Hace cinco años, en medio de la incertidumbre de la pandemia, Cincodoce abrió sus puertas en el número 41 de la calle Florencia, en la Zona Rosa, bajo el concepto de un "depa de compas". Hoy, aquel refugio íntimo y seguro para los amantes del perreo y los ritmos urbanos ha trascendido hasta convertirse en un movimiento cultural. Para celebrar este lustro de historia, el próximo 1 de agosto el antro prepara una edición de aniversario inolvidable, manteniendo el venue y el line up en secreto para alimentar la expectativa de la comunidad que ha crecido junto a ellos.
Lo que comenzó como un proyecto local e independiente hoy cruza fronteras, llevando su curaduría y visión a escenarios de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. A propósito de esta gran fiesta platicamos con las mentes detrás del proyecto, Emilio Contreras y Karla Barrientos, sobre sus inicios de clandestinidad exótica, el salto internacional y el secreto para no perder nunca esa esencia de fiesta entre amigos.
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Cuando abrieron en Florencia 41 con el concepto de un "depa de compas" en un momento tan difícil como la pandemia, ¿alguna vez imaginaron que cinco años después estarían llevando su propuesta a Europa, Estados Unidos y Latinoamérica?
Creo que siempre fue un sueño guajiro. Cincodoce, justo como dices, inició en pandemia, pero más como un proyecto nómada. El primer evento lo hicimos en un restobar. La verdad era muy clandestino, porque en pandemia no podías ver a nadie. Todo estaba muy restringido, a tal nivel que bajaban la cortina y la gente ya sabía que tenía que llegar y tocar para que les abrieran. Era un nivel de clandestinidad exótica. Pero siempre tuvimos ese sueño de: "Güey, ¿y si luego hacemos un tour?". Siempre estuvo en el mapa, aunque no sabíamos qué tan pronto o qué tanto tardaríamos en lograrlo.
Se ha comparado la energía de Cincodoce con lugares legendarios como el CBGB de Nueva York. ¿Cuál fue el momento exacto en el que se dieron cuenta de que ya no eran solo un club nocturno, sino un verdadero movimiento cultural?
A partir del año pasado empezamos a notar que el crecimiento de Cincodoce había llegado a otro nivel. El aniversario anterior nos dio la pauta para los tours y para hacer cosas más grandes. Ese aniversario fue en el antiguo Hotel Reforma. Honestamente, esperábamos 1,200 o 1,500 personas, y a la mera hora llegaron 3,000. Fue una locura. La fiesta estuvo increíble y hasta hoy la gente sigue hablando de ella. Eso nos dio una sacudida para darnos cuenta de la magnitud que estaba tomando Cincodoce. Pensamos: "Si ya estamos creciendo y estamos en otro nivel, si ya fuimos a Monterrey, Guadalajara y Tijuana, ¿por qué no vamos a Miami, Los Ángeles o Nueva York?". Ya sabíamos cómo hacer fiestas, cómo salir y cómo viajar, así que decidimos intentarlo.
Tienen la filosofía de que "el artista viene y se presenta como quiera". Cuando buscan nuevos talentos para su escenario o para firmarlos en su sello Cincodoce Music, ¿qué cualidad o vibra especial debe tener ese artista?
Obviamente siempre hay una entrevista previa, pero primero nos tiene que llamar la atención su "cotorreo", su personaje, su música en especial, tiene que hacer clic con nosotros; nos tiene que gustar lo que estamos escuchando. Después viene la entrevista donde les preguntamos qué representan, qué quieren y cuáles son sus golden goals a uno, cinco o diez años. A partir de ahí fuimos seleccionando a nuestro talento.
En su tercer aniversario dieron el salto a disquera y hoy ya cosechan los frutos de ese proyecto. ¿Qué es lo más satisfactorio de haberse convertido en un trampolín real para los creadores de la escena urbana que antes no tenían espacios?
La verdad es muy bonito ser un "semillero". Al final, se trata de darle la oportunidad al talento emergente, no solo a DJs, sino también a cantantes, y de repente verlos crecer. Nos convierte en una proud mama; te juro que es muy bonito ver cómo evolucionan y cómo se les abren las puertas. El hecho de que Cincodoce les dé la oportunidad de presentarse les abre un abanico de posibilidades.
Es lindo no solo como disquera (porque hemos visto a nuestros talentos crecer y evolucionar en estos dos años), sino también con otros artistas que se han presentado en el club. Hay quienes en seis meses dan un salto increíblemente grande. Solo necesitaban una plataforma para presentar lo suyo, creérsela, tener esa pequeña esperanza de decir "sí se puede", para que les empezaran a llegar aún más oportunidades.
A pesar de su enorme crecimiento y de ser uno de los lugares más concurridos de la CDMX, ¿cuál es el secreto para no perder ese feeling de fiesta íntima, segura y relajada que los caracterizó desde el día uno?
En cualquier centro nocturno de repente hay gente "malcopa"; es raro, pero llega a pasar. Sin embargo, aquí lo principal es la vibra. Primero, la actitud que le inculcamos a nuestro personal: "Esto es de amigos para amigos, ¿cómo te gustaría que te trataran si fueras de visita a una casa?". Eso es primordial y se los recordamos cada noche. La vibra es muy diferente porque la gente no va a "mamonear", va a pasársela bien y a bailar.
Otro aspecto fundamental es la seguridad. Sabemos que a veces el cateo en la entrada es estricto, pero gracias a eso la gente se siente tranquila, evitamos problemas y garantizamos que haya respeto adentro. Algo muy fuerte que hemos notado es que la gran mayoría de las personas que vienen a disfrutar son mujeres. Y es porque se sienten seguras. Pueden estar perreando sin temor al morboseo o a sentirse incómodas; están tranquilas para "cotorrear" a gusto, bailar y ser ellas mismas. En resumen, el secreto es nuestra seguridad y la vibra que nuestro equipo transmite todos los días.
Si tuvieran que describir con una sola palabra a la gente que llena la pista cada fin de semana, ¿cuál sería y por qué?
Yo siempre lo he dicho: es amor. Y lo veo en todos lados. La gente que va a bailar y a pasársela bien termina besándose. El artista que se presenta por primera vez vive una experiencia increíble; el talento que tiene la oportunidad de demostrar lo que hace se la pasa bien y gana nuevos fans.
Si tuviera que elegir una palabra, sería "amor" o "comunidad", porque representan fielmente lo que hacemos y lo que siempre hemos querido lograr: aferrarnos a aquel sueño que teníamos hace cinco años y que hoy tenemos la oportunidad de hacer cada vez más grande. Si me pides una sola palabra, Cincodoce es amor, al cien por ciento. Mucha gente sale enamorada, sale besuqueada. Y retomando un poco lo que platicábamos antes, creo que cuando el amor reina y las cosas se hacen con cariño, todo sale mucho mejor.
Ya conquistaron la vida nocturna de la capital, crearon su propia disquera y cruzaron fronteras. Después de soplar las velas de este quinto aniversario, ¿cuál es el siguiente gran sueño o meta que les falta conquistar con Cincodoce?
Hay varias metas. Hay una muy secreta que todavía no podemos revelar porque requiere trabajarse durante todo un año, pero obviamente te contactaremos de nuevo para que seas de los primeros en saberlo. La que sí podemos adelantarte es que ahora queremos llevar el tour a Latinoamérica: tocar en Guatemala, Costa Rica, Puerto Rico, regresar a Colombia y llegar a Argentina, Chile y, posiblemente, Brasil.

