[category]
[title]
Reseña
En un rinconcito a unas cuadras de metro San Joaquín, para descentralizar un poquito la oferta cervecera, Falling Piano –cuya fábrica en la Roma seguro conoces– propone esta bodega en la Miguel Hidalgo, que busca ser un sitio con papas, alitas, boneless, hummus, pizzas napolitanas en horno de piedra, y obvio chela, chela y más chela.
Nos tocó ir con hambre y mucha sed, así que no nos detuvimos en papas, pizza y, por supuesto, las novedades de sus cervezas artesanales. Lo que tiene Falling es gran variedad de ales, stouts, pilsner, IPAs, hasta porters. Cada cierto tiempo hay nuevo drop de temporada.
La vibra: este nuevo espacio es súper familiar, con mesas largas que de repente se pueden volver comunitarias, amplio y templado. Es cómodo y ponen música indie. Si has ido a Hop the beer 2, tiene una vibe muy similar.
El trago: La más divertida –a nuestro gusto– fue la Rosca de Reyes, una pastry cream ale, con una sensación cremosa y más “panosa” desde el primer sorbo, aunque mientras más esperes, más se oxida y desarrolla otros sabores. Te recomendamos para esta no picar nada salado para no hacer corto circuito.
El plato: sí o sí debes de probar la Ancona de la Balbuena, preparada con pomodoro, mozarella, papitas fritas, jamón serrano madurado 12 meses, y salsa borracha, parmesano y albahaca. Una propuesta sólida, con tintes que van más a lo salado y fresco, al punto para maridar tu cheve.
Time Out Tip: si quieres ponerte competitivo con tus acompañantes, puedes tomar los juegos de mesa que tienen disponibles para pasar el rato, o caerle a ver los juegos en su gran pantalla.
Te recomendamos: Faba, wine bar con cocina de inspiración belga
Discover Time Out original video