Javier Camarena
Foto: Daniela Juarez/Cortesía FIC

Javier Camarena cerrará el Cervantino: "Uno siempre regresa a los lugares donde amó la vida"

La clausura de la 47 edición del Festival Internacional Cervantino será un concierto con el tenor mexicano y la Orquesta Filarmónica de Acapulco

Por Alberto Cervantes
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El tenor mexicano vivo más relevante en la ópera internacional, Javier Camarena, será el encargado de cerrar la 47 edición del Festival Internacional Cervantino, en una noche de zarzuela, arias, boleros, canciones mexicanas populares y alegría. Camarena recuerda haber visto al también reconocido cantante mexicano, Fernando de la Mora, cerrar el Cervantino, y 15 años después, declara sentirse muy contento de hacerlo él. “Uno siempre regresa a los lugares donde amó la vida”, afirma el oriundo de Veracruz, quien creció y conoció a su esposa en Guanajuato, además de dar a luz a su hija en Irapuato, ciudad del mismo estado.

La explanada de la Alhóndiga de Granaditas será donde el especialista en bel canto y Mozart hará gala de sus notas altas y su peculiar tono bruñido, acompañado de la Orquesta Filarmónica de Acapulco —dirigida por el invitado Iván López Reynoso (OFUNAM)—, de la soprano mexicana Karen Gardeazabal, del pianista Ángel Rodríguez y del Mariachi Nuevo Tecatitlán.

El programa, lleno de algarabía, abrirá con composiciones en francés y en italiano de Georges Bizet, G. Rossini y Gaetano Donizetti, de este último escucharemos Ah! Mes amis… Pour mon âme de la ópera La hija del regimiento, aria con la que el tenor logró un bis —la ovación es tal, que el público pide que se repita un aria— en febrero pasado, convirtiéndose en el único que lo ha conseguido en tres producciones diferentes de The Metropolitan Opera House (MET) de Nueva York.

Algunos de los compositores populares nacionales que se recordarán en el concierto de clausura del Cervantino serán María Grever, Juan Gabriel y José Alfredo Jiménez. Como cereza del pastel, habrá un homenaje póstumo a “el príncipe de la canción” José José, con composiciones de Rafael Pérez Botija y Roberto Cantoral. “Venimos de una cultura musical que está muy enfocada en cantarle al amor que duele… estamos muy acostumbrados a ello y la ópera tiene mucho de eso, entonces, sabemos del amor pasional, entregado, del amor que duele, y hay mucho de eso en la interpretación y la forma de decir las cosas al cantar. Ese es uno de los grandes plus que tienen los cantantes (mexicanos) latinoamericanos”, comenta Javier Camarena.

Respecto al panorama (desfavorecido y carente) de la ópera en México y de su regreso a Guanajuato, ahora como una de las voces más destacadas de la ópera y una estrella mundial, apunta que el hecho de migrar depende de la ambición de cada quien: “sí, es un hecho que las oportunidades de trabajo se multiplican en Europa, por ejemplo, en Alemania tienes hasta dos teatros en una misma ciudad”.

Al mismo tiempo, el veracruzano manifiesta su deseo de que en nuestro país hayan temporadas de ópera largas y en los diferentes teatros del país, no solo en Ciudad de México, y reconoce que de manera personal ahora se enfrenta al reto de redescubrir su voz en términos de los cambios fisiológicos de cualquier ser humano: “si bien, las bases técnicas están, la evolución muscular siempre va a representar un reto constante y al final uno va a tener que adaptarse a él. Hoy mi voz está para cosas más dramáticas”, es así que próximamente participará en óperas como Manon Lescaut y Romeo y Julieta.

Este 27 de octubre el Festival Internacional Cervantino dirá adiós a una edición opacada, en un principio, por la incertidumbre, pero siempre con la certeza de que México necesita conocer de primera mano lo que sucede en las artes escénicas del mundo y sobre todo, como diría el tenor, reafrimando que necesitamos "demostrar que la madera de la que están hechos los mexicanos es muy valiosa”.

Explanada de la Alhóndiga de Granaditas Mendizabal 6, Guanajuato. Domingo 27 de octubre 8pm. $220.

47 FIC

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