Durante el verano futbolero, una escapada a León es buena idea; por su cercanía a la CDMX, resulta ideal para explorar sus sabores y cultura. Inicia por lo que siempre buscamos al pueblear en México: una buena comilona. Si buscas tradición, la opción es probar la clásica guacamaya (torta de chicharrón con salsa de jitomate), la cebadina, frutas preparadas y nieves de garrafa. Hay tours dedicados, como el llamado Sabor a mí, que sirven de entrada. Otra gran alternativa es conocer los vinos de la región, pues hay varias exhaciendas cerca de la ciudad que permiten adentrarse en las uvas del Bajío.
Un imperdible es hacer la Ruta PiCaSo (Piel, Calzado y Sombrero) para asombrarte con la tradición artesanal y los precios, que la hacen famosa. Esta la puedes recorrer con guías especializados que te llevan por talleres artesanales, marroquinerías, mercados y fábricas, pero nada mejor que descubrirla por tu propia cuenta. Uno de los clásicos si planeas caminar es la ruta de las Herencias Leonesas; verás templos históricos, murales urbanos y la arquitectura que distingue a la región. Este verano no te puedes perder la visita al Club León, que define la pasión futbolera de los habitantes.