¡Se logró! Tras la sorpresiva cancelación de Coyote vs. Acme por parte de Warner Bros., que parecía condenarla al olvido, la presión de los fans rescató una de las películas más comentadas de los últimos años. Inspirada en el clásico personaje creado por Chuck Jones y Michael Maltese en 1949, la cinta imagina qué pasaría si Wile E. Coyote finalmente demandara a la corporación ACME por décadas de productos defectuosos.
En medio de esta batalla legal entra en escena Kevin Avery (Will Forte), un abogado que, por primera vez, deja de ver al Coyote como el eterno perdedor y descubre al ser que siempre estuvo escondido detrás de las explosiones y carcajadas.
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Forte platicó con Time Out México sobre esta película que se negó a quedarse enlatada.
Esta película plantea una pregunta fascinante: ¿Y si hubiéramos malinterpretado a Wile E. Coyote durante 75 años? Después de pasar tanto tiempo con él, ¿quién crees que es realmente?
Will Forte: Creo que Wile E. Coyote somos todos. Siempre está intentando dar lo mejor de sí. Es increíblemente determinado y nunca se rinde; esa fue una de las lecciones más positivas que me dejó. Como cualquiera de nosotros, no es perfecto: tiene defectos y sigue intentando superarlos. Durante décadas lo conocimos como el personaje que solo quería atrapar al Correcaminos, pero esta película te permite ver su historia desde otra perspectiva. Es imposible verla y no sentir compasión por él. Entiendes su lado de la historia y conectas de una manera completamente distinta. Después de hacer esta película, Wile E. Coyote se convirtió en mi personaje favorito de los Looney Tunes.
La mayoría de los héroes del cine nos inspiran porque al final triunfan. Wile E. Coyote ha inspirado a generaciones enteras, precisamente, porque nunca lo consigue. ¿Qué crees que entiende él sobre el fracaso que el resto de nosotros todavía no asimilamos?
Will Forte: Wile E. experimenta el fracaso todos los días. Para él es algo completamente normal. Intenta algo, falla; lo vuelve a intentar y vuelve a fallar. Esa es su rutina. Y creo que justamente por eso no le tiene miedo al fracaso. Lo ha normalizado. Eso también lo hace más fuerte y resistente. Es el máximo ejemplo de alguien que siempre vuelve a levantarse. Al final, es gracias a personas con esa actitud que la humanidad ha logrado cosas extraordinarias, como llegar a la Luna. Hay algo profundamente honorable en esa forma de enfrentar la vida.

