El amor lo puede todo, cita un viejo adagio y en esta obra esa es la premisa. Después de una exitosa temporada protagonizada por el carismático Martin Barba (Carisma Loncheria), la puesta en escena regresa con elenco renovado. Esta comedia romántica escrita por Roberto Pérez Toledo y dirigida por Eduardo Córdoba nos habla de la inclusión desde donde es relatada, pues apuesta por la inclusión en todo sentido.
La historia narra la historia de Jaime, un chico oyente, y Lucho, un chico sordo, que buscarán entenderse para conocerse más allá del amor. Desde la empatía y el acompañamiento por abrazar las diferencias del otro. El pilar de la obra se centra en el uso en el teatro de la Lengua de Señas Mexicana (LSM) no a manera de “traducción”, pues es el hilo conductor del drama.
La obra es entrañable para entender esas diferencias que nos atraviesan como una posibilidad infinita de que el amor está ahí donde, más que verlo o escucharlo, podemos sentirlo. Larga vida al teatro con una vocación (aún más) política y social que de costumbre. Aplausos de pie, con las manos y el corazón a la compañía LSM detrás.

