¡Ojo! Trabajamos arduamente para ser precisos, pero estamos en tiempos inusuales. Por favor, siempre verifica antes de salir.

Asoma
Foto: Cortesía Teatro al Vacío/ Ricardo Ramírez Arreola

Entrevista con Adrián Hernández y José Agüero

Platicamos con los integrantes de la compañía Teatro al Vacío para conocer los detalles de Asoma, una obra de teatro para bebés

Por Gisel Ceja
Advertising

La oferta de teatro para niños crece y trae consigo varias sorpresas para chicos de cero a dos años. En el Teatro El Galeón se presenta Asoma, una de las actividades para bebés en la CDMX. Adrián Hernández y José Agüero, integrantes de la compañía Teatro al Vacío, la responsable de Asoma, nos cuentan cómo conciben este proyecto y qué es lo que el público experimentará durante los 30 minutos que dura la obra.

¿En qué consiste Asoma y por qué la consideran una "propuesta artística especializada"?
Adrián Hernández: Asoma es una obra de teatro creada por Flor Sandoval, Carolina Garibay, José Agüero y por mí. La propuesta tiene que ver con una creación colectiva donde los actores son los mismos creadores, lo que me parece importante porque genera un compromiso mayor al comunicar y crear experiencias. Es el resultado de muchas horas de investigación sobre las necesidades específicas de un público de cero a dos años.

José Agüero: Como es una obra de teatro para niños muy pequeños, no hay una historia como tal a seguir, sino que existe un hilo conductor que va guiando todas las acciones que suceden en la obra. Trabajamos a partir del vínculo que los bebés y los adultos que los acompañan establecen con nosotros y entre ellos; y ese vínculo es muy importante para que puedan adquirir seguridad. Hacemos énfasis sobre el apego sano, en el que un niño puede sentirse a salvo con su familia pero también es libre se salir a conocer el mundo. El escenario es una especie de nido donde nosotros (los cuatro actores) jugamos con objetos bajo las ideas de ir y regresar, de la individualidad y la colectividad. Proponemos una dinámica en la que los espectadores están bastante cerca de nostros (rodean el espacio que funciona como escenario) y en un momento de la obra los niños se involucran en ese juego, se acercan al espacio y tienen la posibilidad de entrar a jugar.

¿De qué recursos se valen para llamar la atención de niños tan pequeños?
AH: Como actores estamos muy abiertos a las reacciones del público. Eso va construyendo la atmósfera de la obra. Nuestra propuesta consiste en generar una energía en la que los bebés y sus acompañantes se encuentren a sí mismos a través de una experiencia favorable. La obra está llena de sutilezas, nos interesa mucho no saturar a los niños de elementos, sino dejar que se enfoquen en lo que se ocurre. Vamos de lo menor a lo mayor en elementos teatrales. El material toma su curso de la mano de las acciones, cada momento tiene su propio desarrollo y es progresivo. Al final, abrimos el espacio escénico para que los niños entren a completar su experiencia desde lo táctil y el juego.

JA: Los niños no están sólo sentados mirando al centro, sino experimentando la música con los ojos cerrados, observando a las personas a su alrededor y los movimientos que ocurren junto a ellos. Cada función es diferente porque es el público quien finalmente decide cómo quiere experimentarla.

Recomendado

    También te puede gustar

      Advertising