La emblemática agrupación argentina Los Fabulosos Cadillacs —LFC— hará cimbrar a la CDMX con sus éxitos cosechados a lo largo de cuatro décadas. La nostalgia invadirá el Auditorio Nacional durante cuatro noches: 19, 21, 22 y 24 de noviembre. Te contamos más.
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Desde su debut Bares y Fondas (1986), LFC han cosechado éxito tras éxito en más de una decena de discos que han abanderado el rock latinoamericano. Desde entonces, la banda ha publicado álbumes casi de manera ininterrumpida, marcando a generaciones enteras.
El combo de Buenos Aires es semillero de fusiones sonoras que dieron vida a míticas canciones como “Matador”, “Mal Bicho”, “Calaveritas y Diablitos” o “El Genio del Dub”; temas que redefinieron el sonido de toda una década.
Así, Vicentico —voz—, Sr. Flavio —bajo—, Sergio Rotman —saxofón—, Dany Lozano —trompeta—, Nando Ricciardi —batería—, Astor Cianciarulo —bajo y percusión—, Mario Spiderman —teclado— y Florian —guitarra— han conquistado estadios y recintos de México a Francia.
En conferencia de prensa, conversamos con Sr. Flavio y Sergio Rotman sobre esta celebración, sus recuerdos y el lazo que los une con México.
¿Cuál es el mejor recuerdo que tienen con México, un país con el que su relación ha sido muy estrecha?
Sr. Flavio: Es difícil precisarlos porque hay muchos. Son millones de situaciones que nos remiten a emociones de cariño. Mi esposa es mexicana, así que mi familia y mis hijos son mexicano-argentinos. Hay una profunda conexión con México. Es un romance. El público es inigualable, y estamos muy agradecidos por todo el cariño que nos tienen.
Sergio Rotman: Cuando salimos a tocar por el mundo, era una época bastante primitiva en lo técnico. Hicimos una gira por Estados Unidos y pasamos por Perú. Estados Unidos fue el primer país que visitamos, y era muy difícil. Pero recuerdo con mucho cariño los primeros shows en el Río Rita, en Tijuana. Ya teníamos éxito en Argentina, por ahí del 87 u 88, y sin saberlo, México se convirtió en el lugar a conquistar. En ese tiempo no existía una escena de rock en español como la de hoy. Esos momentos serán siempre inolvidables.
¿Qué implica presentarse en un recinto tan importante como el Auditorio Nacional, teniendo una discografía tan extensa? ¿Cómo eligen el setlist?
Sr. Flavio: El Auditorio Nacional es claramente un lugar importante, un recinto que impone. Estamos muy contentos y agradecidos de poder presentarnos ahí. Entramos a México tocando en bares muy pequeños, en ciudades fronterizas. En aquel entonces ni siquiera podíamos tocar en la Ciudad de México. Luego vino el Zócalo, tan mágico… y ahora, poder concretar en el maravilloso e histórico Auditorio Nacional, es algo enorme.
Sergio Rotman: Es muy curioso. Los Fabulosos Cadillacs disfrutamos tocar nuestros hits. Lo pasamos bien y sabemos que la gente también. Extrañamente, el setlist casi se arma solo. Se modifican algunas partes del show, pero siempre partimos de una columna vertebral. El estilo se va perfeccionando con los años. No tenemos el hábito de tocar las mismas canciones en todos los conciertos. Hay temas que nos permiten improvisar, lo cual, después de cuarenta años, es esencial. No tenemos un parámetro fijo ni un performance extravagante, lo nuestro está ligado a la música, que sigue siendo nuestra primera motivación. Claro, hay luces y pantallas, pero la estructura central son las canciones que todos ustedes conocen.
¿Tienen contemplado grabar un documental o un disco en vivo de esta presentación
Sr. Flavio: Sí, estamos en medio de las grabaciones, recopilando imágenes y capturando voces de varias cosas que han pasado a lo largo de los años. Sin duda alguna, claro que sí. Sobre todo, estamos haciendo un anclaje con el show del Zócalo.
