Dick Wolf ha construido uno de los universos más grandes y reconocibles de la televisión: series donde policías, agentes y fiscales enfrentan el caos intentando mantener el orden. Sin embargo, algo interesante de esos mundos es que los personajes más poderosos no son quienes corren detrás del criminal o entran armados a una operación, son quienes entienden cómo funciona realmente el sistema.
Ahí entra Nikki Reynard en CIA, una serie que lleva ese universo hacia un terreno más político y moralmente gris. En este proyecto no solo se trata de resolver un caso, sino de preguntarse qué estás dispuesto a sacrificar para proteger a un país, mientras dos agentes completamente opuestos, interpretados por Tom Ellis y Nick Gehlfuss, intentan navegar entre amenazas que crecen episodio tras episodio.
Necar Zadegan es una actriz que ha construido su carrera interpretando a mujeres que proyectan autoridad, inteligencia y conflicto interno. Desde 24 hasta NCIS: New Orleans, pasando por el teatro en Broadway, Necar da vida a personajes que dominan la escena.
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Time Out México conversó con la actriz sobre CIA, serie que se estrena esta semana en Universal+ y que forma parte del universo de Dick Wolf.
Nikki tiene una autoridad que se siente sin tener que decir nada. ¿De dónde viene ese tipo de poder para ti como actriz? ¿De la precisión, de la contención o de algo más personal?
Necar Zadegan: Esa es una cualidad increíble del personaje y algo que me encanta muchísimo de Nikki. Creo que definitivamente viene de alguien que sabe exactamente quién es y cuál es su propósito. Eso es muy poderoso de interpretar, porque ella no siente la necesidad de demostrar constantemente quién manda. Nikki entra a una habitación y ya sabe cuál es su función, qué quiere y cómo conseguirlo. Creo que gran parte de ese poder viene de la calma, de la capacidad de escuchar y observar antes de reaccionar.
Has interpretado a mujeres poderosas: líderes políticas, agentes y figuras de autoridad. ¿Qué te exigió Nikki que esos otros personajes no hicieron?
Necar Zadegan: Creo que Nikki me exigió un tipo distinto de disciplina emocional. Muchos personajes fuertes expresan su poder de manera más visible o explosiva, pero Nikki opera desde un lugar mucho más interno. Ella está constantemente evaluando, calculando y observando. Así que tuve que aprender a transmitir muchísimo con muy poco; a veces, el silencio comunica más que cualquier línea de diálogo. Creo que la fortaleza, muchas veces, cuesta comodidad. Cuesta vulnerabilidad. A veces, incluso cuesta relaciones personales. Y pienso que las personas realmente fuertes suelen verse obligadas a tomar decisiones muy difíciles que los demás no siempre entienden por completo. Pero también creo que la verdadera fortaleza implica conservar la humanidad, incluso bajo toda esa presión.
En una serie impulsada por la acción y la urgencia, Nikki aporta quietud. ¿Cómo sostienes la tensión en escenas donde tu poder viene, justamente, de no reaccionar?
Necar Zadegan: Eso es algo muy interesante del trabajo actoral, porque muchas veces pensamos que actuar significa hacer más, mostrar más emoción o más energía; pero a veces, el verdadero poder está en contenerte. En escuchar realmente al otro actor y permitir que el momento exista sin forzarlo. Nikki entiende que quien pierde el control primero, normalmente también pierde el poder.
Las series de Dick Wolf suelen abordar la justicia desde estructuras muy definidas. ¿Qué hace que esta historia se sienta más incómoda moralmente o más ambigua que otros mundos que has explorado?
Necar Zadegan: Creo que esta serie vive mucho más en las zonas grises. No siempre sabes quién tiene la razón. No siempre sabes si una decisión es moralmente correcta, aunque quizá sea necesaria. Y eso la hace sentirse muy actual. El mundo en el que vivimos hoy está lleno de complejidades, y creo que esta serie no intenta simplificarlas.

