Valeria Vera es una suicida en Que no se culpe a nadie de mi muerte

La actriz de Que no se culpe a nadie de mi muerte nos platica sobre su personaje en este monólogo presente en el Foro Shakespeare
Foto: Cortesía de la producción
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Una mujer sin nombre se debate entre la vida y la muerte. Mientras espera una llamada, piensa en qué la llevó a decidir quitarse la vida: un abuso sexual, la discriminación, los problemas de drogadicción y alcoholismo. La última hora de Ella trae angustia, pero a su vez una gran carga de humor negro. De esto se trata el monólogo Que no se culpe a nadie de mi muerte, una puesta en escena con una fuerte crítica social.

En esta obra de teatro, la actriz Valeria Vera pone al máximo sus capacidades teatrales para representar no sólo un personaje sin nombre, sino a las otras mujeres que han arruinado su vida: su abuela, su madre, su hija. Se trata de una puesta tragicómica sobre una suicida en potencia que trae a la vida a los fantasmas que atormentaron su vida hasta el punto de decidir quitársela. 

Esta obra del dramaturgo Humberto Robles es otro de los pilares para evidenciar la condición de ser mujer en nuestra sociedad y los problemas a los que se afronta, tema que aborda en otras puestas en escena como Ni princesas ni esclavas, Mujeres en arena y Divorciadas Jajá Jajá.

Platicamos con Valeria sobre el origen y trascendencia de la historia de Que no se culpe a nadie de mi muerte que regresa a cartelera, y su preparación para este monólogo en el cual interpreta a seis personajes en una hora.

Foto: Cortesía de la producción

¿Cómo surge la idea de hacer Que no se culpe a nadie de mi muerte?
Es un texto del dramaturgo Humberto Robles, ya había trabajado con él y tuvimos muy buena química por la manera en la que trabajo con él, que implica mucha improvisación, comedia y cabaret. Decidimos que él me cediera los derechos de la obra para hacerla. La primera vez que esto sucedió, también colaboré como productora de la mano de Andrés Tena. Hicimos la producción los dos, él la dirigió y yo la actué. Somos un equipo muy pequeño.

¿Cuál es tu experiencia al hacer este personaje?
Es la última hora de vida de este personaje central que no tiene nombre, sólo soy yo representándolo, contando el por qué decide quitarse la vida si es que se la quita. Todo el tiempo gira alrededor de un teléfono, ella está esperando una llamada. En esta última hora esquizoide recorre sus círculos familiares y los que la han marcado para echarles la culpa de lo que está a punto de realizar: su mamá, su hermana, su abuela, su maestra de la escuela religiosa, su novio, la desdibujada imagen paterna. Creo que el público simpatizará con muchos de los personajes que tengo la oportunidad de explorar. Creo que son pocos los montajes que dan la libertad de hacer seis personajes en una hora, eso a mí me implicó un reto. También es muy divertido, ver cómo la gente se identifica con cada uno de ellos.

¿Por qué el género de comedia?
Al final la comedia sólo disfraza el drama. Humberto lo hace muy bien, este cabaret de crítica social permite que entres en el corazón hasta el final del montaje y que digas: “híjole, mejor sí valoro mi vida, mejor sí me valoro a mí, mejor no dependo de la aprobación de otros”. Como mujeres tenemos que concentrarnos en querernos mucho, apapacharnos, no depender de alguien. Creo que ella llega a esta conclusión por su vacío, pero todo con comedia, por medio de la farsa.

¿Qué experiencias tendrá el público al ver la obra?
Es una hora muy divertida. No es mucho el tiempo en que estamos en el foro. Hay una especie de cabaret que rompe la cuarta pared y eso al público le gusta mucho; además el Foro Shakespeare es hermoso, con un cupo limitado a 50 personas, entonces es un momento muy íntimo. Esperemos que las seis funciones que vamos a dar estén muy llenas y que las cosas se coloquen para que sea una temporada muy enriquecedora.

¿Cuál es la relevancia de la obra en nuestro contexto social actual, específicamente relacionado al papel de la mujer?
La autovaloración es lo que está presente en la obra. Como mujeres tenemos que conectar con el amor propio, levantar la voz, creer en la denuncia, quitarnos el miedo. Sabemos que el Estado de México es uno de los principales lugares de feminicidios y violencia contra la mujer a nivel mundial. Pero Humberto ha levantado muy bien la voz, con los otros dos montajes que he hecho con él como Ni princesas, ni esclavas Divorciadas Jajá Jajá.

De hecho, acabo de hacer una campaña contra la violencia de género en Ecatepec para fomentar la denuncia, es necesario que las autoridades estén preparadas ante estos delitos; no obstante, vivimos en una sociedad donde la cultura es el miedo y no hacemos mucho por ese mismo sentimiento. Debemos estar protegidos, denunciar.

¿De qué manera nos sirve el teatro para sobrellevar esta situación?
Cuando vemos puestas como Que no se culpe a nadie de mi muerte. Creo que el teatro está para que te mires en él, para despertar conciencia. Los actores sólo somos mensajeros y me toca interpretar a una mujer que tiene que amarse más, que debe dejar de definirse por lo que opinen de ella. Interpreto a una mujer que tiene que ser más segura, respetarse e intentar no ver al suicidio como la única solución.

Que no se culpe a nadie de mi muerte. Foro Shakespeare. Zamora 7, Condesa. 5256 0014. Metro Chapultepec. Mar 8:45pm. $275. Hasta el 26 de septiembre.

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Foto: Cortesía de la producción

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