Desde su estreno en 2019, Knives Out revitalizó el cine de misterio contemporáneo al tomar la clásica pregunta del “¿quién fue?” y convertirla en un comentario mordaz sobre el poder, el privilegio y la identidad. Ahora, con Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery, la saga da un giro más íntimo y oscuro al explorar un tema poco habitual en el género: la fe.
Las dos primeras entregas fueron aclamadas por la crítica y obtuvieron nominaciones al Oscar a Mejor Guion Original. Detrás del proyecto está Rian Johnson, guionista y director que ha reinventado géneros desde Brick y Looper hasta Star Wars: The Last Jedi. En esta tercera película, el centro emocional recae en Josh O’Connor, ganador del Emmy por The Crown, quien aporta una interpretación que transita entre la comedia, la culpa y la espiritualidad.
Time Out México conversó con Johnson y O’Connor sobre Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery, cinta ya disponible en Netflix y considerada la entrega más personal de la saga.
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Rian, después de dos guiones de Knives Out nominados al Oscar, ¿fue más fácil escribir esta tercera película?
Rian Johnson: No. Fue, por mucho, lo más difícil que he escrito. No solo por la complejidad del misterio, sino por el tema central: la fe. Crecí siendo profundamente religioso y hoy ya no soy creyente. Quería abordarla con honestidad, sin miedo, sin intentar solo no ofender, pero con un espíritu generoso. Encontrar ese equilibrio fue el verdadero reto del guion.
Josh, estás en casi todas las escenas. ¿Cómo fue hacer algo tan distinto a tu trabajo previo?
Josh O’Connor: Siempre me atrajeron los actores que podían hacerlo todo. Este trabajo es un privilegio y quiero intentar de todo. Con Rian eso es posible. La comedia solo funciona si debajo hay una verdad profunda, y esta película tiene eso: una base emocional real que permite moverse entre la comedia, el duelo y la tragedia.
La película aborda la fe desde distintos ángulos. ¿Por qué era importante hacerlo ahora?
Rian Johnson: Porque es algo muy personal para mí y porque forma parte de mi vida diaria. Tengo personas muy cercanas que creen y otras que no. Quería mirarla desde un lente multifacético, reconocer sus contradicciones y sus virtudes, y hacerlo de forma honesta.
¿Cómo te conectaste con el tema de la fe en tu personaje, el Padre Jud?
Josh O’Connor: Crecí como católico irlandés y esas preguntas siempre han estado presentes en mi vida. Hay una línea en la película que amo: “Dios me ama cuando soy culpable”. Jud es un personaje cerrado que encuentra una forma de avanzar al abrirse. La idea de un Dios que ama y perdona fue clave para mí. Más allá del gesto físico, está la noción de un amor que comprende la imperfección humana, y eso guió tanto su lado público como el privado.
Rian, ¿qué es lo mejor de trabajar con un elenco nuevo en cada película?
Rian Johnson: Los actores. Cada película es una experiencia de aprendizaje. Ver trabajar a Josh, a Daniel Craig o a Glenn Close es un privilegio. Glenn llega cada día con la energía de alguien en su primer trabajo, y esa pasión contagia a todos.
Josh, vienes de un año muy intenso. ¿Cómo haces que cada personaje sea distinto?
Josh O’Connor: Siempre parto de lo mismo: ¿qué quiere el personaje?, ¿qué se interpone?, ¿cómo lo supera? Aunque la escala aquí es enorme, el trabajo con Rian se siente íntimo. El método no cambia, solo el contexto.
¿Habrá más películas de Knives Out? ¿Dejarías que otro las dirija?
Rian Johnson: Ahorita estoy trabajando en otro guion que no tiene nada que ver, pero sí quiero volver. Daniel y yo ya estamos pensando ideas. Pero no dejaría que otro las dirija. Si Daniel deja de hacerlo, para mí la saga termina. Esto existe porque lo hacemos juntos.
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