10 piezas imperdibles de Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018

No pierdas de vista estas obras de la muestra de una de las artistas más queridas de México en el Museo de Arte Moderno

Adictos a remedios Varo
Foto: Alejandra Carbajal
Por Indira García |
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Remedios Varo es un referente obligatorio en el arte moderno, su trabajo y legado es innegable inspiración para todas las generaciones que han surgido tras ella. Era española de nacimiento, pero mexicana de corazón. Vivió gran parte de su vida aquí, después del exilio por la Guerra Civil al igual que otros artistas de la época y siempre estuvo rodeada de amigos como Octavio Paz, Óscar Domínguez y Leonora Carrington, quienes tuvieron influencia de su obra.

La exposición Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018 nos cuenta la vida de esta gran artista de una forma íntima y nostálgica. Te compartimos 10 peizas que no debes perder de vista en tu recorrido. 

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¿Qué ver en la exposición de Remedios Varo?

1
Foto: Time Out México

Cortina o visión (1959)

Este boceto hecho con tinta sobre papel es una muestra sencilla del valor onírico y surreal que frecuentemente Remedios le daba a los objetos cotidianos. El escribir y crear justo después de un periodo de sueño le daba la ventaja de poder externar las ideas del subconsciente.

Los dibujos sin terminar y los textos afines nos permite conocerla mejor, y específicamente esta obra está recreada en una cortina dentro de la exposición.

2
Foto: Time Out México

Ascensión al Monte Análogo (1960)

La alquimia era una de las fascinaciones de Remedios Varo, la exteriorizó a través de sus pinturas y coleccionó objetos que hoy son parte de su acervo personal.

En esta pieza utiliza elementos iconográficos que representan el esfuerzo por lograr ascensión espiritual en un nivel muy personal. Los espirales y la estructura en el camino del viajero refuerzan el sentido surrealista. 

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3
Foto: Alberto Cervantes

Naturaleza muerta resucitando (1963)

Remedios creía que un dibujo no era arte terminado; sin embargo, en el boceto se aprecian los trazos firmes a través de una idea puramente escénica y surrealista. El equilibrio de los elementos hace alusión nuevamente a la alquimia y la transmutación de las cosas. Este óleo sobre tela fue la última pieza pictórica de la artista. 

4
Foto: Time Out México

Ramo floral con pájaros (1960)

Remedios tomó inspiración del renacentismo. Es el caso de este cuadro, en el que los colores remontan a periodos anteriores y la sencillez aparente de la composición da a la pintura un aire relajado. Sin embargo, las características exageradas en los pájaros podrían hacerlos partes del bestiario de Varo. La técnica es óleo y hoja de oro sobre madera. 

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5
Foto: Cortesía MAM

Presencia inquietante (1959)

Durante una pesadilla, Remedios escuchó una presencia que le ordenaba mantenerse quieta para realizar lo que debía. Ella escribió sobre ese sueño y gracias a que Walter Gruen su última pareja— transcribió e hizo comentarios sobre las notas sencillas de la artista tenemos una visión clara del cuadro. Los colores pálidos transmiten una atmósfera lúgubre sobre el miedo y el inconsciente. 

6
Foto: Alberto Cervantes

Homo Rodans (1959)

La bestia más grande de la obra general de Remedios surge de un cuento surrealista donde pone en debate el ser y la filosofía de la estructura humana, contraponiendo el homo rodans como antecesor del homo erectus y demostrando una vez más su afición a las figuras redondas y a los elementos oníricos.

La escultura está hecha de huesos de pollo y espinas de pescado, otras piezas pictóricas y bocetos son asociados también a esta misma obra.

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7
Foto: Time Out México

Gato-Hombre (1943)

Fue una de las primeras piezas que hizo a su llegada a México. Fue parte de su periodo más experimental y nostálgico, extrañando al círculo de amigos que dejo en otro continente y su hogar.

En esta obra reinterpreta el surrealismo rompiendo esquemas académicos a través de la técnica de calcomanía, sobreponiendo una tela sobre tinta y dejando que la misma tomara forma. El resultado es un personaje que lo mismo podría ser parte de su catálogo de bestias que integrarse como evidencia adicional a su añoranza por los gatos.

8
Foto: Time Out México

El gato helecho (1957)

La generación de artistas que surgieron del exilio de la guerra, Remedios Varo y Leonora Carrington, tendían a conferir a los animales una importancia mayor a la del ser humano tras ver la destrucción que los hombres habían causado. Más que cualquier otro animal, los gatos fueron una constante en ella, y a través de la honestidad de su obra sabemos que eran compañeros de vida a quienes les tuvo gran afecto. La pintura es óleo sobre masonite.

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9
Foto: Time Out México

As del volante (1962)

Es una de las piezas que se integran a la colección del MAM. La obra fue obsequiada a Alexandra Varsoviano, gran amiga de la artista quien luego de su muerte sería pieza clave para la preservación y difusión de su obra. 

Con técnica mixta sobre cartulina, Remedios resalta sus raíces en el surrealismo dándonos una representación no convencional sobre licencias de manejo. 

10
Foto: Time Out México

Ne me parlez jamais de cet homme! (1957)

El collage fue una técnica adoptada por el círculo surrealista y que Remedios retoma en esta obra en forma de sátira. Toma las piezas de una novela romántica, las deshace y elimina cualquier tinte romántico para moldearlas en una escena irreverente.

Una persona volteada de cabeza, un sombrero de armadillo y un ambiente de confusión y nulo romanticismo dan forma a esta cómica postal. Esta pieza la une con Agustín Lazo, otro artista y gran amigo quien también gustaba de usar esta misma técnica y quien para ella fue inspiración y aprendizaje.

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