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Photograph: Supplied

Reseña de Pastor o impostor

★★★★☆: La nueva cinta del director Jan Komasa nos llevará de la cárcel a la iglesia

Escrito por
Leslie Haworth
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2019 fue un año difícil para ser una “película internacional de habla no inglesa”. Si bien la victoria de Parásitos en el Oscar ganando Mejor película fue una auténtica e histórica sorpresa, el gigante de Bong Joon-ho eclipsó a la competencia durante gran parte de 2019 y dejó poca luz para que sus rivales encontraran audiencia. Lo cual es una lástima, ya que la cinta polaca Pastor o impostor merecía una discusión más amplia. Pero por suerte llegará a las salas de cine de México.

Esta película presena a Daniel (Bartosz Bielenia), un joven delincuente que cumple una condena en un centro de detención de menores. Ahí ha encontrado algo de significado de la vida dentro de las restricciones de la iglesia católica, a través de la tutoría del sacerdote residente del centro, el padre Tomaz. Convencido de que su pasado criminal le impidirá entrar al sacerdocio, se le concede la libertad condicional y se le otorga un boleto de autobús y la promesa de una oferta de trabajo en un aserradero al otro lado del país. Una vez allí, Daniel busca refugio en el pueblo vecino bajo la apariencia de un sacerdote viajero, obteniendo respeto y la autoridad que confieren sus vestimentas robadas. Dentro de la aldea, Daniel encuentra una comunidad que ha sido destrozada por una tragedia reciente y vulnerable a sus enseñanzas poco ortodoxas —y en gran parte improvisadas— sobre la curación y el perdón. 

Bajo la discreta dirección de Jan Komasa, las motivaciones de Daniel se mantienen ambiguas, lo que permite que la actuación principal de Bartosz Bielenia nos guíe. Canalizando a un joven Cillian Murphy y con la intensidad para igualar, Bielenia es por turnos intimidante y vulnerable, haciendo que su transformación con la simple adición de una estola clerical sea creíble. 

La cinta es una alegoría cinematográfica de un forastero que evade la responsabilidad ocultándose en una pequeña comunidad con falsos pretextos y, en última instancia, une a dicha comunidad y descubre su propio valor en el proceso es algo probado y confiable. Pero a pesar de las similitudes aparentes, Pastor o impostor comparte poco ADN con la comedia No solos ángeles (Neil Jordan, 1989) o Salvajemente tiernos (Mark Illsley, 1999) que han pisado un terreno familiar, evitando el potencial cómico en favor de una meditación sobre la naturaleza de la fe y aquellos a quienes elegimos.

Sin duda, Parásitos capturó al zeitgeist con su visión mordaz de las divisiones de clases, pero ahora que el polvo finalmente se ha asentado, quizás Pastor o impostor pueda llegar a una audiencia más amplia, más allá del fervor de la temporada de premios.

Pastor o impostor Dir. Jan Komasa. Polonia, 2019. Con Bartosz Bielenia, Aleksandra Konieczna y Eliza Rycembel. Estreno: Miércoles 24 de marzo.

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