Valle de las Catrinas 2026
Liz Basaldúa | Valle de las Catrinas 2026
Liz Basaldúa

Valle de Catrinas 2026 en Atlixco: dioses prehispánicos, fechas y cómo llegar desde CDMX

Conoce el Valle de Catrinas 2026 en Atlixco, Puebla: ubicación de las esculturas y cómo llegar desde CDMX

Liz Basaldúa
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Quetzalcóatl, Tláloc, Mictlantecuhtli y otras deidades del México antiguo se transformaron en catrinas monumentales para celebrar el Día de Muertos en Atlixco, Puebla. El Festival Internacional Valle de Catrinas celebra su sexta edición con 27 esculturas de cartonería, una temática inspirada en la cosmovisión prehispánica y un recorrido gratuito por distintos puntos del municipio.


Entre flores de cempasúchil, calles decoradas y escenarios que invitan a detenerse para tomar fotografías, el Pueblo Mágico vuelve a convertirse en una galería al aire libre con el Festival Internacional Valle de Catrinas 2026. Esta edición estará disponible del 2 de octubre al 9 de noviembre y propone un encuentro entre las tradiciones mexicanas, el arte popular y las historias de las antiguas culturas mesoamericanas.


La propuesta de este año parte de una idea: llevar a las deidades prehispánicas fuera de los templos, los códices y los relatos históricos para reinterpretarlas a través de la cartonería monumental. Así, figuras relacionadas con el viento, la Luna, las flores, la lluvia, la vida y la muerte adquieren una nueva forma y aparecen en distintos espacios públicos de Atlixco.

Valle de las Catrinas 2026
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¿Qué es el Festival del Valle de Catrinas?


El Valle de Catrinas es una exposición artística al aire libre que cada año transforma diferentes puntos de Atlixco con esculturas monumentales elaboradas por artistas y artesanos locales. Su atractivo está en que no se trata de una muestra concentrada en un solo recinto: las figuras se distribuyen por la ciudad y convierten el recorrido en una oportunidad para descubrir sus calles, plazas y espacios emblemáticos.

El proyecto comenzó en 2021 con cinco figuras y, desde entonces, ha ampliado su alcance. En 2026, la exposición reúne 27 esculturas: 19 están instaladas en Atlixco y otras ocho forman parte de exhibiciones en distintos destinos de México y el extranjero. Ojo: Todas las hicieron artistas de entre 18 y 35 años. ¡Son un talentazo!


Además de atraer visitantes durante una de las temporadas turísticas más importantes del año, el festival busca dar visibilidad al talento de los creadores atlixquenses y promover la riqueza cultural de la región.


La sexta edición está dedicada a los dioses prehispánicos. En lugar de representar únicamente personajes tradicionales o figuras asociadas con la muerte, las esculturas recuperan nombres y símbolos de las antiguas culturas de México para acercarlos al público mediante el arte contemporáneo.


Entre las deidades representadas se encuentran Tonatiuh, Metztli, Coatlicue, Mayahuel, Huitzilopochtli, Tláloc, Mictlantecuhtli, Quetzalcóatl, Xochiquetzal, Ehécatl y Xochipilli, entre otras. Cada una remite a diferentes aspectos de la cosmovisión mesoamericana, desde los fenómenos naturales hasta la fertilidad, la guerra, la creación y el mundo de los muertos.


La propuesta también invita a mirar el Día de Muertos desde una perspectiva más amplia. La celebración contemporánea convive con símbolos y relatos anteriores a la llegada de los españoles, aunque las creencias y prácticas de los pueblos mesoamericanos eran diversas y no constituían una sola tradición. El resultado es un recorrido en el que las dimensiones de las esculturas llaman la atención, pero sus historias también pueden convertirse en una puerta de entrada para conocer el pasado.

Valle de las Catrinas 2026
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Las deidades prehispánicas que puedes encontrar en el Valle de Catrinas


Ehécatl, el dios del viento


Ehécatl es una deidad mexica asociada con el viento y una de las manifestaciones de Quetzalcóatl. En los relatos de la tradición nahua, el viento tenía un papel fundamental en el movimiento de las nubes y en los ciclos naturales vinculados con la lluvia.
Su representación en el Valle de Catrinas recupera la relación que existía entre las fuerzas de la naturaleza y las divinidades. Es también una oportunidad para recordar que los antiguos pueblos de México interpretaban los fenómenos naturales mediante relatos que explicaban el funcionamiento del mundo.

Metztli, la deidad de la Luna


Una de las figuras de esta edición es Metztli, representada en una escultura azul que se encuentra frente al zócalo de Atlixco. Su presencia permite hablar de la relación entre las antiguas culturas mesoamericanas y el cielo, así como de las historias que han acompañado la observación de la Luna.


¿Alguna vez has mirado la Luna y te ha parecido distinguir un conejo en su superficie? Una de las leyendas mesoamericanas más conocidas explica esa imagen a través de la historia de Quetzalcóatl y un conejo.
De acuerdo con una versión del relato, Quetzalcóatl viajaba por la Tierra bajo la apariencia de un hombre y, después de caminar durante mucho tiempo, sintió hambre y cansancio. Un conejo que se encontró en el camino le ofreció su alimento, aun cuando eso significaba quedarse sin comida. Conmovido por el gesto, el dios lo levantó hasta la Luna para dejar su figura marcada allí y que todos pudieran recordarlo.


La historia tiene distintas versiones y no debe confundirse con una explicación única de todas las creencias prehispánicas sobre la Luna. Sin embargo, es una muestra de cómo los relatos tradicionales relacionaban los astros con los valores humanos, como la generosidad y el sacrificio.


Xochipilli, el dios de las flores, la música y las artes


Xochipilli es una de las figuras asociadas con la belleza y las expresiones artísticas en la tradición mexica. Su nombre suele interpretarse como “príncipe de las flores” y se le relaciona con la música, la danza, el canto, el arte y el disfrute de la vida.
Por eso, su presencia en una celebración que reúne flores, esculturas y expresiones artesanales resulta especialmente significativa. Su figura recuerda que la riqueza cultural del México antiguo no se limitaba a las prácticas religiosas o a las historias sobre la muerte: también incluía una relación profunda con la creación artística, la naturaleza y las celebraciones colectivas.


Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada


Quetzalcóatl es una de las deidades más reconocidas de Mesoamérica. Su nombre se traduce habitualmente como “Serpiente Emplumada” y aparece en distintas tradiciones culturales de la región, con atributos e historias que cambian según la época y el pueblo que lo veneraba.

Su figura está vinculada con relatos de creación, conocimiento y orden del mundo. En el Valle de Catrinas, su reinterpretación monumental acerca al visitante a uno de los símbolos más conocidos del pasado prehispánico.


Tláloc y Mictlantecuhtli: la lluvia y el mundo de los muertos


La edición también incluye a Tláloc, deidad mexica relacionada con la lluvia y los fenómenos acuáticos, y a Mictlantecuhtli, señor del Mictlán, el mundo de los muertos en la tradición mexica.
Sus figuras permiten acercarse a dos dimensiones fundamentales de la cosmovisión prehispánica: la importancia del agua para la agricultura y la vida, y las ideas sobre la muerte y el destino de las personas después de morir.

¿Dónde están las catrinas monumentales de Atlixco?


Las esculturas de esta edición se encuentran distribuidas en distintos puntos de Atlixco. Por eso, antes de comenzar el recorrido, conviene consultar el mapa de ubicaciones para organizar la visita y localizar cada figura.


La distribución permite recorrer distintos espacios públicos y hacer paradas para conocer el entorno, tomar fotografías y disfrutar de la oferta gastronómica y turística del municipio.
Una buena opción es comenzar por el centro de Atlixco y continuar hacia las demás ubicaciones que marque el mapa. Si quieres visitar todas las esculturas, considera que algunas distancias pueden requerir desplazamientos adicionales.


El Festival Internacional Valle de Catrinas 2026 estará hasta el 9 de noviembre en Atlixco, Puebla. La exposición puede recorrerse de manera gratuita en los espacios públicos donde están instaladas las esculturas. Atlixco se encuentra a aproximadamente 135 kilómetros de la Ciudad de México por carretera, por lo que puede ser una opción para una escapada de un día durante la temporada de Día de Muertos. El tiempo de traslado depende del punto de salida, el tráfico y la ruta elegida.

La opción más flexible es viajar en automóvil, ya que permite organizar las paradas y moverse entre las diferentes ubicaciones de las catrinas.
1. Sal de la Ciudad de México rumbo a la autopista México-Puebla.
2. Continúa hacia Puebla y sigue las indicaciones viales hacia Atlixco, de acuerdo con la ruta que marque tu aplicación de navegación.
3. Al llegar al municipio, busca estacionamiento y comienza el recorrido a pie por las esculturas ubicadas en el centro.
4. Consulta el mapa del festival antes de continuar hacia las figuras que se encuentran en otros puntos.


El trayecto suele tomar alrededor de dos horas en condiciones favorables, aunque puede alargarse durante los fines de semana y los días cercanos al 1 y 2 de noviembre. Considera el costo de las casetas y verifica las condiciones de circulación antes de salir.
También puedes irte en Turibús. Durante esta temporada estarán organizando salidas los jueves, viernes, sábado y domingo. Sólo debes llevar 6 am a Reforma 222. O bien, escribirles a las siguientes cuentas de redes sociales para cotizar y apartar tu fecha: @rehiletes y @turibusmx


Time Out Tip: Tienes hasta el 9 de noviembre para conocer las catrinas monumentales de Atlixco.

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