Estando en el techo de la antigua megapantalla del Papalote, frente a su nueva obra monumental, la artista franco-británica Camille Walala nos confesó emocionada: “[La CDMX] es mi ciudad favorita. Amo tanto México, tiene todo lo que me gusta: la arquitectura, los colores, la energía”.
Su intervención monumental dentro del marco de What Design Can Do México GNP 2025 y el Abierto Mexicano de Diseño, es un homenaje al color, a la infancia y a la capacidad del diseño para transformar espacios icónicos.
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Una obra para verse desde todos los ángulos
Walala explica que su propuesta está inspirada en la paleta de color que encontró en México: “Quería hacer algo muy brillante, con mucho contraste. También pensé en un efecto óptico, un juego con los ojos, como esa sensación infantil de asombro cuando descubres algo nuevo”.
El reto fue diseñar una obra que pudiera apreciarse desde el Cablebús que cruza Chapultepec desde Constituyentes: “No tenía sentido hacer algo pequeño. Tenía que ser grande, gráfico y visible desde arriba y desde abajo”.
Para lograrlo, trabajó en 3D, probando patrones y ángulos: “Fue mucho trabajo asegurarme de que funcionara de las dos formas, porque no siempre es fácil”.
Diálogo con Legorreta y Chapultepec
El Papalote, diseñado por el arquitecto Ricardo Legorreta, fue un punto de inspiración clave: “Para mí fue un honor trabajar sobre un edificio de Legorreta. Quise tomar algunos de sus colores, como los amarillos y naranjas, y contrastarlos con morados y rosas. Normalmente no uso estos tonos en Londres, así que aquí fue una oportunidad diferente”.
La obra, visible desde el bosque y el museo, genera un puente visual entre la arquitectura moderna, el espacio natural y el arte contemporáneo.
Una pieza pensada para la infancia
El Papalote siempre ha sido un espacio de aprendizaje y juego para infancias, algo que Walala tomó muy en cuenta: “Mi trabajo está muy cerca de la mente infantil. Siempre me ha gustado hacer cosas divertidas, brillantes, coloridas. Cuando algo es muy gráfico y audaz, los niños suelen conectar enseguida con esos patrones”.
¿Qué otros edificios podrían intervenirse?
Al preguntarle qué otros espacios de México le gustaría intervenir, responde con sinceridad: “No sé… Me parecen tan bellos todos. En Londres quiero pintar todos los edificios porque son grises y aburridos, pero aquí ya son tan coloridos que no sé si necesitan más. Quizás me encantaría colaborar con un arquitecto y añadir patrones, pero no tengo un lugar específico en mente”.
La intervención de Camille Walala estará disponible del 26 de septiembre al 5 de octubre en el Papalote Museo del Niño. Una invitación a mirar la ciudad desde otros ángulos, a jugar con la percepción y a recordar, como ella misma dice, que el diseño puede ser “un acto divertido, casi infantil, pero profundamente transformador”.
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