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Detox de plástico de un solo uso en la CDMX
Foto: Michelle Burgos

Detox plástico en la CDMX para cuidar el medio ambiente

Comenzamos el camino para dejar los plásticos de un solo uso en la CDMX. Te contamos por qué debes sumarte a esta iniciativa

Por Alejandro Melgoza
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Karina y sus amigos pidieron 15 tacos para cenar a través de una app. Después de media hora, los recibieron en una bolsa ecológica. Hasta ahí, todo bien, pero cuando los desempacaron resultó que había seis charolas de plástico que venían divididas por el tipo de taco, a pesar de que toda la orden cabía en una sola charola. Después de comer, tiraron todo a la basura. Es decir, solo sirvieron durante dos horas para después ser desechadas, un residuo que tarda hasta 500 años en degradarse y cuya repercusión ya ha alcanzado a 700 especies silvestres, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Pero no son nada más los plásticos.

Junto a otros residuos, en la CDMX se conjuntan diariamente 13 mil toneladas de basura, de las cuales solo se aprovechan 4,100 toneladas. Se estima que cada capitalino genera 1.38 kilogramos diarios, de acuerdo con el Inventario de Residuos Sólidos 2018 de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema). En el top de las alcaldías que generan más basura se encuentran Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc.

Todo este mar de basura procede en este orden de importancia: domicilios, comercios, servicios (restaurantes, hoteles, oficinas, etc.), diversos (parques, jardines, manejo especial), Central de Abastos y controlados. El 48% de la generación de basura se concentra en las casas, es decir, que podemos ser parte de la solución para un mejor aprovechamiento de nuestros residuos.

¿Qué hacemos con nuestros desechos?
Si bien no aparece en los primeros lugares, el plástico es el más complejo en biodegradarse, en un contexto donde por cada 100 kilogramos, solo se reciclan seis en el país. Las cifras no son alentadoras para este último registro que detalla un aumento de 45 toneladas diarias en la Ciudad de México.

En 2019 se aprobó la nueva Ley de Residuos Sólidos de la Ciudad de México, envuelta en contrastes de puntos de vista, un cambio cultural y un esfuerzo sin precedentes. A pesar de que la CDMX es la que más genera basura en México, es un problema implícito en todo el país, llevándose una espantosa medalla de oro en América Latina, de acuerdo con un informe del Banco Mundial. 

Foto: Alejandra Carbajal

De nuestra casa los mares
El impacto del plático ha cobrado sus primeras víctimas. Debido a su composición poco amigable con la ecología para biodegradarse, se le puede encontrar por el suelo, el aire, el agua e incluso dentro de áreas abundantes de flora y fauna. “El impacto que tiene es muy grande, se queda en la naturaleza”, comenta Ornela Garelli, campañista contra plásticos de Greenpeace México, quien dice que no necesariamente son plásticos de gran tamaño, casi microscópicos, las cuales han llegado ya hasta el Ártico.

Garelli no lo dice sin conocimiento. En el caso de México trabajaron con universidades de Baja California Sur, Veracruz y Quintana Roo, con el fin de que se estudiaran a las especies marinas. A través del Estudio sobre el impacto de la contaminación por microplásticos, corroboraron presencia de estas fibras dentro de los peces. “El plástico se fragmenta en partículas más pequeñas como microplásticos, son tan pequeñas alrededor que pueden viajar por el aire, por el agua de lluvia, se han encontrado microplásticos en las profundidades de los océanos”, explica la activista.

La cosa no es menor. Un estudio de Greenpeace demostró que de 755 peces comerciales del Golfo de California y de México, así como del Caribe mexicano, al menos el 20% tuvo una pieza de plástico en su estómago.

Industria del plástico
Entre la basura que se desecha diariamente en la Ciudad de México, los plásticos representan el 11%, de acuerdo con Raúl Mendoza Tapia, director general de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), del cual la bolsa hecha con este material representa apenas el 1% de los desechos.

“Nosotros como industria del plástico reconocemos que hay un problema y al reconocer que existe significa que somos parte de la solución; nosotros abonamos a la corresponsabilidad. La responsabilidad es de los tres: la gente, el gobierno y la industria”, señala.

El 1 de enero de este años entró en vigor la Ley de Residuos Sólidos de la Ciudad de México, en la cual se prevé, entre otras medidas, la prohibición de la bolsa de plástico de un solo uso, no basada por la producción, sino por los daños que genera por su tiempo de vida. “Hay muchos mitos y realidades sobre los plásticos y uno de los datos duros importantes es que en los tiraderos a cielo abierto de la ciudad, entre el 50% y 60% es comida , es orgánica. Se desperdicia mucho alimento en la Ciudad de México”, apunta Mendoza Tapia, quien agrega que no están cerrados a la “regulación”, sino a la “satanización” del material que tiene diversas aplicaciones.

Para el representante de ANIPAC, las prohibiciones nunca han llevado a un buen camino históricamente, por eso cree que la reciente medida que contempla la Ley resulta injusta, pues no se están mirando las bondades de los plásticos y sus aportaciones en la economía nacional.

Ley de plásticos
Como parte de las políticas globales para combatir la contaminación por plásticos, México es uno de los países que lo ha acogido y la Ciudad de México se está volviendo un emblema en este esfuerzo, sobre todo con la nueva Ley de Residuos Sólidos que ahora prevé prohibir bolsas de plástico y solo usar las que son reciclables en un 100%.

Para que esta medida sea respetaba, la misma ley aumentó las multas para quienes violen la prohibición con un monto de 42,245 a 168,980 pesos. Aunque por el lado de los capitalinos se ha visto una respuesta positiva. “Superó nuestras expectativas la respuesta de la gente, está entre el 85% y 90% de aceptación de la medida”, señala la directora General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental, Andrée Lilian Guigue Pérez.

En ello coincide la activista de Greenpeace, Ornela Garelli, quien detalla que uno de los aspectos más importantes es cambiar la cultura del consumo:“Nuestro planeta necesita que nosotros nos convirtamos en consumidores más responsables”. Ahora se trata de poner este plan en acción para convertir a la CDMX en una ciudad de “basura cero” y generar
hábitos sustentables en favor de una economía circular.

“La industria (del plástico) es el principal reto. Queremos dejar en claro que no es en contra de la industria y el plástico, sino los plásticos de un solo uso. Esto va a hacernos reflexionar sobre la manera en la que consumimos”, comenta la funcionaria de Sedema, quien abona que esta medida funcionará solo si se comprometen todas las partes.

Por una economía circular
Para el gobierno, la industria del plástico y las sociedades civiles, una de las metas más importantes para todo el proceso de uso de plásticos se trata de la implementación de la economía circular, la cual tiene que ser una práctica más cotidiana entre los capitalinos.

De hecho, esta es una de las líneas de ataque que conforma el Programa de Manejo Integral de Residuos Sólidos. “La segunda estrategia es que todo lo que no se pueda reducir, lo tenemos que reciclar, si no lo podemos reciclar (...) entonces busquemos mecanismos de reutilización, que este tipo de productos puedan estar dando vueltas en este esquema de economía circular”, detalla Guigue Pérez.

La economía circular implica brindarle “una nueva vida a los productos”, que lejos de desecharse se reutilicen de otras formas y con ello se evite contribuir con más contaminación. “La economía circular es a lo que debemos transitar, va mucho más allá del reciclaje. Implica el rediseño de los productos, que se diseñen considerando que tengan el menor impacto ambiental posible”, explica Ornella Garelli.

¿Quieres ayudar al medio ambiente? Aquí algunos proyectos

Long, un taller para rehabilitar la ropa que ya no usas

4 de 5 estrellas
Shopping Roma

¿Por qué comprar otro par de jeans si puedes transformar esos increíbles pantalones que llevan años en el closet de tu mamá? Además de ahorrarte una buena lana, disminuyes el consumo desmedido de la ropa que cada vez afecta más al medio ambiente. Si al igual que nosotros, también estás dispuesto a cambiar tus hábitos de consumo para ayudar al planeta, te presentamos Long, un servicio que se dedica a rehabilitar ropa y a darle una segunda vida a las prendas que ya no usamos. Con la clara misión de reparar para no reemplazar, la diseñadora Natalia Silva creó este servicio —una especie de sastrería moderna— que arregla tu ropa a través de cuatro servicios básicos: reparación, alteración, personalización y transformación. Su carta es muy extensa, abarca desde reparaciones sencillas como cambio de  botones y cierres o dobladillos, hasta algo más elaborado como bordado de iniciales, ajuste de cintura y aplicación de elementos decorativos, como plumas, flecos y borlas. El equipo de Long puede hacer prácticamente lo que tú pidas, ellos son unos geeks de la ropa y les encanta hacer magia con lo que sea que les lleves. De hecho, entre sus servicios estrella está la transformación compleja o el extreme makeover de las prendas. Para que te des una idea, puedes llevarles ese saco enorme que te dejó tu ex y ellos lo convertirán en un increíble vestido, o dejarles una camiseta vieja y regresar con una linda tote bag a casa. Long tiene su propio taller en la Roma, si se te complica ir en

PetStar, la planta de reciclaje más grande del mundo
Foto: Alejandra Carbajal

PetStar, la planta de reciclaje más grande del mundo

Qué hacer

¿Sabías que la planta de reciclaje más grande del mundo está en México? PetStar es el centro de reciclado de PET grado alimenticio que forma parte de la Industria Mexicana de Coca-Cola y nació en Toluca, Estado de México. Foto: Alejandra Carbajal En total, PetStar cuenta con ocho plantas de acopio que al año juntan el número suficiente de botellas para llenar dos veces y medio el Estadio Azteca, ¡esas son más de tres mil 100 millones de botellas! Foto: Alejandra Carbajal PetStar es, además, el único centro con Botelloteca: una biblioteca que guarda la ficha de información de prácticamente todas las botellas del mercado para conocer su capacidad de reciclaje (spoiler: todo lo que tenga colores chillantes es muy poco favorecedor a reciclarse). Y un laboratorio especializado para diferentes investigaciones. Foto: Alejandra Carbajal  ¿Cómo reciclar una cantidad inimaginable de botellas? Todo inicia en la entrada de acopio que las recibe y posteriormente las lleva al almacén de materia prima; se dirigen a una banda de aceleración que dará valorización a la botella. Foto: Alejandra Carbajal Tras esta selección inicia el prensado, donde se separan las tapas y etiquetas para otorgarles otro uso. Cada paca de botellas que se hace en estas presa pesa casi 500 kilos, se separan por colores y materiales, y momentos después el transporte de PetStar lo reparte entre sus consejeros, como Coca-Cola de México. Cada consejero emplea sus botellas para darles nuevo uso: ya sea en otra

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