La cantante y compositora francesa Pomme regresó a la CDMX el pasado 3 de junio para presentarse en el Teatro Metropólitan, donde volvió a encontrarse con un público que, según confesó, ocupa un lugar especial en su carrera.
Durante una entrevista previa al concierto, la artista recordó su primera visita a la capital del país en 2024, cuando se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional. Aquel show, aseguró, permanece entre sus recuerdos más importantes debido a la reacción de los asistentes.
“Recuerdo ese concierto toda mi vida porque la gente estaba cantando las letras en francés. No podía creerlo”, compartió. “Es hermoso que personas de otro continente y otro idioma puedan conectar con mi música”.
La intérprete destacó además la manera en que el público mexicano vive sus conciertos. Aunque sus canciones suelen explorar temas íntimos y melancólicos, aseguró que los asistentes logran transformar cada presentación en una experiencia llena de emociones.
“Durante las canciones la gente escucha con mucho respeto, pero entre una y otra celebran, cantan y expresan su alegría. Me encanta porque podemos pasar de momentos muy emotivos a otros muy divertidos”, explicó.
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Su visita formó parte de la gira de Seasons, un proyecto inspirado en las estaciones del año que desarrolló junto a la compositora Malvina Meinier y colaboradores como Aaron Dessner y Flavien Berger. Sobre este trabajo, la francesa explicó que buscó alejarse de una narrativa completamente autobiográfica para centrar la atención en la naturaleza.
“Quería dar un paso atrás y dejar que la música y la naturaleza ocuparan el centro. Sentía la necesidad de hablar de algo más grande que yo misma”, comentó.
Además de hablar sobre el álbum, Pomme adelantó que ya trabaja en nueva música. Parte de las canciones de su próximo material fueron escritas durante una residencia artística en Kioto, Japón, experiencia que le permitió reconectar con el proceso creativo lejos de las giras y los escenarios.
La cantante también aprovechó su estancia para disfrutar de algunos de los atractivos de la ciudad. Entre sus planes estuvieron probar la gastronomía local y visitar el Museo Frida Kahlo, uno de los sitios que no había podido conocer durante su visita anterior.
Antes de despedirse, Pomme agradeció el cariño que ha recibido del público mexicano desde su primera presentación en el país y reconoció que la calidez de sus seguidores continúa sorprendiéndola.
“Los mexicanos no tienen miedo de mostrar lo que sienten. Para mí siempre es una lección estar frente a personas tan conectadas con sus emociones”, concluyó.

