fácil vivir en una maleta. Tampoco fue fácil dejar México para saltar a un tour. Pero ha sido muy gratificante por las experiencias que he tenido, los lugares a donde he ido y todo lo que he vivido.
¿Cuál ha sido la producción que más te ha retado técnicamente y por qué?
Yo creo que el relaunch fue un reto bastante grande. Y también esta etapa de mi carrera, al pasar de ser asistente a jefe de departamento en OVO. Cuando llegué, el show acababa de pasar por una modificación importante: nuevo equipo, nuevos actos, prácticamente se rehizo el show. Ha sido un reto enorme.
Hablando de todos los equipos que has liderado en producciones globales, ¿cuál ha sido tu filosofía tras bambalinas?
Mantener la calma. Hay ocasiones en las que hay que adaptarse a retos grandes. Solo hay que mantener la calma, seguir trabajando, dar lo mejor y transmitir esa tranquilidad al equipo. Si uno se estresa, todos se estresan y no se llega a ningún lado.
De todas las ciudades que has podido pisar con el Cirque du Soleil, ¿cuál ha sido la que se ha robado tu corazón y por qué?
¡Uy! Difícil pregunta. Han sido bastantes. Una de mis favoritas es Londres. Otra que me gusta mucho es Fukuoka, en Japón. Y Buenos Aires.
Si tuvieras que convencer a alguien de ver OVO, ¿qué le dirías?
Es un show muy visual, con actos espectaculares y un mensaje muy bonito.
¿Qué te gustaría que el público mexicano se llevará en el corazón después de ver OVO?
El sentimiento que expresa el show: amistad, unión y amor. Creo que ese es el mensaje más importante que deberían llevar.
De todos los números acrobáticos que has visto de cerca, ¿hay alguno que todavía te pone la piel de gallina?
Como espectador, bastantes. Y como operador, mucho más.
¿Cómo crees que se mantiene la magia intacta después de 15 años de historia de OVO?
Es un show histórico, uno de los más antiguos del Cirque du Soleil. Se mantiene vivo porque es bueno, tiene historia y ha pasado por cuatro transformaciones, todas positivas. Cada adaptación ha mejorado el espectáculo.
¿Cómo imaginas el futuro de la automatización en los espectáculos? ¿Crees que la tecnología cambiará radicalmente la manera en que vemos al circo?
No necesariamente. Al final trabajamos muy de cerca con los artistas. La tecnología avanza, pero nunca va a reemplazar el contacto humano ni la confianza que tenemos con los artistas.
¿Qué insecto de OVO te representa mejor fuera del escenario?
Yo creo que un escarabajo.
Ver esta publicación en Instagram
Te podría interesar: Las orquídeas invaden el Museo Franz Mayer

