Freehouse

  • Vida nocturna
  • Cuauhtémoc
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
  1. Freehouse speakeasy Sofitel
    Foto: Cortesía Trensétera
  2. Freehouse speakeasy sofitel
    Foto: Cortesía FreehouseFreehouse speakeasy sofitel
  3. Freehouse. speakeasy en Sofitel
    Foto: Cortesía Freehouse
  4. Freehouse speakeasy en Sofitel
    Foto: Cortesía Trendsétera
  5. Freehouse Sofitel
    Foto: Cortesía Trensétera
Publicidad

Time Out dice

4 de 5 estrellas

El nuevo cocktail bar de Sofitel que derrocha sofisticación y vuelve a los clásicos.

Sofitel estrena un speakeasy en la casona de 1938 que se quedó como la fachada del hotel. Para llegar a él hay que subir las escaleras blancas de caracol que se encuentran en la planta baja de la casa y seguir la música (clásicos de pop y rock, nada muy estruendoso).

Aunque no es muy grande, este bar se acopla perfectamente a la estructura de la casa, de por sí de corte afrancesado, ya que el diseño interior está inspirado en una biblioteca francesa, pero con detalles que también recuerdan la cultura de los bares secretos americanos. Lo que dejan claro es que su estandarte es la elegancia.

Las antigüedades en la barra y las paredes, los asientos de piel a juego con tonos oscuros y cocteles inclinados al bourbon como el Old Fashioned te hacen querer conversar en susurros como en una película de cine negro. Además, el ambiente cosmopolita se acentúa por estar dentro del Sofitel, así que es muy probable que encuentres huéspedes extranjeros que, a diferencia del otro bar con terraza del hotel, el Cityzen, buscan un lugar más íntimo para echar unos tragos sin prisa ni más espectáculo que el del bartender.

Mi primera parada tenía que ser un negroni (porque amarguito como mi corazón). Intenso por la notoria presencia del vermouth, tampoco pierdes de vista el resto de los ingredientes. Si eres más de cocteles frutales o dulces, mejor vete por el Sweet Heaven, uno de los drinks signature de la casa, con ginebra, lillet blanc (un aperitivo de vino francés y frutas aromáticas maceradas), piña, almíbar de mandarina y la mezcla especiada del peychaud's bitters.

También probamos un Naked in Manhattan, que le da una vuelta al clásico coctel neoyorkino. Con bourbon, jerez y cynar (aperitivo de alcachofa y hierbas), esta versión no escatimaba en el whiskey y nos despertó hasta los oídos. Con dos de estos prepárate para soltar tu francés más fluido.

Además de contar con alrededor de 30 cocteles distintos, Freehouse busca ser una opción que ofrezca variedad de etiquetas de champaña. También habrá próximamente pop ups con invitados especiales y mixólogos de alto renombre, por lo que no te despegues de su Instagram @freehousemexico.

Te recomendamos: Handshake Speakeasy

Elisa Herrera
Escrito por
Elisa Herrera

Detalles

Dirección
Paseo de la Reforma 297
Ciudad de México
06500
Transporte
Metrobús Hamburgo
Precio
$$$
Publicidad
También te puede gustar