Deftones volvió a la CDMX el pasado 29 de marzo y dejó claro en el Palacio de los Deportes por qué su regreso con private music ha pegado tan fuerte. La banda volvió a una ciudad que siempre la recibe con los brazos abiertos, pero esta vez lo hizo en un momento especial: con disco nuevo, una gira que ha dado mucho de qué hablar y un público que llevaba semanas esperando una noche así.
No te vayas sin leer: Checa nuestra selección de portadas de discos hechas por artistas famosos, desde Jean-Michel Basquiat hasta Yayoi Kusama
Desde que sonó “Be Quiet and Drive (Far Away)” para abrir la noche, el show se movió entre la nostalgia y el presente. Sonaron clásicos como “Swerve City”, “Cherry Waves” y “Change (In the House of Flies)”, pero también hubo espacio para canciones de private music como “my mind is a mountain”, “infinite source” y “milk of the madonna”, que en vivo terminaron de confirmar que esta nueva etapa de la banda ya también conecta fuerte con la gente.
Con Chino Moreno al frente, lo del Palacio se sintió igual de sólido incluso sin Stephen Carpenter en esta fecha. Más que sentirse como una formación incompleta, la noche confirmó que Deftones sigue teniendo una conexión muy particular con el público de la CDMX.
Te podría interesar: The Flaming Lips, Magdalena Bay y RIO KOSTA juntos en este festival
Y si algo terminó de redondear la noche fue el cierre. Después de un set cargado de intensidad, la banda volvió para el encore con “Cherry Waves”, “My Own Summer (Shove It)”, “Lotion” y “7 Words”, dejando al Palacio arriba hasta el último minuto.
