Selva Trágica
Foto: Cortesía Netflix Selva Trágica, la nueva película mexicana de Netflix

Netflix estrena Selva Trágica, película mexicana de la directora Yulene Olaizola

Situada en la frontera de México con Belice, esta cinta nos llevará al corazón de la selva donde se recolecta látex para chicle

Por Stivi de Tivi
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En 1920, un grupo de mexicanos que recolectaba látex (para la elaboración de chicle en la frontera de México y Belice) se encontró a una chica beliceña que buscaba refugio. Después de ayudarla, ella decide quedarse con ellos sin saber que su presencia despertará distintas emociones entre los chicleros.

Esta es la trama de Selva Trágica, la película mexicana que ganó el premio Bisato D'Oro (jurado de críticos independientes) en la edición número 77 del Festival de Venecia y el Sorriso Diverso a Mejor película extranjera de interés social. Este filme hablado en maya, inglés, español y criollo, estrena el 9 de junio en Netflix, motivo por el que buscamos a la directora Yulene Olaizola para que nos hablara sobre esta obra.

¿Cómo nació esta historia?
Llegó más o menos de la misma manera que llegan todas mis películas, eligiendo una locación donde quiero filmar. En este caso tenía muchas ganas de ir a la selva, pero concretamente en la selva de la frontera entre México y Belice, que es una zona que conocí hace ocho años. Como la mayoría de los mexicanos desconocía esa frontera, y Belice en particular, no sabía que ahí se hablaba inglés como lengua oficial, desconocía realmente todo lo que ocurría ahí. Luego conocí historias relacionadas con el chicle, que es una industria forestal que básicamente determinó el crecimiento y el desarrollo de esa zona. En los años 20, esta región del sur de Quintana Roo era selva inhabitada, inhóspita, sin caminos y gracias al chicle se habilitaron lugares para comunidades y pueblos, establecimientos humanos fuera de las comunidades maya que ya existían. El chicle es todavía algo que se produce en la región, fui a verlo y me cautivó la manera en la que extraen esta resina, visualmente es un espectáculo sumamente atractivo, además de riesgoso, porque los hombres tienen que subir 15 metros de altura para extraer la resina. Entonces ahí ya tenía un espectáculo visual interesante, histórico y desconocido. Sumado a la frontera. Por último, me surgió la idea, ya haciendo investigación, de la leyenda maya, las mujeres Xtabay, que son hermosas mujeres casi sirenas que seducen a los hombres para llevarlos a su perdición. Ese era el elemento que me faltaba porque tenía que ver con el misticismo, un elemento mágico de fantasía que podía hacer que la película se despegará del contexto histórico y se pudiera hacer algo mucho más rico. Entonces fusionando estas tres ideas: los histórico, el chicle y la leyenda de la mujer Xtabay se genera el guion de Selva trágica.

Me llama la atención que a pesar de que se desarrolla en la selva, un espacio abierto, se siente claustrofóbica y asfixiante, ¿cómo lograste eso?
Para mí era importante retratar la selva como una entidad viva y un espacio poco amable para el ser humano. Es un entorno peligroso donde por más que uno trata de construirse un hogar, estas en un ambiente hostil. Mucho de lo que mencionas también tiene que ver con la foto, con elegir bien la temporada del año que íbamos a filmar, por ejemplo, buscamos que fuera en la época cercana a las lluvias y no el verano cuando todo es más amarillo y soleado. La selva de mi película tenía que ser fría y espesa, donde no pudieras caminar tan fácilmente para ir abonando a este sentimiento de claustrofobia sumado a que toda la selva se ve igual. A pesar de que filmamos en muchas locaciones distintas, todo el tiempo estás rodeado de verde y te genera esta sensación de no saber dónde estás y sentirte perdido, que es algo a lo que los personajes de la película se enfrentan.

¿Cómo fue la experiencia de filmar en plena selva?
La película está filmada en su totalidad en locaciones exteriores, pero hay muchas escenas en interiores. El rodaje fue de siete semanas en la selva, previamente hubo muchísima preparación e investigación de los lugares en los que íbamos a estar, además de que trabajamos con la gente local para ayudarnos a encontrar los lugares específicos o resolver logísticas de transporte. Siempre grabábamos en lugares que estaban a dos horas de donde nos hospedábamos por lo que todas las mañanas nos despertábamos a las 4am para desayunar y tomar el trayecto a las locaciones. También la gente local nos ayudó a buscar víboras, para que las encontraran ellos antes de nosotros. Las primeras semanas de rodaje en las que estuvimos en una misma locación logramos encontrar 12 víboras venenosas, como la coralillo, las cuales son letales si no llegas rápido a un hospital, por lo que tuvimos que entrenar al equipo de producción en primeros auxilios para que supieran aplicar dosis de veneno antiviperino. Diseñamos muchas medidas de protección para que todo saliera bien y por suerte tuvimos un rodaje bastante ameno, nadie salió lesionado.

Rubie Adrewin interpreta a Agnes, un personaje hipnótico. ¿Cómo la conociste?
Fue una búsqueda compleja. Estaba convencida de que fuera una chica de Belice porque quería ser fiel a la historia, aunque exploramos la posibilidad de buscar mujeres americanas. Tuve la fortuna de encontrarme con Indira en una convocatoria en redes sociales y no fue la propia Indira la que se acercó, fue su mamá la que me mandó sus fotos. Desde que las vi sospeché que ella podía ser la protagonista. Previo a verla en persona, le hice una videollamada que me llamó más la atención por ser una chica interesante; aunque no tenía alguna experiencia de actuación. Al final Indira fue pasando todas las pruebas y cada vez se acercaba más a mi personaje. Ella es guapa, atractiva, con una fuerte presencia, bastante conectada con su naturaleza y madura para su edad. Buscaba a una mujer que de simple vista fuera inocente, pero que diera el cambio a seductora, peligrosa, una fiera de la selva.

Los personajes chicleros parece que representan los pecados capítales. ¿Los creaste de esa manera?
No los construí así, pero me parece muy acertada tu lectura, ya que una vez que entra el factor femenino, ella detona en ellos toda una serie de deseos humanos incontrolables que no solamente es el deseo sexual, también es el deseo del poder de la riqueza, entonces vemos temas de avaricia, de luchas de poder, de distintos deseos humanos; muy vinculados a una actitud casi animal. Este grupo de hombres se comporta como una pandilla de monos salvajes y pierden el control de su situación y no es que sea culpa de la presencia femenina, ella detona lo que ellos ya tienen dentro.

¿Qué significa para ti que Selva trágica se estrené en la plataforma Netflix?
Netflix está buscando películas de este tipo que no son propuestas 100% comerciales. Busca historias locales que tengan repercusión a nivel global. En ese sentido, la película es una historia muy mexicana y habla de una zona muy particular que tiene que ver con la cultura maya. Tiene esta peculiaridad que la hace original y única, pero habla al final de cuestiones humanas con la que todos se pueden identificar. Aparte de que la leyenda de Xtabay es universal en el aspecto de que existe una idea parecida en distintas culturas, estas figuras femeninas que seducen hombres y les provocan la muerte es muy común en muchas culturas. Al final habla del deseo humano y eso es algo universal aterrizado en esta historia local que le da esa singularidad.

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