"Nocturne" nace de las novelas criminales del escritor sueco Lars Kepler y gira en torno a una pregunta: ¿qué pasa cuando el dolor y la obsesión terminan borrando la línea entre hacer justicia y buscar venganza? Liev Schreiber interpreta a Jonah Lynn, un exmilitar y detective de homicidios que quiere dejar atrás la violencia, pero que tendrá que poner en riesgo a Saga, su hija adoptiva, para detener a Jurek Walter, un asesino serial interpretado por Stephen Graham. Zazie Beetz da vida a Saga, una agente del FBI que debe infiltrarse en el mundo de Walter mientras se enfrenta a sus propias heridas.
Liev y Zazie vienen de trayectorias muy distintas: él es el inolvidable protagonista de la serie Ray Donovan; ella ha brillado desde Atlanta hasta Joker y Deadpool 2, saltando entre personajes vulnerables, complejos y físicamente exigentes. En "Nocturne", ambos enfrentan un reto enorme: interpretar a personas que intentan mantener el control mientras el trauma amenaza con desbordarlas.
Time Out México conversó con ellos sobre sus personajes, las decisiones que los llevan al límite y lo que pasa cuando proteger a alguien puede convertirse en una forma de ponerlo en peligro. La serie se estrena en Apple TV+ este 30 de octubre.
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Jonah y Saga no solo intentan obtener la verdad de Jurek para salvar a Felicia. En muchos sentidos, también funcionan como espejos de él: comparten una búsqueda obsesiva de justicia y la disposición a hacer lo que sea necesario para conseguirla. ¿Cómo influyó esta relación en la manera en que construyeron sus interpretaciones?
Zazie Beetz: Creo que todo vuelve a una motivación emocional muy poderosa y a cómo esta lleva a Saga a cruzar ciertos límites y a tomar decisiones que quizá no sean las más profesionales. Se deja guiar por sus emociones y no necesariamente por la razón. Durante el proceso, tuve que volver una y otra vez a esa rabia y a ese dolor. Son emociones que impulsan a Saga y explican muchas de sus acciones. Sin embargo, a medida que conoce mejor a Jurek, algunos elementos de esa motivación empiezan a cambiar. Tener un motor tan fuerte te permite regresar constantemente a la pregunta fundamental: ¿qué es lo que realmente mueve a este personaje?
Liev Schreiber: Es interesante porque, como actor, piensas en estas cuestiones desde la perspectiva individual de tu personaje, pero también intentas comprender los temas generales de la historia. Buscas puntos de conexión entre los personajes, lugares emocionales que puedan resultarles familiares o que tengan resonancia. En nuestro caso,definitivamente éramos conscientes de esa relación y la discutíamos durante el rodaje. Hay una idea que atraviesa la serie:son personas definidas por el trauma que lo llevan consigo a lo largo de sus vidas. En muchos sentidos, los tres personajes centrales representan distintos grados de esa misma condición.
"Nocturne" está llena de personajes que deben adentrarse en territorios psicológicos peligrosos, ya sea para comprender a alguien, protegerlo o manipularlo. Como actores, ¿cómo saben cuándo están explorando la oscuridad de un personaje y cuándo simplemente la están utilizando para hacerlo más interesante?
Liev Schreiber: Es una pregunta muy de actor. Creo que ambas cosas pueden coexistir. A veces exploro una idea y otras la aprovecho como recurso interpretativo. Esa es una de las partes más interesantes de la actuación: hay momentos en los que eres muy consciente de lo que haces y otros en los que simplemente te dejas llevar. A veces pienso: "Esta es una manera muy eficaz de pasar de un momento al siguiente, de provocar una reacción o de ejecutar una acción". En otras ocasiones, simplemente disfruto la experiencia. Para mí, actuar también puede ser una forma de escapismo. Es divertido,así que diría que todo eso forma parte del proceso.
Zazie Beetz: Es importante mantenernos conscientes de lo que intentamos crear, del tono general de la serie y de la verdad que queremos respetar. Desde la perspectiva del personaje, intento mantenerme fiel al guion y a lo que sucede en cada escena, pero al construir la historia en su conjunto, también debes pensar en los temas generales. Esos temas son los que te permiten adentrarte de manera auténtica en la oscuridad de los papeles. Tienes que trabajar con dos perspectivas al mismo tiempo: por un lado, estás dentro del momento interpretando; por otro, eres consciente de que estás construyendo algo junto con todo un equipo.
¿Tuvieron la oportunidad de leer los libros originales para construir sus personajes? ¿Cómo fue el proceso de acercamiento a sus respectivos papeles?
Zazie Beetz: Sí, pudimos leer los libros y fue estupendo porque influyeron en toda la serie. El personaje de Saga, tal como aparece en las novelas, fue una de las razones que me atrajeron al proyecto. Me interesaba cómo debe enfrentarse a su propio dolor y decidir qué está bien y qué está mal. Me parecía fascinante la posibilidad de buscar venganza bajo la apariencia de ayudar a alguien. ¿Es esa realmente la mejor manera de procesar el dolor? Todas esas contradicciones me atraparon. Para construir a Saga hablé con varias personas, entre ellas una mujer que había trabajado como agente encubierta. Me inspiré mucho en ella para desarrollar su fortaleza y valor.
Liev Schreiber: A veces, las motivaciones que eliges para construir un personaje son muy personales y sutiles; no siempre son visibles en pantalla. En mi caso, creo que la principal fuerza que impulsaba a Jonah era un miedo y una ansiedad enormes. Cuando trabajas en una serie de formato largo que tiene diez episodios, empiezas a preguntarte hasta dónde puede llegar ese estado emocional. ¿Qué le sucede a una persona que vive aterrorizada? ¿En qué momento se derrumba y algo cambia? Fue un aspecto complicado. Empiezas el primer episodio y piensas que vas a entrar en ese estado, pero después recuerdas que te quedan otros nueve.
Zazie Beetz: Rodar una serie exige mucho esfuerzo, y durante el proceso yo también recurría a la fortaleza personal de Saga. Cuando no me sentía particularmente fuerte, me decía: "¿Saga puede con esto?". Era algo cotidiano para recordarme que podía tolerar la incomodidad y seguir adelante. Saga terminó convirtiéndose en la manifestación física de algo que quizá yo misma no reconocía: que tengo más fortaleza de la que creo y que puedo exigirme más de lo que me resulta cómodo.

