Selva trágica
Foto: Cortesía Netflix

Selva trágica, la película mexicana que no debes perderte en 2021

Esta imperdible película mexicana te llevará del drama al thriller y la fantasía, sin escalas. Está en Netflix

Escrito por
Stivi de Tivi
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La película mexicana Selva trágica ganó el premio Bisato D'Oro (jurado de críticos independientes) y el Sorriso Diverso a Mejor película extranjera de interés social, en la edición número 77 del Festival de Cine de Venecia. Desde entonces se convirtió en uno de los títulos mexicanos que más ruido han hecho en los últimos meses. Este filme hablado en Maya, inglés, español y creole, fue comprado por la plataforma Netflix para tener un estreno mundial el pasado 9 de junio. El filme nos lleva a la frontera entre México y Belice en 1920, donde un grupo de mexicanos recolectores de látex de árbol para la elaboración de chicle se topan con una chica de Belice que está escapando de un inglés que desea casarse con ella. La joven decide quedarse con ellos, sin saber que su presencia despertará distintas emociones entre el grupo de chicleros.

Es difícil meter en una sola categoría a este filme, que maravillosamente se desplaza de un género a otro como la corriente del río; de ser una western con tintes fantásticos, se convierte en una sensual obra de horror. La magia de Selva trágica es que sabe mezclar ubicación (frontera México y Belice) con un hecho real algo desconocido (recolectores de resina para goma marcar) y misticismo (la leyenda maya de Xtabay), para entregarnos uno de los relatos fílmicos más seductores de la temporada. Hace mucho que no me sentía inmerso en una locación como me ocurrió con esta selva, que es demasiado atractiva por su hermosura visual y que termina siendo asfixiante, provocando sensación de claustrofobia constante.

La actriz Rubie Adrewin, protagonista de la película, es una gran revelación; con pocos diálogos —justificados por la diferencia de idiomas de los distintos personajes de la cinta— nos transmite la sensaciones que estás viviendo mientras podemos ver cómo todo a su alrededor se va transformando con su presencia. El filme es de cocción lenta, pero esa es la intención, para que poco a poco se vayan develando los verdaderos animales peligrosos que habitan la selva.

Es importante mencionar que el tercer acto te deja con sensación de apetito no saciado y se debe a que es anticlimático; no se eleva justo en el momento en que estamos entregados a la película, más bien nos deja abajo. Pero esa siempre fue la intensión del trabajo, esas ganas de desear más y no tenerlo para entender el mismo vacío que tienen los protagonistas.

Yulene Olaizola es una de las directores mexicanas que hay que tener bajo la mira, ya que cuenta con un lenguaje audiovisual prodigioso que nunca deja de sorprender. Desde su ópera prima: Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo (2008), ella sabe jugar con la realidad y la ficción, con los espacios abiertos y la luz natural para entregarnos un trabajo que despierta nuestros sentidos corporales como pocas historias lo han hecho.

Selva trágica Dir. Yulene Olaizola. México, 2021. Con Indira Rubie Andrewin, Eligio Meléndez, Lázaro Gabino Rodríguez, Gilberto Barraza y Gildon Roland.

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