Retrato de una mujer en vectores
Ilustración: iStock

ILE en la CDMX: Habría sido irresponsable de mi parte continuar con mi embarazo

Este es el testimonio de Aurora R., quien decidió interrumpir su tercer embarazo

Por Anaid Ramírez
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En el marco del Día de las Madres, dedicamos nuestro contenido especial de mayo a la maternidad deseada. Buscamos a mujeres que han recurrido a la Interrupción Legal del Embarazo en la CDMX; para escucharlas y conocer sus experiencias. Aquí te presentamos el testimonio de Aurora R.:

Después de varios años de estar separada del padre de mis dos hijos, estaba en una nueva relación. Para el momento en que noté los primeros síntomas del embarazo, en 2012, yo tenía cinco semanas y las cosas no iban tan bien con mi pareja; él era muy inseguro (celoso, pues) y muy inestable en sus trabajos o de plano estaba desempleado por temporadas.

Mi situación económica y como madre autónoma era de por sí complicada; en resumen, mi sueldo apenas alcanzaba para mantener a mis hijos. Traer otro niño al mundo, y al lado de mi pareja de ese entonces, implicaría alimentar yo sola a dos personas más; porque él quería que siguiéramos juntos. Así que decidí no continuar con mi embarazo; habría sido muy irresponsable de mi parte hacerlo. Y si lo hubiera tenido y dado en adopción, considerando la alternativa que muchos dan, ¿cuánto tiempo habría pasado hasta que encontrara un hogar?

Por eso fui a un centro de salud de la CDMX. Llegué temprano, porque me explicaron que solo tenían determinado número de fichas por día. Mientras me registraba, me dijeron que era necesario hacerme un ultrasonido para conocer la etapa precisa del embarazo. Ahí no tenían el equipo, pero me comentaron que una asociación podía hacérmelo en una especie de tráiler, afuera del mismo centro de salud.

Al momento en que llegué con ellos, antes de hacerme el ultrasonido, me dejaron sola porque, según dijeron, tenían que ir por un material que se les había olvidado. En ese momento empezó a reproducirse un video en una televisión que tenían: eran imágenes muy explícitas de fetos muertos, de abortos realizados en embarazos más avanzados. Yo solo bajaba la cabeza.

Era claro, no querían que yo abortara, y la asociación que realizaba los ultrasonidos era provida; pero yo tenía mi decisión tomada. Al salir del tráiler, en el centro de salud me dijeron que ya no tenían fichas y no podían atenderme. Me contactaron con otras sedes que aún tenían lugar; no lo dudé, tomé un taxi y fui para allá.

En sí, la decisión de abortar no fue complicada; yo sabía que no quería tener un hijo dadas las condiciones en las que me encontraba. Aunque sí fue una acción contraria a las creencias que yo tenía en mi adolescencia, incluso en mis primeros años de juventud.

Si tú estás en una situación similar o simplemente no quieres ser mamá, quiero decirte que es una decisión que únicamente tú debes tomar, es tu cuerpo. No te sientas juzgada, solo tú sabes por qué estás tomando esta decisión. Muchas veces, quienes emiten juicios sobre nuestras decisiones, son los mismos que se burlan de las madres autónomas y nos llaman, en un tono despectivo, “mamás luchonas”. 

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