Orozco, Rivera y Siqueiros. La exposición pendiente.

Arte
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Orozco, Rivera, Siqueiros
Foto: Cortesía Museo de Arte Carrillo Gil

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Exposición que tardó más de 40 años en poder presentarse en Chile se presenta por primera vez en México

El 13 de septiembre de 1973 era el día esperado. Tras varios años de visitas de Estado, la apertura de la ambiciosa exhibición llamada Orozco, Rivera y Siqueiros. Pintura Mexicana marcaba el inicio de, lo que se perfilaba, una fructífera relación entre México y Chile, la cual aprovecharía los intercambios culturales para estrechar los vínculos. La muestra sería acogida por el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago e incluía 169 pinturas, dibujos y grabados de los pintores mexicanos. 

Un año antes, el Instituto Nacional de Bellas Artes de México adquirió las 1,417 piezas de la colección personal del Dr. Álvar Carrillo Gil, que estaba conformada por obras de los más importantes pintores mexicanos del siglo XX, destacando las piezas de José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siquieros.

Los intercambios entre los Jefes de Estado de Chile y México, consolidados con la éxitosa visita de Salvador Allende a nuestro país, permitieron que las cancillerías organizaran jornadas culturales en Chile, dentro de las cuales, la muestra de los mexicanos se presentaría acompañada de una exhibición de artesanías y una de libros mexicanos. Pero la muestra no se abrió.

Dos días antes, el 11 de septiembre de 1973, Augusto Pinochet lideró un golpe de Estado que concluyó con la muerte de Allende y la desarticulación de su gobierno, la instauración de una dictadura militar y la salida de cientos de exiliados, tanto chilenos como de otros países del cono sur.

La historia no terminó ahí. El 15 de septiembre, el Museo Nacional de Bellas Artes es atacado por los carabineros, y debido a los toques de queda, por varias horas el destino de las pinturas fue incierto. A finales del mes de septiembre del mismo año, las piezas finalmente logran regresar a México, acompañadas de 350 exiliados y sin haberse podido exhibir en territorio chileno.

El título de la muestra es una referencia directa a la historia de esta exposición, porque es la protagonista: se trata de una reconstrucción fidedigna del proyecto original; una muestra que tardó más de 40 años en poder presentarse en Chile y que se presenta por primera vez en nuestro país. Gracias a los cuadernos de Fernando Gamboa, curador de la exposición de 1973, fue posible recuperar la visión original, así como la historia de cómo fue posible que las obras de la colección Carrillo Gil pudieran regresar a México.

La totalidad de piezas representan diversos momentos de la  formación artística de los tres artistas. Algunas de las más importantes que verás son: Torso femenino y Cabeza de caballo de Siqueiros; El arquitecto Mujer sentada en una butaca de Rivera; y Cristo destruye su cruz Zapata de Orozco. 

En palabras del propio Gamboa “todas son obras de arte de imponderable valor para la historia y el patrimonio cultural de México”. Además de las pinturas, la exposición presenta documentos y material audiovisual que narran el cruento recorrido que pasó la población chilena durante aquellos días, así como las peripecias que fueron necesarias para regresar las obras a nuestro país. 

Descubre cómo la colección del Museo de Arte Carrillo Gil es un testimonio de un pasaje oscuro de la historia de Latinoamérica.

Recomendado: PINTURA DEL MES: Cristo destruye su cruz (1943), Orozco.

Por Samantha García

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