Alejandra Ambrosi serie DOC
Cortesía
Cortesía

"Quien realmente tiene poder no necesita levantar la voz": Alejandra Ambrosi

A propósito del estreno de la segunda parte de DOC, la actriz reflexiona sobre el poder corporativo y las segundas oportunidades

Stivi de Tivi
Publicidad

La serie DOC se mantiene en los primeros lugares de Netflix, y no es casualidad. La historia arranca con el doctor Andrés Ferrara (Juan Pablo Medina), quien, tras un accidente, pierde la memoria de los últimos años de su vida y debe volver a ejercer, reconstruirse y entender en quién se ha convertido. Es una trama sobre medicina, pero también sobre identidad, decisiones y segundas oportunidades. Esta semana estrena su segunda parte con 20 episodios.

Dentro de este universo hay un personaje que no busca caer bien y, justo por eso, resulta imposible de ignorar: Irene. Una mujer que se mueve en las esferas de poder, que no levanta la voz porque no lo necesita, que entiende el sistema y sabe cómo jugarlo. Es fría, estratégica y siempre va un paso adelante.

Detrás de este personaje se encuentra Alejandra Ambrosi, una actriz que lleva años construyendo una sólida carrera en cine, teatro y televisión, apostando siempre por personajes con filo y contradicciones. Desde Soy tu fan hasta sus proyectos más recientes, su camino se ha caracterizado por evitar lo fácil y elegir lo interesante.

Te puede interesar: “Todos cambiamos por los obstáculos”: Juan Pablo Medina sobre DOC

Aprovechando el estreno de la segunda parte de DOC —una producción de Sony Pictures Television—, Time Out México conversó con Ambrosi sobre el poder, las decisiones corporativas y el impacto que estas tienen en la vida de muchísimas personas.

DOC es una historia que ha funcionado en Italia, en Estados Unidos y ahora en México. ¿Qué crees que diga esto sobre nuestra relación universal con la salud y el miedo a perder el control?

Creo que en un hospital se viven muchas capas al mismo tiempo. Por un lado, está la parte ética: las decisiones que toman los doctores, muchas veces al filo entre lo mejor y lo peor que puede pasar para salvar una vida. Ahí hay algo muy universal; más allá de lo bueno o lo malo, es preguntarte si el fin justifica los medios, qué consecuencias tiene salvar a alguien y qué implica cada decisión. El otro gran tema es el de las segundas oportunidades. Eso conecta mucho, porque todos nos hemos caído, todos hemos sentido que no podemos levantarnos, y esta historia te recuerda que siempre puedes reconstruirte.

Alejandra Ambrosi serie DOC
Cortesía

Tu personaje, Irene, impone mucho. Tiene presencia, poder. ¿Cómo se actúa el poder cuando el personaje sabe que ya lo tiene?

Justamente no haciendo nada. Y eso es lo más difícil. El cliché del poder es levantar la voz, imponerse, mostrarse, pero quien realmente tiene poder no necesita hacerlo. Irene es alguien que está completamente plantada, como un roble, con raíces profundas. Sabe lo que quiere, hacia dónde va y cuáles son sus metas. Es ambiciosa, pero no lo muestra. Está en control absoluto y sabe mover las piezas como en un juego de ajedrez; aunque, claro, todos creemos que tenemos el control hasta que dejamos de verlo.

Irene toma decisiones que pueden afectar la vida de muchas personas. ¿Qué aprendiste sobre ese tipo de poder?

Es fuerte y es triste, porque muchas veces, en la realidad, los intereses económicos o de poder están por encima de las vidas. Lo vemos todo el tiempo. La serie es un reflejo de eso: cómo en ciertos sistemas, sobre todo en grandes corporaciones, las decisiones pueden ser muy frías. Pero también existen personas que buscan ir en contra de la corriente, que intentan equilibrar esa balanza.

Te ha tocado ver la evolución de la industria desde dentro. ¿Sientes que hoy se escriben mejores personajes femeninos?

Sí, definitivamente ha habido una evolución. Al inicio me tocaban personajes que eran "la esposa de" o "la hija de"... siempre definidos por alguien más. Hoy los personajes femeninos tienen identidad propia, conflictos internos, toman decisiones y asumen el liderazgo. Eso ha sido muy interesante de vivir como actriz. Aun así, creo que el siguiente paso no es solo tener mujeres fuertes, sino entender cómo se equilibran esas fuerzas, qué tipo de relaciones se construyen y cómo hombres y mujeres pueden convivir en dinámicas más igualitarias.

Recomendado
    Noticias más recientes