Ariana Godoy sobre "Sigue mi voz"
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Ariana Godoy: Sigue mi voz es el libro con el que más he llorado

Conversamos con la creadora de A través de mi ventana sobre las barreras emocionales de ser escritora

Stivi de Tivi
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Sigue mi voz es una película que, desde enero, se posiciona en los primeros lugares de Prime Video. La historia sigue a Clara, una joven que atraviesa una crisis emocional y encuentra refugio en una voz anónima que transmite un programa por internet. La trama aborda temas como la salud mental, el duelo, la ansiedad y la necesidad de sentirse escuchado, explorándolos en un género que no suele hacerlo con tanta profundidad.

Esta adaptación española se basa en la novela homónima que proviene del universo literario de la popular autora Ariana Godoy. Ella comenzó publicando en Wattpad, donde construyó una enorme comunidad de lectores antes de dar el salto a las librerías. Su nombre se volvió global con la trilogía A través de mi ventana, obra que también fue llevada a la pantalla y la consolidó como una de las voces más leídas del romance juvenil en español.

Sin embargo, Sigue mi voz representa una obra distinta dentro de su carrera. No es solo romance; es una historia mucho más personal. Ariana ha compartido que nació después de atravesar una crisis de salud mental y que escribirla fue un proceso casi terapéutico. Es, probablemente, su libro más íntimo.

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Time Out México conversó con Ariana Godoy, quien no solo representa el fenómeno de Wattpad que logró cruzar hacia la industria tradicional, sino también a una generación de autores que hablan de las emociones sin maquillaje.

¿Qué barreras personales tuviste que atravesar antes de decir en voz alta “soy escritora”?

Todavía me cuesta. Cuando me preguntan a qué me dedico, lo digo bajito: “escritora”. Y luego viene la pregunta que todos los autores temen: “¿De qué trata tu libro?”. En ese momento se me olvida todo. Empiezo a tartamudear: “Es una chica que escucha la radio…”. Incluso mi mamá no supo que escribía hasta que iba a publicar mi primer libro. Creo que es algo que muchos escritores compartimos: cuesta decirlo en voz alta.

¿Qué parte de ti, como escritora, has tenido que proteger más ahora que tus historias son un fenómeno masivo?

Creo que ha sido un reto constante recordarme a mí misma por qué escribo. La pasión y la razón original siempre tienen que estar presentes: es una historia que yo quiero contar, con personajes que tienen su propio camino. Intento no pensar en lo masivo ni en la cantidad de personas que lo van a leer, porque entonces dejaría de ser honesta conmigo misma como creadora. A veces es difícil, claro; sabes que hay gente esperando la historia. Pero trato de regresar siempre al origen: escribir desde la honestidad, no desde la expectativa.

Ver a tus personajes encarnados por actores implica ceder cierto control. ¿Qué fue lo más difícil de soltar al ver Sigue mi voz convertida en película?

Recordarme que es otro formato. Están contando la misma historia, pero de una manera diferente. Eso me ayudó mucho a despegarme. Lo importante es que se mantenga la esencia del libro, el mensaje, lo que se quiso transmitir por escrito. No es el libro; es otra forma de narrarlo. Cuando entendí eso, fue más fácil soltar.

En Sigue mi voz, la radio es un espacio donde alguien habla sin saber quién escucha. Cuando empezaste a escribir en plataformas como Wattpad, ¿sentías que también lanzabas tu voz al vacío esperando que alguien conectara?

Sí, porque nunca sabes quién está del otro lado ni si realmente va a llegar a alguien. Cuando empecé a escribir Sigue mi voz, ya tenía un poco más de seguridad, pero siempre existe ese miedo de hablar y no saber si alguien te escuchará.

¿Qué le dirías a alguien que creció con la trilogía Hidalgo y ahora encuentra en Sigue mi voz una historia más profunda sobre la salud mental y la identidad? ¿Cómo ha evolucionado tu manera de hablar de las emociones?

Son problemáticas distintas. Sigue mi voz es un viaje hacia el perdón, especialmente el perdón a uno mismo; es un libro más enfocado en la salud mental. En cambio, A través de mi ventana es más intensa, más centrada en la sexualidad y el descubrimiento emocional desde otro lugar. Siempre me dicen que Sigue mi voz los encontró en el momento exacto en que necesitaban leerlo, y eso me parece muy bonito. Es un libro más interno e introspectivo. A través de mi ventana es adictiva; Sigue mi voz es íntima y llega de otra manera. Estoy orgullosa de ambas, pero son distintas.

¿En qué momento de tu vida estabas cuando escribiste cada una?

En momentos muy diferentes. A través de mi ventana nació como una forma de divertirme, de entretenerme, de salir un poco de mi mente. La disfruté muchísimo. Sigue mi voz llegó después, cuando ya habían pasado años de mi crisis de salud mental. Sentí que estaba lista para soltarlo en un libro. No sabía si la gente lo iba a leer o si iba a conectar, pero necesitaba escribirlo como un proceso terapéutico. Lloré mucho haciéndolo. Es el libro con el que más he llorado, porque dejé muchas experiencias personales ahí, pero fue profundamente reparador. Soltarlo en el papel ayuda muchísimo.

Al ver la película, ¿reviviste esos momentos?

Sí. Sobre todo las escenas de pérdida y los ataques de pánico. Me llevaron a ese momento tan duro que viví. Pero también fue bonito darme cuenta de que sigo aquí, de que sané. Verlo en pantalla fue como cerrar un ciclo.

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