Pocos conocen los engranes del Corona Capital como Fernando Domínguez González, quien desde la trinchera del marketing ha ayudado a que el festival se convierta en una cita obligada año tras año. Fernando tiene más de 16 años de experiencia en OCESA —y campañas para eventos como Vive Latino, EDC y más de 80 festivales—.
Recomendado: 10 portadas de discos hechas por artistas famosos
Charlamos con él sobre los momentos más surrealistas que ha presenciado, el legado del Corona y cómo sigue conquistando a nuevas audiencias.
Cuando piensas en todos los festivales que has vivido, ¿cuál ha sido el momento más surreal desde backstage?
Para mí lo más surreal es ver a artistas que nunca imaginaste juntos, platicando o haciéndose amigos. Ver a una banda consagrada hablando con una banda pequeña, o esos casos curiosos, como cuando tuvimos a Inhaler —la banda del hijo de Bono— o cuando uno de los Beastie Boys vino porque su hijo tocaba.
Pero si me tengo que quedar con un momento, es cuando se apagan las luces y empieza la primera banda. Ese instante en que más de cien mil personas gritan al mismo tiempo… es una descarga de adrenalina irreemplazable.
El Corona Capital se ha vuelto un ritual generacional. ¿Qué lo hace tan especial frente a otros festivales?
El Corona Capital tiene historia. Fue el segundo festival con ediciones consecutivas en México, y eso le dio tiempo para construir su propia narrativa.
Recuerdo que en la prepa soñábamos con ver a Portishead, y cuando finalmente tocaron aquí, fue un antes y un después. El festival empezó a traer artistas que jamás pensamos ver en el país.
Y algo que me encanta es su espíritu de descubrimiento. Por ejemplo, bandas que tocaron aquí en horarios tempranos y hoy llenan estadios. Sam Smith, Imagine Dragons... todos pasaron por el Corona antes de ser gigantes.
¿Qué es más difícil, atraer nuevos públicos o mantener a los fans de siempre?
Son dos retos distintos. Hay una generación joven que está viviendo su primer festival, especialmente después de la pandemia. Buscan experiencias reales y eso nos emociona mucho.
Pero también hay quienes nos siguen desde la primera edición. Para ellos el reto es ofrecerles una experiencia más grande, más cómoda, más completa, porque no solo es música, hay gastronomía, activaciones, espacios de descanso. Queremos que cada edición supere a la anterior y que la experiencia crezca con el público.
El Corona también se ha vuelto un escaparate de moda y lifestyle. ¿Cómo influye eso en su estrategia de marketing?
Lo vivimos como fans. Todos en el equipo alguna vez compramos un boleto para un festival, así que sabemos lo que emociona. Eso nos obliga a pensar como público antes de planear cualquier campaña.
El Corona siempre ha tratado de ir un paso adelante. Desde el primer año, cuando nuestros aliados media revelaban el cartel cada media hora, empezamos a construir dinámicas que hicieran sentir a todos parte del momento. Esa sensación de comunidad es lo más importante.
Si tuvieras que describir el momento “Corona Capital” que todo fan debería vivir al menos una vez, ¿cuál sería?
Cantar la canción de tu banda favorita abrazado de tus amigos. Ese instante en que te das cuenta de que estás compartiendo algo irrepetible.
Puede que el artista regrese otra vez, pero ese momento —esa mezcla de emoción, música y conexión— nunca se repite igual. Es puro éxtasis y felicidad.
Ver esta publicación en Instagram
Encuentra más contenido como este en Google News
Curva 4 Autódromo Hermanos Rodríguez Viaducto Piedad s/n, Ciudad Deportiva. Metro Ciudad Deportiva. Vie 14-dom 16, 2pm. $2,928-$37,500.

