Parece que todo lo que toca Taylor Sheridan se convierte en un éxito. El creador de Yellowstone ha construido un verdadero imperio televisivo con series como 1883, 1923, Tulsa King, Mayor of Kingstown, Landman y Special Ops: Lioness. Cada proyecto expande un mundo muy particular donde el poder, la familia y el territorio se enfrentan constantemente.
The Madison nace dentro de ese mismo universo creativo. Y aunque no es un spin-off directo de Yellowstone, llega como una de sus historias más íntimas: un drama familiar ambientado en Montana que pone el foco no en la épica del rancho, sino en algo mucho más universal: cómo una familia intenta sobrevivir al dolor.
La serie sigue a un matrimonio que se muda de Nueva York al valle del río Madison, intentando recomponer su vida después de una tragedia que sacude a toda la familia. No es una historia de misterio ni de venganza; es un relato sobre el duelo, sobre cómo cada miembro vive la pérdida de manera distinta y lo difícil que resulta volver a empezar cuando el mundo que conocías ya no existe. Sheridan cambia la escala del western moderno por algo más humano, silencioso e incómodo, contrastando con el paisaje abierto de Montana.
Te puede interesar: Entrevista a Alejandra Arrieta sobre el documental Pola Weiss
Para contar esta historia, reunió a dos figuras enormes del cine que rara vez se dejan ver en televisión: Michelle Pfeiffer y Kurt Russell. Pfeiffer, tres veces nominada al Oscar y recordada por clásicos como Dangerous Liaisons, apenas ha hecho televisión en su carrera, con excepciones recientes como The First Lady. Russell, quien comenzó de niño en series antes de convertirse en un ícono del cine con películas como The Thing, ha regresado en los últimos años a la pantalla chica con proyectos ambiciosos.
Time Out México platicó con ambos actores sobre The Madison, que se estrena este sábado 14 de marzo en exclusiva por la plataforma de Paramount+.
Hollywood suele tener ideas limitadas sobre las mujeres en distintas etapas de la vida. ¿Sientes que tus papeles recientes están cambiando esa percepción?
Michelle Pfeiffer: Sí, lo siento así. Pero también creo que las cosas han cambiado mucho desde que empecé. Cuando yo comencé, honestamente, tu carrera prácticamente terminaba a los 40 años. Hoy hay muchísimo más contenido en televisión y eso ha ampliado las oportunidades, especialmente para mujeres de mi generación. De hecho, creo que algunos de los trabajos más interesantes que se están haciendo ahora mismo están siendo liderados por mujeres de mi edad o mayores. Es un momento realmente emocionante.
¿Qué te atrajo de este proyecto, tan alejado de lo que estamos acostumbrados a verte hacer?
Kurt Russell: Cuando leí los primeros episodios, pensé que era una gran oportunidad para ver cómo una familia enfrenta una tragedia y cómo eso obliga a todos a cambiar. Personalmente, he interpretado a muchos personajes distintos, pero rara vez he hecho a alguien cercano a quien soy yo. Mientras leía el guion, me costaba terminar algunos episodios porque me hacían llorar o reír de una forma muy auténtica. Entonces pensé: "Quizá soy la persona correcta para estar junto a Michelle en esta historia, porque puedo aportar el equipaje emocional necesario para que esa relación se sienta real".
En la escena de la llamada telefónica en el restaurante, el mundo de Stacy parece derrumbarse en un segundo. ¿Cómo te acercaste a ese momento? ¿Intentaste vivirlo como una experiencia real en una sola toma o fue un proceso de descubrimiento emocional paulatino?
Michelle Pfeiffer: Intenté que cortaran esa escena. Así de asustada estaba de hacerla. Hay una preparación previa, claro, tratar de personalizar la situación lo más posible; pero el día del rodaje, honestamente, lo único que puedes hacer es rezar a los dioses de la actuación para que estén contigo, porque o aparecen o no. Lo importante es no anticipar el resultado. Aunque en una escena así sabes que hay un punto emocional al que debes llegar, lo único que puedes hacer es presentarte, estar en el momento y dejar que ocurra.
Hay muchas escenas donde sus personajes no están juntos: uno está en Nueva York y el otro en el rancho. ¿Tuvieron conversaciones sobre el matrimonio y el duelo para construir esa relación tan madura?
Michelle Pfeiffer: Ninguna. Cero conversaciones. De hecho, yo filmé mis primeras escenas sin saber quién interpretaría a Preston. Esperaba que fuera Kurt porque estábamos hablando con él, pero su contrato aún no estaba cerrado. Cuando finalmente se confirmó, me emocioné muchísimo. Tenemos historia juntos, trabajamos hace muchos años y él es simplemente ese tipo de actor con el que todo fluye. Kurt Russell: Creo que ayudó mucho que ya nos conociéramos. Después de 37 años y de todas las vidas que hemos vivido desde entonces, reencontrarnos en estos personajes fue sorprendentemente natural.
¿Qué hizo especial este proyecto de Taylor Sheridan para que quisieras participar?
Kurt Russell: Creo que Taylor es un escritor extraordinario. Me gustan sus películas, me gustan sus series, pero honestamente pienso que este es su mejor trabajo. También sabía que Michelle iba a interpretar a este personaje y era perfecta; sabía que lo iba a hacer increíble. Además, fue una oportunidad muy especial volver a trabajar con ella y entrar en el universo de Taylor Sheridan. Este proyecto tiene algo distinto; incluso diría que tiene una mirada muy femenina que lo hace muy interesante.

